La evolución del Alma

La evolución del Alma

El Universo real tiene la forma de la bola, el cuartel general de Dios y Su Mundo – es la constelación Sirio [1]. Este Mundo difiere de nuestro por la forma de vida y pensamiento. La forma de vida en el Mundo de Dios es radial. El pensamiento de Dios y la Gente de su Mundo abarca prácticamente todos los procesos tanto en la Inexistencia como en la Existencia. En este Mundo nace nuestra Alma, nace la Vida. 

La estrella doble Sirio 

Nuestro principio es radial y revelado, realizado en el Alma de cada uno. El Alma compone la base del ser humano. Ella representa el complejo de los programas del Desarrollo Verdadero, y cada  uno aspira  a dirigirlos. Para la gente el Alma en todos los tiempos fue y se queda una adivinanza. ¡Sobre ella está escrito mucho, pero excepto la confirmación que ella tiene ángel, todo lo demás son las suposiciones y las versiones solamente! Y entretanto, realmente tenemos que ser agradecidos a Dios por nuestro nacimiento. Ahora, que el pensamiento es material – lo dicen todos, a menos que el perezoso no lo diga. Ello es así. ¡Pero si ella es material aquí, sobre la Tierra, en el Nivel de Dios ella en algunos grados es aún más material!

El objeto de la preocupación y la atención fija de Dios es el mantenimiento en buen estado del Péndulo de la Vida, es decir, el mantenimiento de la transición continua mutua de dos componentes del Universo (la antimateria – la materia), y el desarrollo evolutivo de este proceso. Gracias a este trabajo que no se interrumpe ni por un momento existe todo el Universo revelado, existe una Vida. Dios tiene un solo instrumento – la energía del pensamiento (la energía mental, Su Espíritu Santo).   

Durante el trabajo reforzado intelectual de Dios se forma el exceso de Su energía mental. Pero a distinción de la persona sobre la Tierra este exceso no se pierde, sino se desprende. La energía que se ha desprendido es un “lingote” para la formación del Alma. De este momento comienza su desarrollo evolutivo, cuyo objetivo es el recibir el derecho a la Vida.

La vida está ligada siempre a cualquier portador, al objeto material. Por eso, realizándose para la vida, el Alma aspira materializarse a sí misma, es decir, adquirir el cuerpo físico. Puesto que en el Mundo de Dios el portador de la vida es la forma radial, la vida Allí por su banda de la manifestación es infinita. 

Esto significa que el portador de la forma radial está concentrado en algún volumen, pero al mismo tiempo se encuentra en todo el espacio. Por eso la vida en el Mundo de Dios tiene la amplitud más grande de su ritmo. El Alma en este Nivel es simplemente un coágulo de la energía. Su materialización comienza en el Nivel más abajo. Ella acepta (viste) la forma física de la partícula corpuscular, tanto menuda que es imposible examinarla con la ayuda del microscopio electrónico más potente. Ni aparatos, ni investigaciones, ni experiencias pueden descubrirla y registrarla. Bajándose por los Niveles del Universo (recordemos que ellos son los siete), el Alma adquiere la envoltura, la forma física, cada vez más espesa. Y no simplemente adquiere, sino estudia construirla y apoyarla, dirigirla. Ella pasa  la fase de los fotones, electrones, protones etc. Luego el Alma aprenda a existir en los sistemas – el átomo, la molécula... 

              

 Un electrón en movimiento     Representación de un átomo     Representación de una

    de helio                                          molécula de la sacarosa

         

El cristal del cuarzo                 El mineral fluorina                       Las hierbas y sus flores                    

     

             Los tilos                                       El virus del herpes                   El infusorio                                                           

             

La araña                                  La escolopendra                             El bogavante    

       

El zorzal                                     El aligator                                     El león 

Continuando perfeccionar su forma y contenido, el Alma se materializa en los cristales, minerales, luego en las plantas, los árboles. Y solamente después de esto ella comienza a asimilar la vida en la forma albúmina de la existencia: en los viruses, los microbios, los organismos unicelulares (la amiba, el infusorio). Después serán los insectos, peces, pájaros, reptiles, animales.

