¿Si en realidad existen el Infierno y el Paraíso?

¿Si en realidad existen el Infierno y el Paraíso?

En general ello tiene relación con la jurisdicción de la religión, pero nos se hacen regularmente esta pregunta, entonces, es necesario responderla. El Paraíso como el territorio de la sede, el punto sobre el mapa – esto es el Mundo de Dios, el Nivel altísimo del Universo, Su cuerpo administrativo, el Mundo de la gente inmortal y las posibilidades ilimitadas de la Persona. Se encuentra, como ya se decía , en el sistema de la estrella Sirio (Sirius), en la constelación Can Mayor . El personal del dispositivo administrativo del Universo al ciento por ciento consiste en la gente que ha venido junto con Dios del Universo pasado.

Ahora nuestro Dios forma un personal semejante para el Universo siguiente, paralelamente con la selección y preparación de los candidatos a la competencia del título y puesto de Su Dios. Cada uno de los habitantes de la Tierra tiene la posibilidad real de caer en este personal. Y en ello consiste la idea, el sentido, el supraobjetivo de la existencia de nuestro Universo y el criterio de la Evolución de nuestro Dios.

Si examinar las relaciones recíprocas de la persona y Dios del punto de vista de la Triplicidad de la Existencia, nosotros con Él separadamente presentamos dos Polos-niveles opuestos del Universo. Junto a la interacción activa – dos Comienzos activos o las fases de la Evolución. En una estática, junto a la ausencia de la interacción – ¡dos puntos muertos, estériles de la Dualidad! En este caso la persona no puede nacer de Arriba (“de nuevo”), recibir la inmortalidad, y Dios no cumplirá su objetivo de la formación del dispositivo administrativo del Universo siguiente, entonces, demorará la Evolución. Sí, la cuestión está planteada precisamente así, porque nuestra civilización – conclusiva en la Tierra y en el Universo – es la más desarrollada, y a las personas procedentes de ella está asignado el papel importante en el funcionamiento de este dispositivo.

Es porque Dios personalmente aceptó la participación más directa y más activa en el contacto con la Humanidad, en llevar hasta nosotros la información sobre “el estado de las cosas” en el Universo este momento, en el trabajo sobre el Sistema de la Armonización de la Persona y la Doctrina Secreta. ¡Como usted comprende, Él tiene el estímulo y el interés personal! Y este contacto y cooperación de la Persona y Dios tuvieron lugar en el momento más necesario para la Humanidad y el Universo – en “la hora Equis”, por primera vez en toda la historia de su existencia.

Gracias a la participación de Dios se puede valientemente nombrar “La Doctrina Secreta” como “Nuevo Testamento”, y “Sistema de la Armonización de la Persona” – “El manual de la Evolución”. La Humanidad hasta ahora no tenía nada semejante, ¡y si ella les rechaza a estos conocimientos, ya no les tendrá nunca! ¡Las tentativas de quienquiera de componer algo semejante sin participación de Dios serían infecundas! Él considera que ya ha participado, y no piensa volver a este trabajo. Si repetir lo mismo una vez más, todo esto ya será como una farsa, porque “la hora Equis” pasará. Entonces, tal trabajo no tendrá ningún sentido (útil es todo que es a tiempo).

Dos caballeros (la parábola de Paulo Coelho)

“ – Vamos a la montaña donde habita Dios, – ofreció el caballero a su amigo. – Quiero demostrar que todo que Él sabe, es cómo hacer las preguntas, y mientras tanto nada hace para aliviar nuestro peso.
– Bien, y yo iré allá para demostrar mi fe, – dijo el otro.
Ellos ascendieron a la montaña por la tarde y oyeron la voz en la oscuridad: “Carguen sus caballos de las piedras de la tierra”.
– ¿Oyes? – dijo el primer caballero. – Después de tal ascensión Él quiere hacernos aún llevar la carga pesada. ¡No le obedeceré a Él!
El segundo hizo así, como le ordenó la voz. Ellos alcanzaron el pie de la montaña con el amanecer y los primeros rayos del sol brillaban en las piedras que ha traído el caballero devoto: fueron los diamantes puros.
El Maestro dijo: "Las decisiones de Dios son misteriosas; pero siempre son a tu favor".

