La Persona-Creador, la Persona-Dios

Capítulo primero

LA MIRADA NUEVA A las VERDADES ETERNAS (el conocimiento del Universo) 

“Es costumbre de pensar que entre los puntos extremos está la Verdad. ¡De ningún modo! Entre ellos está el trabajo!”

La Persona-Creador, la Persona-Dios

Hablando con las palabras del héroe del relato de Shukshín 1 “Creo”, intentemos expresar toda la esencia de la objetividad del Universo:

...Tan pronto que hubo aparecido el género humano, en seguida salió a la luz el mal. Hubo surgido el mal, surgió el bien como un medio de la lucha contra el mal. Si no hay mal, no habrá bien”.

¿Qué tal es Cristo como una noción y una idea? Es un bien personificado que está llamado a destruir el mal sobre la Tierra. ¿Y para qué? Nos imaginemos al instante que ha vencido el bien. Ha vencido Cristo... Pero entonces – ¿para qué Él será necesario? La necesidad en Él pasará. Significa, Él no es algo eterno, imperecedero, y es un medio temporal. ¡Él es una persona!

La persona está asegurada que hay una fuerza Superior, la que ha empezado todo esto en la Tierra. Él reflexiona: “Quiero conocer esta fuerza y quiero esperar que ella vencerá. De otro modo – ¿para qué es todo esto? ¿Pero dónde hay esta fuerza? No sé tal fuerza. Puede ser, yo, la persona, no debo saberlo. En este caso, ¿para qué vivimos? ¿Qué es el sentido de nuestra estancia sobre la Tierra? ¡Tenemos que conocer todo esto! ¿Si puedo yo, la persona, concebir todo esto por mi razón? ¡Poco probable! ¡Entonces, somos condenados, ya que no existe y la misma fuerza Superior, no hay Dios!... ”

¿Qué más?

Pero Dios existe. Su nombre es la Vida. Es Dios verdadero. Él ofrece el bien y el mal juntos, porque por separado ellos no existen. Y esto, en realidad, es un Paraíso. El Paraíso no es el punto sobre el globo del Universo y no el Nivel del Universo, sino el proceso, el estado de la persona. ¡En verdad, el paraíso no es otra cosa sino la Evolución materializada!

¿Por qué hemos decidido que el bien debe vencer al mal? ¿Para qué? ¡La presencia del bien y del mal hace que la persona se mueva, piense, evolucione! ¡Significa, nuestro objetivo es vencer al mal durante el proceso del conocimiento de la vida, en sí mismos, pero en ningún caso vencerlo como el hecho, fuera de sí mismos! Claro que se apetece hacer un buen asunto para Dios, una vez y para siempre habiendo vencido al mal en el planeta aislado. Para qué, habiendo esperando el elogio de Dios, el hombre pueda sentarse, no dando golpe, al fin y al cabo hallando el equilibrio cordial y estando penetrado del sentimiento de la satisfacción profunda. Empero, además, no sería en qué estar sentado. Con la destrucción de una de las componentes de la Dualidad se para la Evolución, significa, se para la Vida misma. Dios se quedó sin trabajo. No hay el Universo donde es posible crear buenos asuntos. La gente que Le nombraba “Dios”, tampoco existe, significa, la persona por una aspiración sola a hacer un buen asunto, le degrado a Dios al “alma en pena”.

¿Qué tenemos que hacer y en qué creer? Creer en la Vida la que nombramos “Dios”. ¡Esperemos y creamos que Él tendrá suficiente sabiduría y poder para no permitir la realización de semejantes ideas delirantes de la persona!

Lo más probable es que Shukshín, no sospechándolo, abrió las bases del Universo y el sentido del destino de la persona. Intentemos comprenderlo.

La gente sobre la Tierra cree sagradamente que Cristo es un bien personificado que está llamado destruir el mal. Pero Él es el hombre.

Esto se confirma por el hecho que fuera de nosotros no hay nada que sea bueno o malo.