Habiendo vivido algunas vidas en los animales domésticos, el Alma se abastece de los programas de la persona, crea “el banco de datos”, copiando los programas de toda la persona con que se encuentra.

Solamente habiéndose bajado en el mundo de las energías rudas, el Alma adquiere alguna independencia, recibiendo la Conciencia de la Persona (como la forma universal de la vida biológica).

El Alma pasa el Camino evolutivo de su desarrollo por el componente material del Universo (desde las partículas elementales y hasta la persona), siendo por completo dirigida por la Conciencia, la Voluntad y el Pensamiento de Dios. Con eso la Evolución del Alma en el mundo material se acaba. ¡Pasa la necesidad del cambio frecuente de la envoltura del Alma, entonces, pasa la necesidad de la muerte de su portador – de la persona!

A medida de la condensación del cuerpo físico la amplitud de los ritmos de vida se disminuye. La parte de la energía vital del Alma se apaga por el cuerpo físico. Junto al transición del Nivel al Nivel del Universo los ritmos de vida cada vez se extinguen más y más. Sus frecuencias se hacen cada vez más rudas.  

En el esquema № 2 las vibraciones amortiguadas de la vida (el ahondamiento del Alma en el mundo material) son mostradas por la línea roja sinusoidal. En la banda de las vibraciones finas, de las frecuencias más grandes de la vida, está situado el Mundo de Dios (el plano amarillo) –  la base de la pirámide, el lugar del nacimiento del Alma. La pirámide simboliza el Desarrollo de la Conciencia, que nace en el mundo de las vibraciones rudas y llega su desarrollo máximo en el Mundo de Dios (en el Mundo de las Vibraciones Finas, en el Mundo Tenue). Por eso la pirámide está invertida, con la base en la parte superior.

En el mundo de las vibraciones amortiguadas de la vida (en el esquema esto es el tope de la pirámide) se encuentra la Tierra que da al Alma la forma física universal – el cuerpo de la persona. Precisamente en esta banda nace la Conciencia que es capaz de evolucionar, aumentar su dimensión, por lo mismo regenerando en la persona las vibraciones amortiguadas de la vida.  

El Mundo de Dios es solamente 0,1 % del número de la populación del Universo, cuyo número total es uno con 10 mil millones de ceros (la correlación estandartizado para nuestro Universo – 0,1 a 99,9). La Tierra en este coloso tiene un aspecto muy modesto, habiéndose encaramado en la parte inferior de la pirámide – sobre su tope, en el mundo de los procesos vitales rudos y amortiguados.  

La singularidad de la Tierra consiste en que es el único planeta en el Universo que da al Alma el cuerpo más perfecto (el cuerpo de la persona). En la Tierra nace la Conciencia y comienza su proceso evolutivo. Aquí la persona trata de recibir el derecho a la vida en la forma radial, aprenda a adquirir la Vida Eterna.

Nuestra Tierra es el único planeta en el universo en el que sale la Vida. ¡El único es por tal razón que la energética de Dios y de todo el Universo está suficiente para el mantener sólo este planeta! ¡De hecho está situado en la banda (dimensión) de las frecuencias vitales amortiguadas y para el mantenimiento de la vida en esta parte del Universo es necesario un gran consumo de la energía de Dios!

¡Se puede decir que la gente sobre la Tierra, somos el jardín de infancia de Dios y de todo el Universo! En otros planetas del Universo vive la gente – las personas procedentes de la Tierra o los planetas que cumplían su función en tiempos pasados. Los planetas del Universo que no entran en nuestro Sistema Solar pertenecen a otros Niveles del Universo. La gente que vive en ellos también evoluciona, pero su Evolución va muy lentamente. Además, la transición a un Nivel más alto es posible solamente junto a la existencia del suficiente impulso evolutivo de la Conciencia, el cual tiene la propiedad con el tiempo dispersarse gradualmente.     

