El trabajo con la Epífisis, el procedimiento de la ampliación de la Conciencia

El trabajo con la Epífisis, el procedimiento de la ampliación de la Conciencia

La epífisis es una glándula pineal situada en el centro del cerebro, en el punto de intersección de dos líneas rectas trazadas a través del punto del tercer ojo (la recta horizontal) y a través del sincipucio (la recta vertical).

La epífisis en el organismo se considera como el regulador básico, ella produce la hormona melatonina, que abastece la defensa del organismo de los radicales libres y, por consiguiente, lo defiende del cáncer, SIDA y otra desgracia. La melatonina apacigua el sistema nervioso y contribuye a la retención de la Conciencia en el nivel alfa, ¡también disminuye el envejecimiento!

Con los años el nivel de la melatonina en el organismo baja, de aquí hay el descenso de la inmunidad, el surgimiento de los cambios seniles en el organismo, el envejecimiento.

El estado de la epífisis está ligado directamente al nivel del desarrollo espiritual, la Evolución de la Conciencia, por cuanto nosotros, mediante nuestros pensamientos, estamos unidos con Dios. Si no lo hay, la epífisis, no recibiendo las energías puras de Dios, cambia su función y se atrofia; el nivel de la melanina en el organismo baja. En el acto ocurre la desconexión de la hipófisis, de la glándula tiroides y del timus [1] de los procesos del cambio de las de hormonas del organismo. Como una avalancha se desarrollan los procesos patológicos – ¡el organismo pone en marcha el mecanismo de la autodestrucción! Usted, respetado lector, evidentemente, ha notado que en el libro no hay una lista de las enfermedades a las cuales se puede curar con la ayuda de nuestro Sistema, ¡aunque en esta lista es posible valientemente colocar absolutamente todas enfermedades del cuerpo y del espíritu! No tocamos al látigo de la Humanidad – a tales enfermedades terribles como el cáncer, SIDA y muchas otras que se encontraron en la categoría de las incurables. El hecho es que la salud y el estado del cuerpo físico dependen por completo de nuestros pensamientos y Conciencia que sobre el plano físico se realizan a través de la epífisis. El trabajo con la epífisis nos ayuda abastecer la llegada suficiente de la melatonina en el organismo que refuerza y restablece todos los procesos de cambio y la inmunidad. Así, y el cáncer, y SIDA desaparecen por sí mismos.

Los científicos americanos, ocupándose de la investigación de SIDA, notaron que tiene que cambiar la orientación espiritual de la persona, mentalmente habiéndose dirigido hacia Dios, como SIDA pierde su actividad. ¡Note, incluso junto a tal trabajo insignificante sobre sí!

Y si la persona trabaja activamente sobre el desarrollo de la Conciencia, se desconecta de la influencia del Karma, entonces de ella retrocede cualquier enfermedad, incluso tales “incurables” como el cáncer y SIDA. ¡Las medicinas contra estas enfermedades no serán inventadas nunca, porque sólo la persona puede poner en marcha y arreglar todos los procesos enumerados en el organismo!

Todo esto se confirma en la práctica. Las enfermedades incurables, en particular SIDA – no son simplemente las enfermedades del Espíritu, ellas testimonian sobre el grado extremo de la degradación y la miseria espiritual humana. Aunque el hombre es el académico. Le distingue a este contingente débil la seguridad firme que sufre casualmente, sin culpa, y ahora es necesario salvarle. Pero es imposible salvar del Karma, salvarse de ella se puede solamente por sí mismo.

¡El secreto de todas las corrientes de última moda y las doctrinas antiguas consiste solamente en que ocupándose de ellas la persona inevitablemente “se vuelve de cara” a su organismo, establece con él en cierta medida la retrocomunicación ! Por eso hace falta agradecer no el Gurú o el monje tibetano, sino su organismo propio que sin contemplaciones de ningún género todavía es vivo y ha sabido conservar la delicadeza.