La realidad objetiva con relación a la persona es impersonal y neutral. Todo se encuentra dentro de ella. Precisamente dentro de la persona se encuentra el bien y el mal, también la lucha entre ellos, al mismo tiempo el bien siempre vence al mal: quién ha vencido – aquél será “un bien”. Dentro de ella se encuentran las fuerzas que son capaces de extirpar en sí el mal (no destruyéndolo como el fenómeno). Solamente dentro de la persona se encuentran la felicidad y la desgracia, la alegría y la aflicción, el éxito y el malogro, la inclinación a la riqueza y la costumbre de ser pobre, las relaciones recíprocas buenas y malas con la gente, etc. Las fuerzas de la salud y de la indisposición también se encuentran en ella.

En su manifestación las fuerzas mentales obedecen las leyes ciertas. Hace mucho todos les saben, ellas se llaman las leyes de la moral o los diez preceptos, cuyo sentido se puede expresar así: “Deberías tratar a los demás como te gustaría que te tratasen”.

Y una vez más – todo está escondido dentro de la persona. Si usted tiene dentro de sí las cualidades que estorban ajustar las relaciones recíprocas con la gente, usted tendrá de ella las cualidades correspondientes. Si tiene la inclinación interna al mal – encontrará la repercusión de espejo en la gente circundante. ¿No está asegurado en sí? La gente circundante le menospreciará a usted, como a algo imperceptible que no merece la atención. Si usted espera la enfermedad – la recibirá y precisamente en aquel aspecto en cual pensaba. Es decir, todo que usted tiene en la vida, los acontecimientos, las situaciones, algo bueno o algo malo, todo esto es la manifestación de su Entidad interna, su representación en el espejo objetivo del Universo.

En el mundo nada ocurre sin su permiso o discordia intestina. Usted sanciona y provoca todos los acontecimientos. Por ejemplo, usted decidió extirpar de su vida el mal como tal, llevar a la gente el bien solo, evitando la comunicación y contactos con las fuerzas del mal. La idea obsesiva (en francés: idée fixe), a manera de la tentativa de edificar el comunismo en el país aislado, habiéndose separado de mundo restante. Por lo mismo usted sin permiso preliminar ha retirado de su Universo Virtual uno de los elementos de la Dualidad.

Como resultado de la acción unilateral usted como mínimo ha caído del flujo de la vida, habiendo perdido la orientación espacial. Haciendo solamente los buenos asuntos, usted lleva a sí y la gente el mal franco. ¿De qué modo? La vida es el proceso continuo creativo, siempre, en todo y para todos. El recibo del resultado habitualmente no es el objetivo propio y no complace especialmente, la alegría está trayendo por el trabajo creador, el proceso del éxito buscado. Si quieres hacer a alguien la marranada – le quita la alegría del trabajo creador, dándole lo a qué él aspira tan apasionadamente.

Cada sujeto de la naturaleza viva, ya sea persona, animal u hormiga, vive en su mundo, que es un reflejo de espejo del estado de los programas de su Alma, realizados en el mundo material objetivo por su Conciencia. En realidad cada uno de ellos es el Fundador y el Señor (Dios) único, con todos los derechos, de su Universo, en el cual sólo él puede realizar los programas de su Alma. Darle el resultado preparado – es equivalente que interrumpir la construcción del Universo, la que en la mayoría de los casos cesa con esto. Si interrumpe al músico en el medio de la pieza musical, ya no la tocará nunca así como quería.

Mire a los animales, domesticados por la persona. En la mayoría son los seres hartos, cuidados, pero los más infelices en el mundo. Una buena gente a muchos de ellos les hubo salvado de la muerte por hambre, pero ha intervenido en la Evolución de sus Almas, habiéndola parado una vez para siempre. En la naturaleza la tragedia es no la muerte, ¡sino la parada de la Evolución!

A muchos les inquieta esta pregunta: ¿cómo Dios se hizo Dios, habiendo sabido ser repartido, ascender de la multitud enorme de seres humanos? Ha tenido una gran suerte que en su camino había poca buena gente que seguramente en Él pararía el proceso creativo de la Evolución de Dios. Significa, todos los demás no han hecho los Dioses solamente por razón de una “buena” gente piadosa. ¡En verdad, “la bondad es peor que el latrocinio” 2!

Todo lo divino se encuentra dentro de la persona. ¡Dios fuera de la persona no existe! Dios como el Individuo se encuentra dentro de la persona, y esto es la misma persona (un Dios potencial). Hasta que ese Dios esté revelado, es un ídolo. Es posible hacerle vivo, activo e inmortal solamente por medio de la autotransformación y autoeducación, formándose el Individuo. En ello consiste nuestra gran destinación. La persona debe hacerse Dios y tomar parte en la gobernación del Universo (¡y nada más!).