Por eso los habitantes de otros planetas del Universo, aspirando a la Evolución, están obligados a venir para el renacimiento a la Tierra para recibir aquí el impulso para su salida o la Evolución siguiente. Toda esta masa inimaginable de la gente (1 con 10 mil millones de ceros), a excepción del Mundo de Dios, está poniéndose en la cola para venir de nuevo a la Tierra y poner en marcha el proceso del desarrollo evolutivo.

Y solamente cuando la persona llega la forma radial de la vida, y esto es el séptimo (último) Nivel del Universo, su Alma recibe el derecho a la Vida, como si recibe en el Universo el permiso de residencia. Solamente de este momento en el Mundo de Dios se comienzan a tratarla como a su igual. Se la notan. Como usted puede ver, en el Mundo de Dios nadie se cuidarán con nosotros (nosotros que no hemos recibido los derechos a la Vida, somos para ellos la abstracción pura – nadie y nada). Por eso todo que es necesario para nuestra vida y salud, debemos aprender a tomarlo por sí mismos, mediante el estudio. Para esto a través de nosotros a toda la gente de la Tierra fue dado el Sistema de la Armonización de la Persona. Su objetivo es el desarrollar en la persona la independencia, la flexibilidad de la Conciencia, la habilidad de hacerse el curador para sí y desarrollar el sentido de responsabilidad por su vida propia.     

Ahora hablemos concretamente de la Evolución del Alma (el esquema № 1). Este proceso está compuesto de 2 etapas.

La primera etapa está vinculada a la obtención de la experiencia de la vida en el mundo material. El Alma recibe la experiencia de la encarnación material, ya lo hemos dicho, comenzando desde las partículas corpusculares del Universo. En el esquema a esta etapa le corresponde la curva descendente de la parábola “la Evolución del Alma”. La vía evolutiva del Alma y de la Conciencia pasa por la Vertical, sobre la cual están situados los Entes Verdaderos de la persona. Al principio es el viaje del Alma hacia abajo, y luego – ¡atrás, ya junto con la Conciencia, hacia arriba, la huella en la huella! La parábola está dada para la evidencia.

Según la teoría de Einstein, las partículas corpusculares son los coágulos energéticos y existen en todos los Niveles del Universo, colmando de sí todos los objetos materiales y la vacuidad. Ellos forman el único Campo Infoenergético que establece la relación entre la forma radial de la vida y la forma material (física).

Como usted puede ver – de nuevo es la misma Dualidad. El mundo de las Formas Radiales es una componente, el Mundo de los cuerpos albuminosos – la otra. Y la transición reciproca de estas componentes una a otra es la Fuente de la Vida, es decir, la Evolución. El estado de la Forma Radial depende del estado de la forma albuminosa y al contrario. Claro, esta dependencia se cambia un poco.

Muy evidente es el ejemplo de la familia. El mundo de los niños depende de sus padres. Los padres es la base de la supervivencia de los niños, de su proceso de formación y educación. En la etapa cierta los derechos de los padres y los niños son iguales. Los niños se hacen los ayudantes activos para sus padres y, a su vez, transmiten su experiencia a la generación menor – ya a sus niños. Luego los padres mayores se jubilan y la generación menor toma el relevo – como la obligación dirigir todos los procesos vitales [2]. Tal es una intercomunicación como la cadenita de la sucesión de las generaciones. Con eso cada generación vive en su mundo propio.  

Del mismo modo se realiza el proceso de la transmisión del relevo vital entre dos formas de la Vida en el Universo. Si abrir los ojos, la cadenita de la sucesión pasa de la persona sobre la Tierra por la vertical, a través de todas las capas y las estructuras del Universo. ¡La Humanidad en esta cadena no es el eslabón perdido y desconectado, sino el igual entre los iguales!

Continuando perfeccionar su forma y contenido, el Alma adquiere, al fin y al cabo, el cuerpo de la persona – el cuerpo que es universal por sus parámetros biológicos y físicos. Con su obtención el período evolutivo de la encarnación material para el Alma se acaba.