El Paraíso como el premio por los sufrimientos y el beneficio terrestres, como el estado deseado emocional a modo de la beatitud eterna o deleite paradisíaco, “el hacer tonterías” – tal paraíso es inaccesible. Es porque la persona de los tiempos del Viejo Testamento recuerda que esto se llama “el Paraíso”, pero ha olvidado en absoluto – qué él representa en realidad. Es decir, no sabe qué tal es esto y dónde buscarlo.

En realidad el Paraíso se comprende como una ociosidad y el pasatiempo agradable en el Mundo Tenue (después de la muerte), merecido por ella sobre la Tierra por la fe, los sufrimientos y las obras buenas. No sin razón por el rito cristiano al muerto como señal que su trabajo se acabó se le unen las manos en el pecho. Acompañándolo en el último camino, dicen: “Dejó de sufrir, va a la tranquilidad”. Bueno, es cerca de la verdad. Si tomar en consideración que setenta y cinco – ochenta por ciento de los muertos caen en la categoría de las almas en pena, la Inexistencia – a modo de la estancia del alma en el corpúsculo – ¡esto es una tranquilidad eterna!

Del punto de vista del Mundo Tenue, el estado de la beatitud eterna, la armonía o el amor verdadero son accesibles solamente por un camino – a través del perfeccionamiento y la ascensión por la vertical evolutiva. La beatitud eterna – a través del trabajo eterno, ¿cómo ello le gusta a usted?

¡El Infierno como tal, con los diablos y las sartenes, como él parece en la comprensión de la persona, no existe! Cada uno puede arreglarlo para sí, encontrándose en cualquier Nivel del Universo, excepto la Tierra! El Infierno es un autoaislamiento voluntario como el laberinto de las deducciones subjetivas distantes de la Verdad. La persona cae en tal laberinto, habiendo creado su interno Universo Virtual que difiere completamente del Universo Verdadero y que es distante de él, como el cielo de la Tierra. Salir de él la persona debe también voluntariamente, reconociendo su sinrazón y error, habiendo unido, habiendo coordinado su Universo Virtual con el Verdadero.

En el momento presente la Humanidad ha construido para sí el callejón semejante sin salida. Aquí hay una fineza: del Infierno la persona debe salir por sí misma, pero del terrestre callejón sin salida – sin un auxilio extraño nunca es imposible salir, ¡otra persona debe llevarla, la cual sabe qué es esto y cómo se puede salir! Y aquí el orgullo puede proceder a sus anchas: “¡Quién tal eres, y sin ti yo sé todo!”– etc., hasta la infinidad…

Observamos tal reacción muy a menudo. Mientras tanto, en el momento de la terminación del primer libro, sobre la Tierra hay no más de una decena de las personas las que tienen por lo menos una representación sobre estos callejones sin salida. Aquí es aún una de las causas que de este callejón sin salida tendrá tiempo para salir menos de un porcentaje de los habitantes de la Tierra. La explicación es simple: ¡no hay guías! Y a aquéllos que hay, la gente mientras tanto tiene la posición atenta: “¿Acaso ellos no son de las fuerzas oscuras?” y ¿si ellos no pueden conseguirnos en el callejón sin salida? Permítanos hacerle una pregunta, ¡ya estamos en callejón sin salida! Y cualquier movimiento sería – ¡solamente del callejón sin salida, a la luz! ¡Si esto realmente sea el movimiento, en vez del pisoteo habitual en el mismo lugar, con las declaraciones de las intenciones de gobernar el Mundo!

Trabajando con la gente, tropezamos con este problema muy cerca. La persona viene a nosotros para recibir el auxilio, estando en la Conciencia durmiente. El conocimiento con la información para ella se acaba, en el mejor de los casos, en la incomprensión, en el peor caso – ¡en la protesta encarnizada y deseo de desmentir todas nuestras razones y las razones para no oírlo nunca!

Ella comienza “al engarabitar sus dedos”: que otros autores dicen lo mismo, que en cuanto a esto ella misma mucho leía y mucho sabe, mucho que trataba de llevar a la práctica etc. La causa de la incomprensión está cubierta en la divergencia muy grande de nuestra información con el punto de vista canonizado, de uso general. Durante los últimos 2.000 años se ha acumulado el atraso cierto de la persona de la Evolución. Y esta divergencia para la Conciencia durmiente es un irritante principal.

