La microflora del organismo

La microflora del organismo

Antes de que examinemos el tema siguiente, tenemos que recordarse que nuestro organismo no es sólo el conjunto de las células distintas, de los órganos, de los tejidos. En la estructura del organismo entra una multitud de los microorganismos distintos que en él realizan el trabajo importante. Los microorganismos que pueblan nuestro organismo y que se encuentran en los órganos y los tejidos distintos se les llaman “microflora”.

Nuestra Conciencia subdividió la microflora en la “buena” y la “mala”. Claro, esta división es relativa y convencional – y uno, y otro grupo de los microorganismos es necesario y caro para el organismo. Si la microflora “buena” participa en la síntesis de las sustancias nutritivas, en su asimilación, los microorganismos “malos” participan en la depuración del organismo. Cuando nuestro organismo está sano, entre la correlación cuantitativa de los microorganismos “malos” y “buenos” está establecido el equilibrio. Este equilibrio se apoya y se corrige por el sistema inmune. En caso de la salud la inclinación se hace a un lado de la microflora “buena”, y en caso de la enfermedad – a un lado de la “mala”, puesto que se impone necesidad de la limpieza del organismo o el órgano separado.

Durante la alimentación habitual que se acompaña por la escarificación, las sustancias tóxicas circulan por la sangre a todos los órganos y tejidos, se almacenen en ellos que exigen los esfuerzos depuradores del organismo. En los lugares de la acumulación de las sustancias tóxicas se desarrollan los microorganismos “malos”.

El proceso de la respiración de los microorganismos “buenos” y “malos” es diametralmente opuesto. Los microorganismos “buenos” respiran el oxígeno, los “malos” – el gas carbónico. Naturalmente, en el lugar de las grasas dañinas se observa una acumulación grande del ácido carbónico que atrae a los microorganismos “malos” y a los distintos virus. Si en estos lugares caen los virus, empiezan los procesos inflamatorios. Es necesario notar que los distintos virus se avienen con la especie cierta de los microorganismos “malos”, por eso durante los procesos inflamatorios en el tejido muscular está observando la acumulación más grande de los estafilococos, durante la inflamación de la mucosa del estómago se desarrollan los helycobacteres etc.

Así, destruyendo los viruses con la ayuda de los medios medicinales, matamos la parte de la microflora “mala”, pero no limpiamos las grasas, por lo tanto – no quitamos la causa de las enfermedades. Dentro de un tiempo ellas se inflaman de nuevo. Naturalmente, cuando tenemos una alimentación correcta, con el proceso de fotosíntesis puesto en funcionamiento y bien arreglado, en el organismo se desarrolla la microflora “buena” que participa en la fotosíntesis. La microflora “mala” está manteniendo en el nivel necesario para dirigir los procesos depuradores durante la desintegración de las células.
 
 
Atrás... Contenido Más...