Nuestra unión con Dios (práctica, y no teorética, ritual), con nuestro Yo Superior, la orientación correcta de los pensamientos, la estancia de la Conciencia en el nivel alfa y el desarrollo constante evolutivo son capaces de defender de cualquier desgracia, incluso radiactiva. ¿Qué es para tal defensa la radiación o el cáncer con SIDA? ¡Nada!

Está establecido que, cuando la persona llega la edad de la pubertad, el timus delega una serie de sus funciones a los órganos genitales. Una de ellas es el mantenimiento del organismo en un joven estado. La misma glándula se reserva la función del mantenimiento de la inmunidad. La inmunidad es nada más que el mantenimiento de la saturación energética de todo el organismo, sus órganos, los tejidos y las células mismas. Esto es la capacidad de las células de elaborar la cantidad suficiente de la energía.                                    

¡El estado del timus depende por completo del estado de la epífisis, y su estado depende enteramente del desarrollo de nuestra Conciencia! Si durante el desarrollo sexual el niño no ha formado una concepción correcta del mundo, no ha aprendido a orientar sus pensamientos hacia Dios, no ha elegido la vía de la Evolución ulterior y no hace las tentativas de liberar su Conciencia de los estereotipos (de las Prácticas elevadas en el dogma), su epífisis comienza a degradarse, como si secarse. ¡Después de esto el timus se achica y se seca que lleva al descenso de la inmunidad! Comienza el proceso del envejecimiento, se desarrollan las enfermedades crónicas. 

Precisamente por esa causa todos los adultos y los jóvenes tienen el timus secado que la medicina aprecia como el estándar del organismo sano. ¡En realidad – el organismo de la persona poco desarrollada espiritualmente declara al Mundo Tenue sobre su inconsistencia y pone en marcha el autoliquidador, porque ella, como la célula del Organismo del Universo, degenera en la cancerosa y presenta una amenaza para el Universo! 

Pero, por suerte, este proceso tiene la acción inversa. Si la persona comienza a crecer espiritualmente, evolucionar – y la epífisis y el timus comienzan regenerarse. En la etapa cierta el timus de nuevo toma la función del mantenimiento del organismo en un estado joven, sano. ¡La persona rejuvenece, sus años vuelven hacia atrás!

Para lograr tal estado cuándo sus pensamientos están dirigidos constantemente hacia Dios, es necesario aprender a distribuir su concentración entre aquel asunto de que usted se ocupa (o la gimnasia, o el trabajo creador, o el estudio, o cualquier otro) y Dios. Admitamos, usted estudia algo. El estudio puede tener la importancia para usted como la posibilidad de aumentar el salario, llegar la posición cierta en la sociedad (o aún otro), es decir, ahora su pensamiento, Conciencia están dirigidos hacia la satisfacción de las necesidades personales.

¡Cambie el punto de vista! Diga mentalmente a sí mismo: “Estudio este artículo para hacerse la persona más alfabetizada, para lograr una cierta posición en la sociedad. ¡Esto me ayudará a realizar mejor los procesos evolutivos del desarrollo – en lograr la unión con Dios!”. ¡Dirija el pensamiento hacia Dios, sienta la alegría y el deseo de servirle, vivir en la armonía con Él!

¡Si usted ocupa de la salud, ponga ante sí el objetivo que, alcanzando la juventud, la salud, el cuerpo perfecto físico, usted será más capaz de realizar su Evolución, lograr la unión con Dios! ¡Dirija el pensamiento a Dios! Este procedimiento haga más a menudo como es posible.

¡Leyendo los ajustes mentales del Sistema, les llene de su pensamiento! ¡El ajuste mental es el instrumento de su pensamiento, el juego de las palabras y los sonidos ciertos! Se puede pronunciar las palabras “poniendo al autómata”, como se dice “golpear por los labios”. Pero los ajustes mentales , las oraciones, los sonidos curativos [2] deben ser llenados del sentido, es decir, leyendo el ajuste, usted debe concentrar la atención en el órgano con que usted trabaja y concentrar los pensamientos en las palabras y los sonidos que usted pronuncia.