¡A la persona la conmueve en menor grado la conformidad completa de lo escrito en el libro y nuestro Sistema con lo que ocurre alrededor! Le preocupa solamente la disconformidad, la discordancia  de lo que está ocurriendo realmente y lo escrito – con sus estereotipos. Precisamente los estereotipos son los criterios de la percepción de la Veracidad, es decir, el grado de la percepción por la persona de los procesos objetivos de la Vida. Los estereotipos limitan la Conciencia, orientándola hacia nuestros instintos sensuales, hacia el Ego, hacia la percepción subjetiva de los procesos objetivos de la vida – que crea la contradicción principal entre la persona y la realidad. A la persona egocéntrica le es absolutamente igual que será con ella y la Humanidad, ¡porque por tal conducta antisocial se confirma solamente el hecho triste que ella pertenece no a sí misma, sino al cien por ciento se somete a las formas mentales de la Noosfera – al Diablo!

Usted puede imaginarse cuántos trabajos, fuerzas y tiempo se costará para hacer llegar las Verdades hasta tal mártir santo. ¡Para cada persona será necesario el Salvador propio, al cual él intentará seguramente crucificar! El problema solamente es en uno: es necesario salvarla de sí misma, de su oscuridad y oscurantismo de la ignorancia. Es porque el Santo Advenimiento de Cristo no tendrá lugar – Él solo no podrá hacerlo! A la Humanidad para el salvamiento le tendrá que criar los Salvadores en su colectividad. Y nos ocupamos precisamente de este asunto.

Acuérdese, cómo en la infancia le despertaba a usted su mamá – por un tacto cariñoso que la persona puede recordar toda su vida. Esto es un modo del despertar. El despertador con el timbre fuerte que suena hasta el fin de la cuerda – es otro modo del despertar que puede estropear su humor de usted para todo el día. Al fin y al cabo, el caso extremo: los jóvenes soldados-reclutas duermen en el cuartel por la primera noche, sueñan con sueños “domésticos”. Y de repente en el lugar más interesante, en 6.00 se oye un grito repugnante del guardia: “¡Compañía, dia-a-ana!” ¡La impresión inolvidable, que se queda para toda la vida! Al principio esto es una irritación, pero con los años pasa en la tristeza silenciosa por la juventud pasada…

Los Padres intentaban despertar la Humanidad en su “infancia” por las llamadas y las exhortaciones suaves no importunas. ¡Acuérdese de Jesús Cristo, Buda (Buddha) y otros enviados del Mundo Tenue! Luego durante dos mil años se nos sacudían, trataban de hacer recobrar el sentido con la ayuda de los fenómenos distintos negativos del carácter natural y social. ¡Pero la Humanidad no escucha! ¡En el total pusieron en marcha el mecanismo de la campanada fuerte a modo del Apocalipsis que, según la idea, puede hacer que despierte el muerto! Además, “La Doctrina Secreta de los días del Apocalipsis” y las voces de otras personas que están en vela y gritan: “¡Diana! ¡A formar!”

No es el secreto que en el guardia pobre como en el infractor de la tranquilidad a veces le vuela una bota de soldado, ¡y el mensajero del Mundo Tenue a menudo se encontraba sobre la cruz! Tal es la vida, es imposible borrar las palabras de la canción. ¡Sin embargo no hay nadie a quien se puede culpar, apesar de todo tendremos que despertarse, es peligroso seguir durmiendo!

Se hace comprensible durante demasiado tiempo para la gente que ha leído nuestros libros – ¿a pesar de todo, qué es necesario hacer para caer en el Infierno? La respuesta concreta e inequívoca a esta pregunta está dada en la parábola siguiente.

Dos vecinos (la parábola de T. Suvórova)

“Era el cielo insondable, y debajo de él – la estepa infinita. En la estepa vivían dos hombres, y sus casas estaban al lado. Dos vecinos gustaban andar por la hierba espesa, bajar las manos en el chorro del río lento, y por la noche mirar en la altura, a las Estrellas. Vivían ellos en armonía, aunque el Primer vecino refunfuñaba con frecuencia en el Segundo. Aquél no observaba los ritos antiguos escritos en el libro gordo vetusto, y si leía algo sobre la vida de los grandes antepasados, ahora mismo hacía muchas preguntas – y oportunas, e inoportunas. Muchas veces el Primer vecino lo amenazaba de los castigos del Cielo, pero aquél no comprendía por qué se puede castigarlo. Mil veces decía el Primer vecino de la fuerza terrible del Mal que puede anonadar todo y por el mediodía bochornoso, y por la medianoche fría – pero el Segundo solamente se reía y manoteaba.