1. La dualidad es la base de los procesos vitales (la Dualidad y el pensamiento)


El bien y el mal son las dos fuerzas mentales que luchan una contra otra, que determinan la orientación del Alma de la persona y que contribuyen a su educación. ¿Por qué ellos existen? Todo es porque en la base de todo el Universo está la Dualidad. Ella es una realidad objetiva, la cual es necesario tener en cuenta durante el conocimiento de la vida.

Hablando de la Dualidad, no hace falta pensar que nosotros tratamos de complicar todo. De ningún modo, ha venido el tiempo apretarse contra la piedra angular del Universo como el sistema binario del cálculo. Ella consta de dos números sólo – 0 y 1. El sistema es binario, pero da las posibilidades infinitas. La alternación simple de dos cifras da la posibilidad de codificar en las combinaciones distintas cualesquiera procesos y algoritmos. La intervención de la coma en las relaciones recíprocas entre el cero y el uno – en las relaciones que desde los tiempos más remotos contradicen uno a otro – les añade la intriga con los elementos del carácter trágico. Los ceros que están después de la unidad aumentan su status y la importancia a los niveles (10; 100; 1000; etc.).

Pero sólo tiene que colocarse delante del uno, habiéndose separado de él por la coma, como el cero baja el valor del uno a los mismos niveles (0,1; 0,01; 0,001). Y de hecho la cantidad de los ceros, unidades, sus combinaciones no está limitada. Con toda la razón se puede nombrar el sistema binario – la Constante inquebrantable, lo Absoluto, la Verdad en la última instancia, y hablando más exactamente – ¡en la primera! A cada instante del desarrollo evolutivo del Mundo le corresponde la combinación cierta de los ceros y los unos.

El sistema binario del cálculo es la base del trabajo no sólo de nuestros ordenadores. En el principio del uso de la variabilidad incalculable de las combinaciones de sólo dos números simples se funda el trabajo del Campo Infoenergético del Universo. Recordando que “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” 3, tendremos que estar de acuerdo que precisamente el Fundador es la cabeza de linaje y adorador celoso del sistema binario. Además, Su encéfalo trabaja también en base de los principios de este sistema universal. Y ya que la persona está creada a la imagen y la semejanza de Dios, el trabajo de nuestro encéfalo no difiere en nada. Para ello hay dos hemisferios: izquierdo y derecho. Uno (el izquierdo) es responsable de nuestro enlace con el mundo objetivo, material, con el mundo de las realidades. Él corresponde al código (cifra) – 1. Otro (el derecho) es responsable del estado mental (espiritual), es decir, del enlace con el mundo subjetivo. Le corresponde el código (cifra) – 0. El estado semejante no es real, pero influye en nuestra orientación espacial (concepción del mundo). Si lo subjetivo se coloca delante de lo objetivo, la vida como su manifestación [de la orientación espacial] pierde su sentido e importancia.

En el plano delantero está el cero que tapa por sí al uno. ¿No es lo que ocurre a muchas personas que son indiferentes a su vida propia y a la vida ajena, están dispuestos a sacrificarla en aras de sus emociones y deseos? Las personas para cuales lo objetivo está planteado ante lo subjetivo – son los buscadores constantes de la verdad. Cuál verdad encontrarán – depende de la capacidad de su neocórtex de crear las combinaciones distintas de los unos y ceros.

El sistema binario se considera realmente como lo fundamental en el Universo. Con su ayuda está codificando absolutamente toda la información. Hablando de la codificación, es imposible no mencionar que la molécula del ADN, en realidad, es la misma información codificada por el código binario. En este caso cada uno de los aminoácidos que forman parte del ADN (la adenina, la guanina, la citocina y la timina) se codifica por dos números (bits).