¡En caso contrario los ajustes pierden el efecto terapéutico! ¡Trabajan no las tecnologías, sino trabaja su pensamiento! Por eso llene todas sus acciones del pensamiento, de la atención, cumpla todo conscientemente . Según las Leyes de la Naturaleza la energía vital se entrega en aquel órgano en que está concentrada nuestra atención.

Todo de que nos ocupamos en nuestro Sistema tiene el objetivo preciso – ¡restablecer la retrocomunicación entre la Conciencia y la subconsciencia, entre el hemisferio derecho (del cerebro) y el izquierdo, entre el cerebro y los órganos, tejidos, sistemas, cada célula del organismo! Aprendemos a restablecer la retrocomunicación con el Yo Superior, con todos los niveles del Universo y, sin duda, con Dios. Solamente habiendo restablecido esta retrocomunicación plural, la persona puede considerarse a sí misma como realizada – un Ser Humano armonioso que es capaz de observar la Ley principal del Universo – la Ley de la Unión. ¡Solamente entonces ella se hace completamente segura para el Universo, entonces, es capaz de ser provechoso a Él!

¡Exactamente este estado se llama la Beatitud Eterna, el deleite paradisíaco y, si usted quiere – el amor verdadero y la felicidad! ¡Porque la felicidad es cuando los demás te comprenden, y la felicidad verdadera es cuando todos te comprenden y tu comprendes a los todos! ¡Y ahora piense, sobre cual felicidad se puede decir, “comprendiendo” a todo el mundo en el volumen de dos – cinco por ciento y conformemente, recibiendo en la respuesta la comprensión en el mismo volumen, más que pobre! No hay que decir sobre el amor.

En este caso, como usted comprende, es necesario despedirse con la idea misma de la prioridad, de la hegemonía o la superioridad del Alma humana sobre las Almas de otras seres.

El perro, el palo y el sufi (la parábola de sufi)

“Una persona vestida de la ropa de sufi iba una vez por el camino y habiendo visto en el camino un perro le golpeó fuerte por su báculo. Habiendo empezado a chillar del dolor, el perro corrió a un gran sabio Abu Saíd. Se echó a demostrar el pie herido, todo le contó y pido ser juez entre él y aquel sufi que ha tratado con él tan cruelmente. El sabio los llamó y dijo al sufi:
– ¡O, estúpido! ¡¿Cómo te has atrevido tratar así con la bestia muda?! ¡Mira, qué has hecho!
– No soy culpable, – le objetó el sufi. – El perro mismo es culpable en todo. Le golpeó no por capricho, sino porque él había manchado mi ropa.
Empero el perro continuaba considerarse a sí mismo como injustamente ofendido; y entonces el sabio incomparable le dijo:
– Para que no te ofendas hasta juicio final, permite dar la compensación por tus sufrimientos.
El perro respondió:
– ¡Oh, sabio y grande! Habiendo visto a esta persona en la ropa de sufi, he pensado que ella no me causará el daño. Si lo hubiera visto en la ropa ordinaria, sin duda, yo habría tratado de tenerme de ella más allá. Mi culpa única es que pensaba que los atributos externos del servidor de la verdad es una garantía de la seguridad. Si deseas castigarlo, le quite de ella la vestimenta de los escogidos. Prive de sus derechos de llevar el traje del hombre pío.

El perro mismo se encontraba en el escalón cierto de la Vía. Es erróneo pensar que la persona debe ser obligatoriamente mejor que el perro”.



[1] la glándula, también – el timo.
[2] “Seis sonidos curativos” hay en la tercera parte del Sistema de la Armonización.

 
 
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