Y aquí una vez en la estepa vino el Ser del Infierno, cubierto por la mucosidad y tal monstruoso que es indescriptible. Él se vino a la puerta del Primer vecino y le pedía dejarlo entrar, puesto que a él, el Ser del Infierno, le es imposible vivir en el Infierno. Y el Primer puso una mano encima del Libro Sagrado, y expulsó al Ser. Y él echó a andar lentamente a duras penas por la estepa. El Segundo vecino le vio y le entró ganas de saber, quién va por las hierbas, y las hierbas no están gozando de él. Se vino al Ser y comenzó a hablar con él. Y luego le invitó a su casa.

Al día siguiente los vecinos se encontraron cerca de la fuente a que los dos venían por el agua. Y el Segundo escuchaba los improperios del vecino, y respondió: “Me da pena del Ser del Infierno, es infeliz”. Desde entonces el Primer vecino dejó de hacer visitas a la casa al lado. Echaba fuera al vecino, y murmuraba los Conjuros de defensa. Y el Segundo andaba junto con el Ser del Infierno, y le decía cuales nombres tienen las piedras sobre la tierra y los peces en los arroyos. Y por la noche le mostraba al Ser las Estrellas. El Ser al principio tenía miedo a ellas y temblaba junto al mirarlas, pero el Segundo vecino decía que son buenas. Y el Ser dejó de tenerlas miedo.

Pero una vez el Patrón del Infierno encontró el Ser que le había perdido. Entró en la casa del Segundo vecino y le ordenó al Ser ir tras de sí. Y el Ser empezó a temblar, miró atrás en el Segundo, y dio un paso al Patrón del Infierno. Y entonces dijo el hombre al Patrón: “¡Se marcha!” Y aquél no podía no irse. Pero el Ser no podía oponerse a la llamada de su dueño. Y el Segundo le retuvo al Ser cerca de la puerta, miró a los ojos, y vio en ellos la melancolía mortal. Le preguntó – cómo él puede retenerlo. El Ser suspiró y dijo que hay un modo, y solamente uno. Pero no lo contará: el Segundo morirá, si hace así. Pero Segundo insistía, se destrozaba mantener el Ser en las manos, y se dolió gravemente, puesto que el Patrón del Infierno con todas las fuerzas del Averno luchaba con la persona. Y es muy pesado luchar contra todas las fuerzas del Averno. Ha pensado el Ser: “Lo duele. Él hacía para mí mucho bien y nada pedía en cambio. Para que me deje suelto y no sufría, le diré: apesar de todo él no pondrá en prueba este modo”.

Y dijo: “Es necesario besarme en los labios, por ello me aceptarás en el mundo de la Tierra”. Y en seguida el hombre besó el Ser del Infierno en los labios repugnantes, mucosos. Y los dos han cayeron muertos.

Entonces se fue el Patrón del Infierno al Primer vecino – y aquél justamente acabó de colocar la pared entre su jardín y el jardín del vecino, y casi hasta el fin ya ha pintado esta pared con una centena de los conjuros. Vio el Primer al Patrón del Infierno, comenzó a susurrar las Palabras de Defensa. Y el Patrón del Infierno sonrió solamente, todos sus colmillos terribles mostró. Se acordó la oración más fuerte el Primer vecino, la leyó hasta el fin, empero el Patrón del Infierno no se retiró. Dijo: “No hay en ti lo que daría la fuerza a las palabras tuyas”. Objetó el Primero: “Yo no mataba nunca, no robaba y no mentía, mucho más que la muerte yo tenía miedo de hacer algo equivocado. Yo estimaba los libros antiguos y cumplía los ritos antiguos. No puede ser que en mí no haya fuerza”. Sonrió el Patrón del Infierno aún más ampliamente, mostró los colmillos aún más terribles: “No es bastante no matar y no mentir. Y lo que adoras las palabras antiguas, habiendo olvidado que ellas por los copiantes una centena de veces son alterados – pues del Comienzo mismo no hay ningún libro que pueda contener la Verdad entera, – estaría bien para ti ser mi presa justa”. Gritó el Primer vecino: “¡El vecino mío duda de mucho, su pecado es más fuerte! ¡¡¡Lo toma!!!” Y la tercera sonrisa del Patrón del Infierno fue aún más horrorosa: “Es inocente él que busca la Verdad. Tu pecado es más terrible de todos los imaginables en el Universo: no vivías, aunque te fue dada a ti la Vida”. Y llevó al Primer vecino directamente al Infierno.

