La liberación de los estereotipos

La liberación de los estereotipos

Este procedimiento está emparentado con la confesión, solamente no con aquella aparente que es saludada por la iglesia, sino Verdadera. ¿En qué está su sentido? En el reconocimiento del hecho y en la Opción. El reconocimiento del hecho: usted en su Alma honradamente reconoce a sí mismo que usted tiene cualquier estereotipo. Es fácil determinarle: si ciertos acontecimientos (en casa, en el trabajo, en la calle, en el transporte, durante la lectura del libro o la presentación de la película, la emisión televisada) le provocan la reacción negativa, e incluso estresante – ¡entonces, el estereotipo existe, recuérdelo!

La reacción negativa índice que la realidad viva no se ensambla con sus representaciones, miradas, nociones, deseos. Y si usted quiere sin causar daño a sí mismo y a los circunstantes resolver esta situación, aprenda a controlar las emociones y los sentimientos. No los derrame sobre el ofensor , comprenda ante todo en sí mismo. Determine, a cuál estereotipo está vinculada su ira o cierta emoción negativa, el rechazamiento de una u otra situación. Por ejemplo: los sentimientos del amor ilimitado, del sacrificio de sí mismo, de la culpa, piedad, compasión que son atribuidos por la humanidad a los valores incondicionales – ¡serán los estereotipos!

Para que quede aún más claro que pertenece precisamente a los estereotipos, ponemos los ejemplos. Admitamos que usted es bastante confiado. Como el hombre honesto y honrado, está firmemente convencido: “¡ Obra con la gente así cómo querías que ella obre con tú !”. En el total usted está confiando a todo el mundo, por ejemplo a su amiga, y ella una vez le “arma zancadilla”, y con tanta perfidia que esto le golpeó dolorosamente, habiendo cambiado agudamente su vida y destino ulteriores. Usted se desengañó fuertemente y decidió: “No confiaré en nadie más!”. Se retrajo. Tiene a todos a raya y retorna regularmente a esta historia, evocando su ofensa.

La conclusión: el estereotipo de la actitud “buena” confidencial a la gente ha formado en su Conciencia la convicción: “Si yo trato bien a ti, confidencial, honestamente, debes también tratar a mí exactamente así”.

¡Pero esto es su posición sólo, y no de aquella, otra persona! ¡Ella de hecho cuenta que no se puede “mirar a las musarañas”, si la fortuna por sí misma viene a las manos! Lo toma, ya que de ella depende tu destino ulterior. ¡Toda nuestra literatura, las películas, las canciones, el lírico describen y decantan los estereotipos! Le es necesario aprender a verlos y eliminarlos.

Debe conseguir tal estado que usted no tenía el juicio, ni opiniones, ni cualesquiera otros estados del Alma. No juzguen a nadie, para que nadie los juzgue a ustedes.” [1]. Su Alma debe aceptar tranquilamente todo que ocurre en la vida. Acepte todo como el estudio. Los acontecimientos que se realizan alrededor de usted – son sus maestros. Ellos le muestran que no todo es feliz en su Conciencia: hay unos estereotipos que le impiden unirse con los Flujos de la Vida. En el resultado, en vez de la solución favorable de sus problemas en todos los aspectos y las manifestaciones de la Existencia, de la Vida, usted recibe de ella “los puntapiés y puñetazos en los dientes”. “Bienaventurados los que comprueban sus vías”.

¡En las personas que le dicen las cosas desagradables no busque los ofensores y los enemigos! Percíbalas como sus maestros. Todas ellas sonorizan sus incertidumbres y dudas. No trate de convencer los conocidos de su razón – ¡es un gasto inútil de las fuerzas y del tiempo! Acuérdese que en este mundo todos son justos. Trate de comprender – sobre qué dicen con usted sus conocidos. Encuentre los argumentos probatorios, la prueba de su razón (en realidad usted debe primeramente convencer a sí mismo). Si usted elimina la incertidumbre, la duda en sí mismo, ellas no surgen a otros hombres.

Acuérdese que solamente 20 por ciento de la información se entrega de la persona a la persona a través de la palabra y 80 por ciento – en el nivel subconsciente. La subconsciencia de otra persona (ya dentro de un minuto de la conversación con usted) precisamente sabe todas sus dudas y incertidumbre. Por eso todas las personas viene a usted con uno objetivo: corregirle, habiéndole leído, habiéndole sonorizado lo que “está grabado en su frente”; para qué usted haga una u otra opción, corrigiendo su conducta de usted.

Supongamos (como usted cuenta): usted está seguro que tiene razón, no tiene ninguna duda sobre el tema discutido, ¡y los conocidos continúan mantenido su punto de vista! En este caso o son incompetentes en cuestión (todavía no han adquirido los conocimientos según él) y su Conciencia todavía está cerrada para recibir la información de usted, o usted debe trabajar sobre sí (algo estudiar, corregir, “pulir” su habla etc.) para hábilmente informar los argumentos hasta el interlocutor. “Se debe compartir la maestría magistralmente”.   

Para que revele los estereotipos a ritmos acelerados, acuérdese de todos sus miedos, tristezas y ofensas. Tampoco eluda los acontecimientos felices y alegres, pues que tal reacción hacia ellos está vinculada también con los estereotipos ciertos. Gradualmente, paso a paso, estudie a fondo cada su estado, determine el estereotipo y le elimine mediante su confesión – por el reconocimiento de su presencia en usted.


[1] Mateo, 7 : 1.
 
 
Atrás... Contenido Más...