Recordemos las propiedades básicas energéticas del Universo: todo que existe en el Mundo, aspira a ocupar tal estado, al cual es característico el mínimo consumo de la energía. Por eso para los Principios Iniciales de la Dualidad es inherente exactamente esta propiedad. Por esa causa dos hemisferios – derecho e izquierdo – no trabajan por separado el uno del otro y no pueden formar la visión correcta del mundo. Las investigaciones del encéfalo mostraron que si quitar el hemisferio derecho, la persona deja de percibir el mundo subjetivo, le serán extraños los sentimientos y las emociones, ella se sumerge por completo en el mundo racional real, en las necesidades de su cuerpo físico. Si quitar el hemisferio izquierdo – al contrario, ella se sumerge en el mundo de los sentimientos y las emociones, en su Ego mental. El mundo objetivo deja de existir para ella. En ambos casos la persona se hace incapaz, como un individuo no puede existir sin la ayuda de nadie.

Así, las componentes de la Dualidad serán los datos estáticos – constantes e invariables. Si se ahondamos en cada una de ellas separadamente, encontraremos allí la tranquilidad, la Inexistencia, la oscuridad y la vacuidad prístina en que se pierde cada sentido de la Dualidad. En ella no hay ningunos puntos de referencia, con cuya ayuda sería posible determinar, la cual de estas componentes es inicial, y la cual es final.

Además, estas nociones son relativas incluso en el proceso concreto. Se puede decir sobre el comienzo del proceso o sobre su fin, solamente habiéndolo atado a algún instante, al instante del tiempo. Así, en la vida real la persona usa simultáneamente los hemisferios izquierdo y derecho. Cual de ellos es el comienzo, y cual es el fin del proceso pensador – es imposible decir. Solamente habiendo dividido el proceso en los instantes, es posible determinar, cual hemisferio para él se encuentra en el estado activo (para el instante dado), significa – es el comienzo, y cual en el pasivo (el que tiene que hacerse el activo). En estos instantes es posible indirectamente estimar la actividad de los hemisferios: si somos ocupados por la interpretación lógica del acontecimiento, trabaja el hemisferio izquierdo; si reaccionamos emocionalmente al acontecimiento, habiendo olvidado someterle al análisis lógico – trabaja el derecho. Pero en entero la intercomunicación de los hemisferios osotros no se percibe, no se comprende.

La interacción y la unidad del trabajo de los hemisferios es la base del proceso pensador. Y su cualidad depende del equilibrio energético del trabajo de los hemisferios. La discordancia del equilibrio crea la deformación o a un lado del hemisferio izquierdo – que lleva a la negación de la posibilidad de la existencia del mundo del Espíritu, Dios y el Mundo Tenue, o a un lado del derecho – que lleva a la percepción ilusoria del mundo, al menosprecio de la realidad, al fanatismo religioso. Y uno, y otro influye negativamente en la cualidad de la vida de la persona. Ella no es capaz de hacer su vida armoniosa, puesto que una de las partes del proceso vital (espiritual o lógico) cae de su percepción consciente. Es conocido que solamente la Conciencia (la capacidad de tomar conciencia) permite conocer la realidad objetiva.

La dualidad tiene el carácter universal. Es inherente para todos los procesos objetivos. En el Oriente la universalidad de la Dualidad se han expresado por medio de las energías Yin y Yan. Todos los procesos en el Universo, en el organismo de la persona, en su actividad creativa tienen en sí estas características. La persona que desea ser sana debe saber dirigir la vida, debe aprender a percibir y comprender la Dualidad, dirigiendo sus Polos – a modo de las energías Yin – Yan.

Se queda comprender que las energías Yin y Yan en cada proceso concreto tienen su nombre. Así, el Día y la Noche son los datos iniciales de la manifestación diaria del proceso del tiempo. El Pasado y el Futuro – los datos iniciales de la manifestación diaria del proceso general del tiempo. La Creación y la Destrucción – los datos iniciales de la existencia de la realidad objetiva, es decir, de la vida. El Progreso y el Retroceso son los datos iniciales de la manifestación de la eternidad del proceso vital. El Conocimiento y la Ignorancia – los datos iniciales del proceso del conocimiento de la realidad objetiva. La Acción y la Non-Acción – los datos iniciales del proceso creativo. La Salud y la Indisposición son los datos iniciales del proceso de la actividad vital del organismo. La Riqueza y la Miseria – los datos iniciales del proceso de las relaciones recíprocas económicas de la gente. El Bien y el Mal, los tan mentados, son los datos iniciales del estado de nuestro Espíritu.