El cuerpo de la persona es la única cosa en la Naturaleza que está creada con la claridad de objetivo y está destinada para la Evolución de la Conciencia. En la Naturaleza todos los objetos que participan en la Evolución del Alma, a partir de las partículas corpusculares y acabando con los seres vivos, son distribuidos por la Conciencia. Pero a distinción de la persona ellos están gobernados por la Conciencia de Dios y sus programas propios de la vida. ¡La persona es la única criatura en la Naturaleza que es capaz de poseer la Conciencia autónoma, independiente! Precisamente en este rasgo consisten todas las desgracias y la grandeza de la persona. La mayoría de la gente, habiéndose confiado por completo a su Conciencia no desarrollada, “patinan” en la salida de su desarrollo evolutivo (en el esquema № 1 a este período le corresponde la línea verde punteada).

Deteniéndose en la fase inicial del desarrollo de la Conciencia, ellos gastan su potencial ya antes adquirido – el potencial vital inestimable que fue elaborado por el Alma. Como resultado la persona se degrada en unas formas más bajas de la vida o incluso vuelve a las fuentes de la Evolución, habiendo dejado su Alma atrás, al nivel del corpúsculo, le da de nuevo la perspectiva ilusoria evolucionar hasta la persona. El Alma ya ha utilizado su posibilidad, como antes se quedó la que no muere y eterna – ¡en la partícula elemental, pero no en la persona!

El intervalo del ciclo evolutivo (en el aspecto de la persona) cuándo el Alma está dada en arriendo por su Conciencia, para muchas Almas resulta como una trampa. Ellas, teniendo la Conciencia en estado embrionario, recibieron la independencia relativa y comenzaron a abusarla. Percibieron esta fase intermedia, el período de su Evolución, como el total, en vez del puente que es necesario salvar de una tirada, forzar.

El objetivo de este período (en el esquema – la parte inferior de la parábola) consiste en que el Alma, habiendo adquirido la Conciencia, debe reunirse con ella, habiéndose colmado del pensamiento y la interpretación de sí y del Mundo. Utilizando los programas ya dispuestos en ella, debe construir correctamente la vía individual del desarrollo, cuyo objetivo final es el recibir el derecho a la Vida. Aquella independencia que recibe el Alma, viviendo sobre la Tierra, compone solamente dos – cinco por ciento, y a noventa y cinco – noventa y ocho por ciento nosotros como antes estamos dirigidos por la Conciencia de Dios, solamente la concepción de la dirección se modifica un poco. La dirección se realiza como la corrección y los soplos que le ayudan al Alma determinar los puntos de referencia que contribuyen a la Conciencia salir a la vertical evolutiva, a la distancia desde la persona hasta Dios (en el esquema – la rama derecha, ascensional de la parábola).   

Habiendo pasado la primera etapa del desarrollo evolutivo bajo la dirección directa de la Conciencia de Dios, el Alma ha hecho la vía de los millones de encarnaciones y metamorfosis, habiendo acumulado el potencial energético cierto y de programa. Este tesoro inestimable, el Alma, al par con la Conciencia ventosa, cediendo a las tentaciones de sus emociones, deleitándose con la ilusión de libertad en las escalas de dos – cinco por ciento, en el cuerpo de la persona sobre la Tierra, – el Alma se ingenia despilfarrar durante tres – cuatro encarnaciones. Si la selección de las Almas que evolucionan desde Dios hasta la persona es de cero, en la fase de la persona – en la etapa de la preparación para su Evolución, la selección ascienda a noventa y nueve por ciento.      

En el cuerpo de la persona la Conciencia reina sobre el Alma; la Conciencia está dada a nosotros a modo de comprensión propia en dos – cinco por ciento, y noventa y cinco – noventa y ocho por ciento se quedan fuera de su alcance. Por razón de tal desequilibrio en nosotros se abren de un modo esporádico ciertas capacidades, ocurren espontáneamente unas enfermedades, se cambia la mentalidad etc. Esto es el Mundo de las energías desequilibrados por nuestra Conciencia, no reconocido por nosotros. Al mismo tiempo esto es el Mundo que en su mayor parte nos dirige, empujando el Alma a la Evolución ulterior. Esto es el Mundo mientras tanto no realizado de nuestro desarrollo evolutivo. ¡Pero precisamente este Mundo abre ante nosotros la posibilidad de la realización completa de nuestras cualidades naturales!       

