El papel del agua en la vida de la persona

El papel del agua en la vida de la persona

Todos nosotros sabemos desde los pañales que el Sol, el aire y el agua son nuestros mejores “amigos”. Empero poca gente sabe el precio de esta amistad y sabe usarla. El Sol, el aire y el agua dan la Vida y alimentan todo lo Verdadero en la Tierra. La persona no es una excepción en este proceso. 

Muchos pueblos desde hace mucho tiempo admiran el agua. Sobre ella se componían los cuentos, las leyendas, las sagas, le fueron consagrados a ella muchos ritos. Y ahora el agua continúa sorprendiendo a los científicos contemporáneos. Si hasta el siglo XIX la comprendían como el elemento químico habitual, luego como la unión que está compuesta dos átomos del hidrógeno y un átomo del oxígeno, en la actualidad la ciencia sabe cerca de 135 variedades de isótopos del agua. Con ello las adivinanzas del agua no se acaban. Los científicos determinaron que el agua es el producto que puede ser programado. Es capaz de acumular y entregar la información. Fue determinado por la experiencia que el agua reacciona activamente al carácter de nuestros pensamientos. Por medio de nuestros pensamientos podemos hacer el agua curativa y podemos hacerla una ponzoña verdadera – el veneno.  

Hay que recordar que estamos compuestos del líquido casi a 90 % y él del mismo modo se somete a la programación que cualquier otro. Es decir, la persona es un programa y un producto que puede ser programado. La programación ocurre en el nivel celular, está programando no sólo citoplasma, sino también la molécula del ADN, hasta su destrucción completa (acuérdese de la influencia en el organismo de los votos y las palabrotas rusas – mat). Tales “programadores” alrededor hay muchísima gente. Nos programa cada quién desea – por sus pensamientos, conversaciones sobre nosotros, no tiene importancia en cual punto de la Tierra se acuerden de nosotros. Mire – se programan solamente a la destrucción, ya que la persona no está instruida para programar a la creación. Solamente por eso de cualquier asunto que ella empieza resulta obligatoriamente el “fusil ametrallador” que dispara habitualmente a su fundador mismo.  

Dirigimos todos estos argumentos a aquéllos quienes todavía perciben nuestro Sistema como el exotismo. Es una prosa de la vida y necesidad agudísima para todos y cada uno. Hace falta añadir que a los programas del carácter negativo les reciben absolutamente todos los objetos, cosas, productos los cuales toca una persona, aunque ellos contengan el agua en la cantidad miserable.

Es sabido que todos los productos de la alimentación, especialmente naturales, es decir frescos, contienen un gran porcentaje del agua. Entregando al agua nuestros pensamientos (programándola), podemos mejorar la asimilabilidad de uno u otro producto. En este efecto está basada la costumbre de la gente religiosa consagrar su comida. Si usted quiere comer la manzana, consagrándola, programándola, se puede dar tal programa:

“Dios mío, consagra mi comida, desbloquea en ella todas las sustancias nutritivas y me nutre de ellas. Estas sustancias nutritivas se asimilan completamente por mi organismo, participan activamente en los procesos de cambio. Me dan la salud, la fuerza, la belleza. Colman todos los órganos y tejidos, cada célula del organismo de la cantidad necesaria de la humedad. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amen. Om, om, om”.

Durante la lectura de este ajuste mental haga mentalmente la señal de la cruz al producto que usted va a comer (en nuestro caso – a la manzana). Después del ajuste mental usted puede leer cualquier oración. (Todo sobre que se dice aquí, está actualmente y trabaja solamente después de la Conexión al Canal de su Yo Superior, o al Canal de Dios, como se le nombran[1] ).  

Después de tal procedimiento poco complicado usted puede ser asegurado que este producto de la alimentación para su organismo será como el remedio. Sin la consagración él se queda como mínimo neutral, como máximo – agresivo con relación a usted, porque antes de encontrarse en su boca, estuvo en muchas manos. Es imposible lavar con el agua sola, aunque con el jabón, las huellas de tales contactos. Además, la energía vital de la Naturaleza en los productos frescos está en el estado combinado, bloqueado. Por medio de la consagración del producto antes de la comida usted desbloquea esta energía y construye las características de frecuencia del producto. Sincronice ellas con las características de su organismo.  

Es posible análogamente “encantar” el té, el agua pura etc. Usted puede dar al agua cualquier programa que considera para sí el más importante. Usted puede pedir al agua curarle a usted de cualquier enfermedad, limpiar su organismo de las escorias, los huesos – de los depósitos de las sales, llenar los órganos y los tejidos de la cantidad necesaria con la humedad etc. Claro, para saber cual programa dar al agua es necesario saber aquellos procesos que ocurren en su organismo y aquellos procesos que deben ocurrir en él junto a la salud ideal. El secreto de la programación es que está dando no cierto estado intermedio, sino que está dando el objetivo final, el resultado. Por eso para hacerse sano es necesario estudiar la anatomía y la fisiología.    

Sin conocimientos precisos en la fisiología, la dietología y el entendimiento que usted quiere recibir en realidad, todo el Sistema dado, como cualquier otra ciencia, se convierte en el juego de la información y no además de esto.

También se puede programar el agua a la rejuvenescencia del piel. El agua debe obligatoriamente ser estancada (echada en cierta capacidad). Eche el agua en el cucharón o perolito y le dé el programa:

“Agüita, agüita, das la vida a todo lo existente, llenas todo lo Existente por su humedad. Llena con su humedad cada cuadro de mi piel, restablece su turgor. Bajo la acción de la energía del agua mi piel se vuelve más elástica, tierna, llana como en la juventud temprana”.

O dé tal programa:

“Corre, corre, agüita – santa, pluvial, de fuente, se rejuvenezcan mi cara y cuerpo, de los viejos – a los jóvenes. Integra todos los elementos activos que rejuvenecen de la agüita santa de Madre de Dios y de nuestro Altísimo Padre, el Fundador de todo lo Existente. Amen.  Om, om, om”.  

Durante la programación del agua es muy importante mirar y hacer mentalmente la señal de la cruz al agua por la mirada. Es que nuestros ojos reciben más de 90% de la información sobre el mundo circundante y entregan todos nuestros pensamientos a aquel objeto que miramos. En cual régimen trabajan los ojos – en el traspaso de la información o su percepción – depende del pensamiento que reproducimos. Durante la programación del agua los ojos le entregan la información. 

Es posible dar al agua cualesquiera programas. Si no resulta bien, le ayudaremos componer los programas individuales por su petición.   


[1] esta Conexión tiene lugar en la primera parte del Sistema de la Armonización.

 
 
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