Se puede continuar la lista semejante hasta la infinidad, pero comoquiera que se llamen los datos iniciales de uno u otro proceso, es posible reducirlos a un común denominador, habiéndoles designado como dos aspectos de la Dualidad: Yin – Yan. Así, el Pasado y el Futuro son los principios iniciales; su estado intermedio es el presente. Los estados iniciales e intermedios son inherentes a cualquier actividad de la persona. Siempre hay un comienzo que la induce a la actividad, y siempre hay un objetivo, y habiéndolo alcanzado, la persona recibe el resultado de su trabajo. El estado intermedio también es el trabajo, la actividad.


2. La Triplicidad – la manifestación de la Dualidad en la dinámica


La vida nos ofrece las energías Yin – Yan simultáneamente, en su lazo y unión indisolubles (un aspecto de la energía no puede existir sin el otro). La intercomunicación de las energías se demuestra en cualquier proceso dinámicamente activo. Si usted para la dinámica, el proceso mismo cesará su existencia, y en el nivel del Universo se harán cenizas todas las partículas, e incluso no como las partes integrantes – todo lo material se irá en la Inexistencia. Así, la vitalidad del proceso depende de la transición reciproca de las componentes Yin y Yan una a otra.

La velocidad de la transición reciproca de Yin y Yan es la frecuencia del ritmo vital. A cualquier proceso objetivo le es inherente su frecuencia propia. Puesto que la realidad objetiva, la Vida, se conoce por la Conciencia, por eso, habiendo conocido las leyes de la transformación mutua de las energías Yin – Yan, su interacción, podemos dirigir el proceso vital. Todos los procesos de la Existencia obedecen los cambios rítmicos como la transición reciproca del uno al otro que abastece la vitalidad del mismo proceso. Esto significa que la Vida es un estado intermedio entre datos iniciales (Yin – Yan) el cual se caracteriza por el equilibrio de los potenciales energéticos de las componentes del proceso. El estado intermedio es la tercera componente, la parte constitutiva dinámica de la vitalidad del proceso, la cual hemos nombrado el Péndulo de la Vida.

Habiendo tocado al tema de la Dualidad, decíamos que en la base del Universo está el código binario (0; 1). Estas significaciones polares (las contradicciones del cero y el uno sí – no) sirven de causa y base de la puesta en marcha de la componente dinámica – el Péndulo de la Vida. Debido a que las contradicciones entre los Polos son indestructibles, el Péndulo de la Vida no se parará de ningún modo, que la hace a Ella inmortal. Mencionando que el Péndulo de la Vida es una tercera componente del Universo. Ella se demuestra en la transición reciproca de los Polos de la Dualidad (Yin – Yan) uno a otro. La activan a esta componente las contradicciones imperecederas que existen entre los Polos. Cada uno de estos Polos aspira a la acumulación de su potencial propio. El potencial acrecentado de uno de los Polos provoca en el acto la necesidad de la alineación de las energías (según las Leyes de la Conservación, las cuales es la base del Universo), porque a los Polos les es inherente la aspiración al mínimo consumo de la energía (que es posible solamente junto al equilibrio), a la identidad de los potenciales de los Polos opuestos. Y puesto que sus fuerzas internas cambian constantemente su tensión, la dinámica como el proceso de la aspiración al equilibrio existe siempre.

En la realidad los Principios Iniciales en algún proceso se encuentran en la interacción y son equilibrados energéticamente. El estado final de los Principios adquiere la propiedad semejante a la terminación del proceso, y esto de nuevo transforma el Principio dado en la realidad formalizada, entera, estable.

Por ejemplo. El hombre desea fabricar la silla. Hay unos datos iniciales: el deseo y la necesidad, por un lado; y el objetivo, como la necesidad de la silla – por otro lado. Desde el principio de la actividad del hombre le mueve el potencial creciente del punto de partida. Es decir, a los pasos prácticos le induce el deseo determinado por la necesidad – a modo de la necesidad física (es un polo). Por la medida del avance del proceso de la producción de la silla hacia la fase de su preparación el potencial del punto de partida (como el deseo, el pensamiento), a través de este proceso no se realiza simplemente, sino se materializa en el punto final – en el objetivo (es el segundo Polo). Cuanto cerco al objetivo tanto un potencial más grande él [el objetivo] adquiere, pero el potencial del punto de partida se disminuye. La persona, creando la silla, aumenta el potencial del objetivo hasta el máximo, habiendo debilitado el potencial de la necesidad hasta el cero.