La segunda etapa del desarrollo evolutivo del Alma está vinculada a la Evolución de la Conciencia, entonces, la persona misma. La Conciencia es un producto material, su portador siempre es algún cuerpo material, físico. Solamente las especies biológicas de la Vida son capaces de tomar conciencia de sí. La forma perfecta de la Conciencia pertenece al cuerpo perfecto – al cuerpo de la persona.   

Solamente la Conciencia da a la persona la posibilidad de tomar conciencia de sí, de sus acciones y de aquel Mundo en que vive. Solamente la Conciencia le permite encontrar en la vida la realización creadora, influir en el mundo circundante a través de su transformación – transformarse a sí misma. Que estas transformaciones sean perfectas, debe ser perfecta la Conciencia de la persona, y se puede conseguirlo solamente por medio de la Evolución. 

La persona tiene la necesidad al desarrollo evolutivo de la Conciencia – si en el Alma no se ha apagado el impulso al conocimiento creativo del Mundo, a la autorrealización creativa. Si tal impulso por el Alma está perdido, la Conciencia de la persona se queda inerte y, por desgracia, habiendo pasado el rasgo cierto de edad (esto es cerca de 30 – 35 años), no hallando en la vida los puntos correctos de referencia, el impulso de la realización creativa, se apaga y luego se apaga la capacidad de la Conciencia para la Evolución. 

Este proceso se acompaña de muchos cambios fisiológicos degradantes en el organismo. Ante todo, es una infracción de la función de la epífisis (glándula pineal), luego en el organismo otros procesos destructivos acumulan su potencial, empieza “un efecto dominó”.  

Pero esto todavía no es la sentencia: este efecto tiene la acción de vuelta, se puede volverlo atrás, si encender artificialmente en sí la chispa creativa, comenzar a conocerse a sí mismo y conocer el Mundo. Con eso es muy importante aprender a engañar su Conciencia, pues que ella es capaz de bloquear el acceso de la información en la memoria, si no cobramos conciencia de su importancia para sí. ¡Es la santa mentira!

El problema del proceso evolutivo es: durante tres – cuatro encarnaciones sobre la Tierra llevar el Alma, llenada por la autocomprensión y que tiene el cuerpo universal físico, llevarla de nuevo a la Conciencia de Dios. Solamente en este caso el Alma será definitivamente formada y preparada para la Vida Verdadera. La orientación hacia la Conciencia de Dios – es una necesidad de cada uno, pues que el proceso de la Evolución desde la partícula elemental hasta la persona y desde la persona hasta Dios es posible solamente bajo el control de Su Conciencia. Y a la comprensión de este hecho inmutable la persona debe venir conscientemente. Así mismo consciente y voluntariamente ella debe aceptar la Evolución como la base de su vida propia.

El proceso evolutivo abarca todo el Universo, el Mundo de Dios y Dios mismo. La evolución es la ley fundamental de la dinámica de vida, sin ella la Vida en todos los Niveles del Universo fallecería en un minuto. Y ya que todos los procesos evolutivos del Universo están gobernando por Dios, es posible sincronizar el proceso personal con los procesos del Universo solamente a través de la reunificación con Él.

Nitzshe dijo: “La Persona es lo que debe ser superado. ¡La persona es el puente, en vez del Total!” y fue completamente justo. Sobre la vía evolutiva constantemente tenemos que superar a sí mismos, nuestros estereotipos, nuestra imagen del pensamiento. El ser humano fue creado por la Naturaleza tanto universal que solamente a él le es inherente la variedad especial del pensamiento, la relación especial a la vida y especial modo de sentir el mundo. 

Solamente la persona es capaz de autorrealizarse a sí misma creativamente. Tiene la mentalidad especial la cual, si la persona evoluciona y se ocupa del perfeccionamiento, le desarrolla la capacidad de percibir el proceso vital al completo. Solamente en este caso en la persona se desarrollan las propiedades semejantes a las divinas.