Y dentro de unos años en la ciudad blanca en la costa del mar enorme en que, como en el espejo, miran el Sol y las Estrellas, vivía el joven esbelto. Le gustaba andar por la hierba espesa, tocar las ondas frías del oleaje, mirar por la noche a las Estrellas. Y por la tarde, cuando la ciudad ya dormía, al joven a menudo venía el hombre con la espada y en la armadura blanca, habiendo descendido de las Estrellas. Fue aquel hombre el Segundo vecino antiguo, y fue aquel joven el Ser antiguo del Infierno”.

 

A nosotros se queda aportar ciertas explicaciones. Como el Ser feo del Infierno ante la gente apareció la parte negativa de la vida la que el Segundo vecino aceptó sin vacilaciones. El Primero aceptó solamente la parte buena, clara. En el total este defensor de la santidad y espiritualidad refinada cayó en el Infierno directamente. Si tener en cuenta que la buena mitad de los habitantes de la Tierra está preocupada por la así llamada espiritualidad en tal exactamente aspecto alejado de la vida, además salvando diligentemente la segunda mitad, y precisamente así la mayoría aplastante de ninguna manera se encontrará allí adonde se abren paso con empeño.

Sí, Dios es la Vida, en toda Su plenitud y variedad, junto con la infamia y la suciedad. Aceptando solamente el Bien, la persona trata de dividir Dios por la mitad. Pero Dios, tanto como cada persona normal, con tal perspectiva no está de acuerdo categóricamente, por eso quién trata de hacer de su Creador el recorte, Él le envía a él en la carga de un alto horno como la producción defectuosa. ¿ Y qué Él debe hacer ?

El hombre, siendo el pináculo de la Creación , ha tomado el rábano por las hojas porque ha venido a la Tierra solamente recibir, estando en la seguridad completa que merece todo lo mejor . Pero el criminal no es en ello. Dios ha dado a lo Existente todo que podía dar desde los tiempos más remotos, cuando había dado la Vida al Universo, – solamente hace falta tomar lo que te es necesario. ¡Naturalmente, habiendo cumplido la función cierta, destinada solamente a ti, cuya médula es la Opción continua consciente!

La desgracia es que la persona quiere recibir lo que ya está preparado, menospreciando la ejecución de su función. En calidad del pago, el equivalente, ofrece su confianza en Dios, el progreso científico-técnico y la quimera – justicia social. Pero la fe no confirmada por la Opción consciente y su Realización creativa en la práctica es la estática. Para aprender a hacer la Opción consciente, quedándose en la dinámica, es necesario poner en marcha el neocórtex y ser conectado al Canal de Dios. Solamente en este caso es posible comenzar a recibir la única cosa que tiene Dios para cada uno de nosotros y se distribuye por Él sin límites y restricciones – es decir, los soplos gratuitos.

Aún hay en la parábola un aspecto de la Existencia que no ha faltado a agravar el Primero, esto es la relación a todos los seres vivos, los cuales el poeta ha nombrado “hermanos nuestros menores”. El problema en absoluto no es en que la persona los desaloja despiadadamente (“borra”) de la faz de la Tierra. Esto es sólo un pecado venial, como un mal inevitable. Su pecado consiste en la falta del deseo categórico reconocer las Almas de los hermanos menores iguales a su Alma. Y esto no es simplemente el pecado, sino el rechazamiento completo de la Evolución de las Almas, la cual es la piedra angular, la idea y la médula de todo el Universo. Por lo mismo la persona para la Evolución de su Alma. ¡La vida está dada, pero la persona no vivía con plenitud!

En cuanto a la pérdida del Segundo vecino junto con el Ser del Infierno, la parábola lo más probable simboliza la pérdida de la Muerte sobre la Tierra como un fenómeno opuesto a la naturaleza de las cosas. Pero esto va a suceder después de que la persona deje entrar en su Conciencia la Vida en toda su plenitud, sin las tentativas menores de su reducción y corte.
 
 
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