En este ejemplo hemos examinado el instante del proceso como el movimiento desechable del punto de partida hacia el punto final. Para que el proceso se haga constante, es necesario dirigirlo del punto final, ahora mismo realizado, hacia aquél que fue el inicial. En nuestro ejemplo la ciclicidad surge de nuevo, si la persona rompe o vende la silla ahora mismo creada.

A cuenta de la destrucción tenemos el cambio de los Polos de la Dualidad y la ciclicidad del movimiento. Al Progreso y la Evolución a la persona, tanto como a toda la Humanidad, les incitan precisamente los procesos de la destrucción. Así también es en la naturaleza. Si observamos con atención, en efecto tenemos la lucha eterna de dos procesos: la creación y la destrucción, en todas partes y en todo, gracias a que hay el Universo mismo y la vida misma. Así, el Bien (la creación) y el Mal (la destrucción) – son dos estados del Alma de la persona, y la transformación mutua de estos estados uno al otro abastece al Alma la sacudida, haciéndola pensar, evolucionar. El Bien hace la persona indiferente a la autorrealización. Y cuando el bien pasa en la cualidad opuesta, convirtiendo en el mal franco, la persona, habiendo recibido la sacudida, busca las vías para salir del callejón sin salida. El mal es aquel látigo que nos arrea a la autoeducación, estimulándonos desarrollar el proceso del análisis y del pensamiento lógico. ¡No era, no hay y no será otro estímulo para la Evolución en el Mundo!

A cuenta de los procesos de la creación surgen unas montañas, paisajes naturales y Galaxias enteras. En nuestro organismo va la renovación constante de los órganos y los tejidos. A cuenta de los procesos de la destrucción observamos la destrucción de las montañas, la pérdida de las civilizaciones, estrellas y sistemas estelares, la atrofia de las células en el organismo. La Vida existe en la lucha eviterna entre la vida y la muerte, entre la creación y la destrucción. ¿Cuáles fuerzas vencerán? ¿Qué hace falta hacer para que venzan las fuerzas de la creación, pero con eso no se pare el Péndulo de la Vida (la dinámica del proceso)? La persona es capaz de dirigir estas fuerzas y mantener el organismo en el estado sano. Solamente hace falta aprenderlo, y lo más importante – abordar este asunto de un modo consciente.

Preste atención a esto: el Movimiento es la transformación de un estado al otro, al nuevo. Esta transición es gradual, continua, suave – no como el hecho, sino como el proceso.

Pero volvamos al código binario del Universo. Así, 1 es el “Sí” eterno (Yan), y 0 – el “No” (Yin) no menos categórico. El intervalo entre ellos – el mismo huelgo que permite al Péndulo balancear, abasteciendo la ciclicidad del proceso. Se puede caracterizar este estado como la “Existencia” (“Yo Soy”, “Ello Hay”). Hemos recibido la componente del avituallamiento del Universo – la Triplicidad. Esto es la Vida, la Existencia, el momento corriente y presente (la intercomunicación de la dinámica con el tiempo), que se determina por la palabra “Hay”. Esta palabra pertenece al presente. El cero es el pasado que ya no existe, el uno – es el futuro que todavía no existe, significa, siendo aislados, ellos son nada más que las funciones muertas de la Dualidad – una Inexistencia. El presente está dando solamente por la tercera componente – “Hay”, que abastece la intercomunicación y la manifestación de los puntos de partida. Este proceso es el proceso creativo: de lo muerto surge lo vivo, de la muerte nace la vida. Significa, para abastecer la tercera componente dinámica que compone la eternidad, es necesario constantemente encontrarse en el presente, no cayendo en el pasado ni en el futuro. De hecho el pasado ya no existe, y el futuro todavía no existe, aunque el pasado se determina por el presente, y el presente determina al futuro. ¿Dónde está la salida? Aprender a dirigir el pasado, el futuro, encontrándose en el presente – aquí es la clave de la eternidad de la existencia de la vitalidad de cualquier proceso, incluso de la salud, el bienestar, la felicidad. ¡Solamente la vida dinámica, activa y creativa, la vida que evoluciona, permitirá a la persona recibir el don del Universo – la clave de la Eternidad!