Para que el proceso de la Evolución se ponga en marcha y entre en la fase activa es necesario que el Alma cobre conciencia de sí misma. Precisamente por lo tanto, habiéndose encarnado en la forma de la persona, ella se desconecta de la dirección de la Conciencia de Dios, habiendo adquirido la comprensión propia mientras que sólo en dos – cinco por ciento, y a noventa y cinco – noventa y ocho por ciento se queda todavía ligada con Dios. A petición del Alma Dios en cualquier minuto está preparado para venir en ayuda, esto está dispuesto en nosotros por la Naturaleza.

¡Sentimos Su ayuda solamente en aquel caso que, habiéndose desviado de la Evolución, reconocemos esta desviación! Dios nos ayuda a corregir suavemente nuestro curso. ¡Si no oímos y no escuchamos nuestra Alma, el Karma cumple esta función! Nuestros deseos se cumplen por Dios solamente en aquel caso, si lo deseable para nosotros es realmente necesario y no contradice a los problemas de la misma Evolución. Si estamos en cualesquiera otros estados, Dios es un observador imparcial, no interviene en nuestros asuntos, dándonos la posibilidad de evolucionar independientemente.   

El desarrollo evolutivo del Alma y la Conciencia desde la persona hasta Dios (en el esquema № 1 – la línea ascensional de la parábola “la Evolución de la Conciencia y la persona”) pasa sucesivamente a través de todos los Niveles del Universo. La fuerza motriz en esta etapa es la Conciencia de la persona que traslada el Alma a otras bandas de las frecuencias del Universo (sin partida de la persona de la Tierra). 

Para esto la Conciencia debe percibir los parámetros de patrón del Alma disponibles en cada Nivel y aspirar a corresponderles. Ella absorbe, reconoce la experiencia anterior evolutiva del Alma y la transforma en concordancia con los problemas del día del Mundo. Solamente la Conciencia libre de los estereotipos puede hacerlo.  

Esto significa que, haciendo su ascensión evolutiva desde la persona hasta Dios, el Alma debe ser fijada en cada Nivel del Universo junto con la Conciencia que lleva consigo. Y en cada uno de siete Niveles el Alma que evoluciona se une con la parte corresponsal de nuestro Yo Superior. El Alma ha fundado estos parámetros de la Evolución futura de la Conciencia y la persona durante su Evolución, moviendo por siete Niveles del Universo desde Dios hasta la persona, de arriba hacia abajo.

A la medida de la ascensión evolutiva el Alma cada vez más cobra conciencia de sí misma, nosotros reconocemos más ampliamente nuestro lugar y objetivos en el Universo. En realidad nuestro desarrollo evolutivo y la reunificación con Dios – es la comprensión de la experiencia del Alma ya adquirida en cada Nivel del Universo. Nosotros consciente y hábilmente llevamos a la práctica esta experiencia, conscientemente damos la vida al Alma y para sí mismos. Solamente la Conciencia libre y que se desarrolla es capaz de abarcar la información de la banda de las frecuencias del Nivel concreto; todo ello nos da los Conocimientos Verdaderos de todos los procesos de nuestra vida.      

El Yo Superior – he aquí es el paso verdadero del desarrollo evolutivo. En cuanto la Conciencia deje de corresponder a los parámetros naturales de nuestro Yo Superior, el Alma se degrada y las vibraciones amortiguadas de vida la lleva al Nivel más bajo con Sus vibraciones más rudas. 

Como ya hemos dicho, durante la Evolución desde Dios hasta la persona nuestra Alma paso a paso acomodaba todos los Niveles del Universo, dejando sobre cada uno de ellos su huella (el holograma). Todos los prototipos del Alma en siete Niveles en su conjunto forman nuestro Yo Superior que es nuestro Ente Verdadero. Precisamente en él están dispuestos todos los conocimientos de la Fuente de la Vida, de la Verdad y de nosotros mismos. Si tenemos éxito en unir la Conciencia con nuestro Yo Superior, comenzamos a recibir la información de su Fuente, recibimos el derecho de abrir con la llave propia nuestro “buzón electrónico” personal.    

¡Esto es lo que en la Biblia se llama “beber de su fuente propia!” Empero la gente, habiéndolo interpretado en mal sentido, comenzaron a beber su mojo, habiendo nombrado este proceso “orinaterapia”…  

Cómo podemos dirigir nuestra vida, cómo podemos obtener el éxito en ella – todo ello depende enteramente de nuestra unión con el Yo Superior. El Yo Superior es un patrón de nuestro desarrollo. El empuja el Alma hacia la Evolución ulterior, desde la persona hacia Dios. Habiéndose unido con la Conciencia, el Alma aspira a desarrollarla, transformarla, habiendo colmado de la comprensión todos sus Entes Superiores, por lo mismo habiendo tendido el curso de vuelta en el punto de partida (de su salida), a casa, en el Mundo Tenue, habiendo recibido el derecho a la Vida y la inmortalidad. 

Nuestro Yo Superior es aquellos noventa y cinco – noventa y ocho por ciento que nos gobiernan. ¡Solamente Él está ligado directamente a la Conciencia de Dios! Otras variantes, fuentes, líneas del enlace con Dios simplemente no existen. Si oímos a nuestro Yo Superior, oímos a Dios.

En el Sistema un Ser Humano – el Yo Superior – Dios no puede ser ningunos intermediarios. La intervención de la tercera persona en él es imposible en general. Cada uno de nosotros está conectado directamente a Dios, y que este enlace trabaje eficazmente, es necesario que Dios nos oiga, y debemos oírle a Él, ¡y esto es posible solamente junto al desarrollo evolutivo de la Conciencia!  

¡Todas otras tentativas de unirse con Dios a través de las tradiciones distintas, los ritos, las meditaciones, las religiones, las sectas religiosas y esotéricas o a través de la búsqueda “de su vía personal” no son las fuentes del enlace con Dios!

Las tentativas semejantes dan origen en nuestra Conciencia a los estereotipos que se atraen por las formas mentales corresponsales de la Noosfera y nos manipulan. ¡Este enlace se hace más sólido y vicioso cuando los estereotipos se transforman en el fanatismo (la adoración a Dios que se apoya solamente en la fe, sin la tentativa menor de su interpretación)!

En el esquema el enlace con Dios por medio de las religiones, las sectas o la fe propia, los deseos ir por su camino – está mostrado por la línea roja que simboliza nuestra aspiración a conectarse a Dios directamente, pasando el trabajo del Alma (la línea roja punteada). En realidad ocurre una conexión recta a las formas mentales de la Noosfera, al Diablo (la línea continua roja).

El enlace con Dios existe en nosotros y el camino a Él va solamente a través del Yo Superior, a través del trabajo sobre sí mismo. ¡No hay otro camino, aunque se puede decir o escribir mucho sobre ello, cualesquiera cosas,  tanto como se quiera! 

Solamente el Yo Superior es nuestra brújula en el mundo de las ilusiones. “Si yo creo en Dios, por algo siempre pregunta la gente, ¡y Él – nunca!” (Jerzi Lec). Trabajando sobre sí con la ayuda del Sistema, usted notará que su enlace mutuo con el Yo Superior es posible solamente en caso de la Conciencia libre que se desarrolla y que está orientada hacia Dios. En la persona habitual este enlace está perturbado. Su Conciencia está llenada por los estereotipos, y ya que ella está ligada a las formas mentales de la Noosfera pierde automáticamente el enlace con el Yo Superior y con Dios. Pues que: “Vosotros no podéis servir a Dios y a las riquezas” [3].  

Aquí hay un matiz pequeño. Dios no trata de ajustar el enlace con la persona. Él tiene tales como nosotros somos 1 con 10 mil millones de ceros. Y el Alma de cada uno de nosotros fue calentada por el calor de Sus manos. Durante la Evolución de las Almas en los animales, Él seguramente ora tenía cada uno de nosotros en calidad del animal doméstico, cuidando de todos por turnos, ora se comunicaba sobre los pradejones alrededor de su casa durante los paseos. Nadie fue privado de la atención, ¡por eso la iniciativa del enlace con Dios debe partir obligatoriamente de la persona como el certificado de la memoria de su Alma! 