Gracias a la tercera componente – la componente activa, dinámica de la Existencia – aparecen tales nociones como el Espacio y el Tiempo, cuyas características y propiedades se determinan por completo por esta componente.

Todo es muy simple. Los Principios iniciales son dos puntos muertos extremos de la amplitud del Péndulo. ¡Por eso en ellos no hay el Espacio ni el Tiempo! Los puntos extremos es un Hecho, una parada. El proceso es la tercera parte constitutiva de la Existencia, la fase del movimiento del Péndulo. Solamente a ella le son inherentes el Espacio y el Tiempo que contribuyen a realizar el Proceso en la vida. En efecto, la persona que cayó del presente, por ejemplo, en el pasado, vive solamente por los sentimientos pasados, los sufrimientos. El espacio y el tiempo para el pasado ya no le existen, ellos se arrollan; y para el presente se limitan a los problemas pasados de la persona. Ella no percibe el espacio y el tiempo reales, estas categorías no existen para su Conciencia. En resumen la persona resulta arrojada del proceso de la vida, para ella este proceso está parado y se encuentra en la estática. La vida puede desplegarse solamente en el Espacio y el Tiempo, pero ellos están arrollados por la persona misma, ¿y a quién debemos culpar en este caso uestros fracasos? La vida se hubo cambiado, se hubo marchado adelante, y la persona se ha quedado rezagado en relación con ella por su iniciativa propia. Y tales caídas del proceso vital es una gran multitud.

Se queda dar con el quid de la cuestión: ¿qué tal es algo “Hay” – lo imperceptible y misterioso que no se mete en la Conciencia de la persona, qué es esta componente dinámica? Esto es la Causa de origen de todo, y, en realidad, Dios mismo. “Él no dijo a Moisés del Viejo Testamento – o Él es bueno o malo; le dijo sólo: “¡Yo soy el que soy”! Significa, Él es todo que existe bajo el sol: y el relámpago que destruye la casa, y la mano de la persona que lo construye de nuevo”. 4 Entre la creación y la destrucción se crea todo el proceso vital. Qué recibirá la persona en conclusión de esta lucha de los contrastes – depende de su Opción. Para dirigir el proceso de la interacción de los contrastes es necesario aprender a hacer la Opción correcta, en cada situación concreta – tomar una decisión justa. Qué es necesario para esto, usted conocerá en los capítulos siguientes.

La Opción a favor de las fuerzas de la creación o de la destrucción depende de nuestra orientación consciente como el modo del pensamiento (con la ayuda del neocórtex o el encéfalo de mamífero). El problema de la llegada a la Tierra consiste en la necesidad de pasar un test del artículo “Triplicidad de la Existencia” en todos los aspectos de la vida. La persona en cualquier tipo de su actividad debe aprender a determinar dos puntos extremos de la Dualidad (Yin – Yan), llenarles con el contenido, habiendo obligado al código binario a trabajar. Debemos saber dirigir no los objetos y la gente, sino precisamente saber dirigir la ciclicidad de cualquier proceso, en el que ellos participan, como si eso fuera la creación o la destrucción – aprender a dirigir el Péndulo de la Vida. Cuanto mejor la persona aprenda a hacerlo tanto exitosos serán su salud, bienestar, presencia del dinero, duración y cualidad de la vida. Como usted puede ver, todo se encuentra en las manos del hombre. Habiendo aprendido a dirigir el Péndulo de la Vida, él adquiere las cualidades de Dios. Pues que la función básica de Dios es dirigir la causa de origen (Péndulo de la Vida) en las escalas del Universo, y la persona que ha aprendido a dirigir el Péndulo de la Vida (la causa de origen de su vida) ¿acaso no es semejante a Él? ¿Acaso no se hace el dueño y el señor de su vida? Como usted puede ver, todo es muy simple, el problema es más fácil que 2 + 2.

El escritor Akunin en uno de sus libros dijo que un hombre se hace el hombre por una mujer, y para la evidencia explicó su idea con la ayuda de la alegoría matemática (la Dualidad). Dice, que el hombre es semejante al uno, y la mujer – al cero. Cuando viven cada uno por sí mismo, él tiene precio muy pequeño, ella – en absoluto ninguno, pero sólo tiene que contraer matrimonio como surge cierto número nuevo. Si la mujer es buena, ella se pone detrás de la unidad y su fuerza aumenta diez veces. Si es mala, se mete adelante y tantas veces debilita al hombre, transformándole en el cero y una décima.

Las relaciones recíprocas entre el hombre y la mujer (que son completas de las contradicciones) son nada más que la aspiración de la naturaleza a unirles en lo entero, lo único e inseparable, habiéndolos hecho trabajar a favor del uno al otro y de la Vida. Y aquí no hay ningún secreto. Por sí mismos, por separado, el hombre y la mujer, como el uno con el cero, no presentan ningún valor, pero juntos constituyen una fuerza. Hace mucho es conocido que el hombre y la mujer es un todo único. Solamente ahí está el quid de la dificultad: aunque el reunir en lo entero y lo único inseparable es un problema muy difícil – no hay otra salida. ¡La unidad creadora del Universo es el tándem armonioso del hombre y la mujer! Son los representantes de la misma Dualidad; y de su interacción hábil depende toda la vida. El Hombre es el representante del principio activo que atrae a sí el principio pasivo – la Mujer. La mujer por la naturaleza está llamada a apagar la manifestación excesiva del principio activo, por lo mismo creando el equilibrio energético de la unión; el hombre activa el principio pasivo de la mujer. Apagar y equilibrar – no significa aplastar que podemos observar muy a menudo en las familias. Cuando la mujer aplasta al hombre, ella, como el 0, se pone ante el 1, reduciendo por lo mismo su importancia hasta el mínimo. En la familia surge la discordancia. Y usted, por lo visto, ha comprendido que la familia como el medio del transmisión del relevo de la vida también se somete a las Leyes de la Dualidad y la Triplicidad.

La vitalidad de la persona no es la excepción, tanto como todo en el Universo, obedece la Ley de la Triplicidad. La vida pasa entre los dos Polos de la Existencia: la forma Radial de la vida, por un lado, y la Albuminosa – por otro. Las formas Radial y Albuminosa son dos contrastes de la Existencia, dos Polos. La vida es la dinámica que abastece su transformación mutua del uno en el otro. Exactamente en esta transformación mutua que no cesa ni por un momento consiste el Péndulo de la Vida, para cuyo trabajo la persona debe mantener la interacción activa con el Mundo Tenue, y de hecho debe abastecer la interacción de lo objetivo y lo subjetivo, reconociendo su interacción. ¡Fuera de esta unión la persona para el Universo es un lugar vacío! Mire usted que solamente la Persona y Dios componen dos Polos de la Dualidad del Proceso de la Vida. La persona como la forma superior del desarrollo de la vida biológica está dotada por la naturaleza de todas las cualidades para que forme, junto con Dios, el proceso vital, creando el espacio vital para sí misma y para todo lo Existente.

¿Acaso la persona moderna responde a tales exigencias? ¡No! Unos por falta de sentido común caen del flujo vital; otros, más adelantados, que reconocen la presencia del Mundo Tenue, no comprenden su destino verdadero en la naturaleza y continúan intentando conocer los misterios del Universo para satisfacer sus necesidades individuales, cognoscitivas (egoístas) – entonces, también caen del flujo vital. Y hasta que la persona con el enfoque consumista de la vida comience a cumplir aquel papel que le está encargado por la naturaleza, hasta entonces los secretos del Universo, la salud y la longevidad serán cerrados para la persona aunque conozca las bases de todas las ciencias esotéricas, asimile las prácticas de todo género de salubridad. ¡Es muy extraño que esta circunstancia está menospreciando con perseverancia! Solamente cumpliendo su tarea evolutiva, el hombre recibe el derecho a llamarse un Ser humano pensante. Sin solucionar este problema, a pesar de lo mucho que se aprecie a sí mismo a sus ojos propios, para el Universo en nada difiere del mamífero que cumple la función del corrector del equilibrio biológico – o el instrumento para crear los bienes para más dignos.


1 Vasiliy Shukshín (1929 – 1974) – el notable escritor, director de cine y actor ruso.

2 el proverbio ruso.

3 Juan, 1 : 1.

4 Paulo Coelho. “La Quinta Montaña”.

 

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