Hasta que a la humanidad le fuera conveniente y bastante tener Dios como la fe en Él, a modo del crucifijo y del icono, esto Le satisfacía. ¿Y qué? Nadie Le corre y persigue, Su tiempo no es limitado. Ellos, Allí, no tienen el tiempo – él no existe. Acerca de nosotros, seis mil millones de la gente en la Tierra, Dios tampoco tiene ningunas órdenes. Si de la Tierra hacia Ellos vienen solamente 10 personas, se considerarán como un bien; se criarán sobre la Tierra, en base de este “grupo potente de gente”, una civilización más, ¡pero cuál ella será!   

Como usted puede ver, todas las esperanzas de la persona que nuestra llegada a la Tierra es el hecho y el sentido de esta llegada es el pasar el tiempo con interés y el parrandear – desaparecen ante los ojos. También resultó infundada la idea que el Alma de la persona le está dada por Dios en razón común, de los fondos de reserva generales y representa el producto de una sola vez, una especie de los pampers. Según el pensamiento de la persona, el Alma está clonando, se troquela en la cadena de montaje y nuestra tarea es guardarla y conservarla en la limpieza. No somos responsables por el pasado del Alma, ni por su futuro. A dónde la ponen luego, después de la muerte – esto no es nuestro problema.    

Hay una aspiración evidente de la persona – la aspiración a obrar con astucia, habiendo presentado todo lo que ocurre como el hecho. En este caso no es necesario asumir la responsabilidad por todo el proceso infinito y se puede no ponerse en fila, como la cadena continua evolutiva de la sucesión, construir ciertas pirámides. Y lo que la persona con eso se posa (sale del juego) automáticamente, ¡pues – “todos nosotros estaremos allí!”. 

En otras palabras, el sentido de la vida en las escalas del Universo se explica simplemente. El mundo de Dios, creando el Universo vivo, con la persona sobre la Tierra, crea en realidad la Idea de la Vida la cual la persona como el segundo Polo de la Vida debe transformar en la ideología a modo de una argumentación teorética confirmada por la práctica. Precisamente para esto, sacrificando la inmortalidad, y a menudo – la vida misma, en el mundo material se ahonda la Gente del Mundo de Dios. Y el juego vale la pena. Las civilizaciones y los Universos siguientes, apoyándose no simplemente en la Idea, sino ya en la ideología práctica (en caso de su creación), permitirán a la persona cada vez ahondarse a la profundidad menor. Y así, gradualmente, aparecerá la posibilidad de proteger de la muerte a la persona nacida en el mundo material (habiendo desacostumbrado de morir).     

Como usted puede ver, la perspectiva de la Vida en general, como tal, es más que radiante y despejada, a distinción de las perspectivas de nuestra civilización. Es que ella, habiendo creado la ideología mencionada como la argumentación teorética confirmada por la práctica (“La Doctrina Secreta” con el Sistema de la Armonización de la Persona), demostró el vuelo altísimo del espíritu. La tristeza inspira la circunstancia que esta medalla tiene el reverso, bajo el nombre “el canto del cisne de la civilización”. Esto significa su degradación rápida que más bien recuerda la evacuación de la Tercera Dimensión, que ha cumplido su misión; y en realidad ello ocurre. Es triste, pero esto es la Evolución.  Se puede evitar la salida del juego de modo único – a tiempo pasar en la Cuarta Dimensión, para el comienzo habiéndose conectado a su Yo Superior, sin interacción con el cual es impotente ayudarle a usted el Fundador mismo. 


[1] se tiene en cuenta que la estrella Sirio en realidad está compuesta por dos estrellas que viajan juntas, unidas entre ellas por una fuerza de gravedad mutua, describiendo una trayectoria en forma de espiral.
[2] observe el rito de las bodas. 
[3] Mateo, 6 : 24.

 
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