La Evolución del Mundo (la dinámica de la vida)

La Evolución del Mundo (la dinámica de la vida)

La ciclicidad y la Evolución – las condiciones básicas de la eternidad


Así, hemos aclarado que en la base del Universo están la Dualidad y la Triplicidad. Esto significa que en cualquier proceso hay siempre dos Polos, entre los cuales él pasa. El movimiento se realiza de un Polo al otro. Con eso el Polo del comienzo en el punto de partida tiene el potencial máximo que luego debilita gradualmente, pasando en el opuesto, que por la medida del desarrollo del proceso llega a su máximo que corresponde a la creación. Después va el proceso de vuelta. Durante este proceso segundo Polo disminuye su potencial hasta el mínimo (el proceso del retroceso). Su potencial pasa en las cualidades de otro Polo – opuesto, reforzándolo hasta el máximo. El proceso se repite permanentemente, de nuevo y de nuevo. Así, el proceso de la transformación diaria del tiempo está ligado a dos Polos: la Noche – el Día. La Noche es el máximo de un Polo. El Día – el máximo del otro. En la dinámica del proceso se realiza la disminución del potencial de la Noche, gracias a que viene el amanecer. En este momento el potencial de la Noche cae hasta el mínimo. Por la mañana él pasa suavemente en las cualidades de otro Polo. Luego el Día comienza activamente a alcanzar potencial, el que poco tiempo después también comienza a perderlo. En resumen comienza la tarde, la puesta y el regreso a la Noche. El cambio de la Noche y el Día es un proceso infinito. Según el mismo esquema pasan todos otros procesos, a los cuales es obligatoriamente inherente la ciclicidad (el automatismo). Exactamente ella es la prenda de la eternidad del Universo. ¡Si desaparece el automatismo del Péndulo como la ciclicidad de la repetición de los procesos, desaparecerá el Mundo!

La ciclicidad es absolutamente inherente a todos los procesos del Universo, comenzando por las partículas elementales del vacuo y acabando por el cuerpo físico de la persona, por su mentalidad. No siempre fijamos y abarcamos uestra Conciencia esta ciclicidad (el automatismo del proceso), empero ella existe. Ella es inherente a la actividad laboral, a las relaciones recíprocas de la gente y a la vida de la persona en general. La ciclicidad está presente en el trabajo de las estructuras estatales, en el trabajo creador, en los procesos fisiológicos, etc. A cualquier proceso de la naturaleza, el socium, la persona, les es inherente la dinámica que une a los Polos de la Dualidad en el proceso único de su transformación del uno en el otro. La ciclicidad de la transformación mutua de los Polos da la eternidad a la dinámica. Esto es la manifestación del Péndulo de la Vida que abastece la existencia y el desarrollo de cualquier proceso. En él no tiene poder el espacio ni el tiempo.

Realmente, los procesos físicos, habiendo surgido una vez, existen en el estado constante durante mil miliones de años. Si conocemos la psicología de la gente durante toda la historia de la Humanidad, se descubrirá que ella se queda constante. Se cambia la Conciencia, se cambian la formación económica de la comunidad humana, el pertrechamiento técnico de la civilización, pero la mentalidad se queda de antes. Ella funciona según una vez formadas las leyes mentales.

Y la ciclicidad no pasa en silencio la salud de la persona. Si queremos recobrarla, debemos revelar, reconocer y estudiar la ciclicidad de este proceso. Hay que comprender que la enfermedad y la salud es la dinámica de la destrucción y creación en el proceso único bajo el nombre “La Vida de la persona”. Tan pronto como la ciclicidad se pare, se para la vida. Para ser sano es necesario aprender a dirigir tanto la salud como la enfermedad en el nivel de la ciclicidad del proceso vital. El problema, como usted puede ver, no es fácil. Solamente las personas valientes, perseverantes y amantes de la vida son capaces de hacerla.

Hablando de la ciclicidad de los procesos, hay que destacar que a ellos, además, les es inherente la optimización como el perfeccionamiento constante, el desarrollo evolutivo (de lo viejo a lo nuevo, a lo más perfecto). Sin el desarrollo evolutivo de los procesos no tendríamos el movimiento adelante, siempre sería lo mismo. La Evolución de la persona comenzó en la Edad de piedra. Si no fuese la Evolución del proceso vital, todos nosotros todavía viviríamos en aquel siglo. La conciencia de la gente se quedaría en el nivel del retatarabuelo salvaje. Solamente gracias a los procesos del perfeccionamiento tenemos la civilización tecnótronica, altamente desarrollada.

Así, cualquier proceso vital tiene la característica (la Evolución) espacial, gracias a la cual en la base del Universo está pasando el desarrollo del Mundo por la espiral. Precisamente la existencia y el desarrollo de los procesos a modo de una espiral les hacen a estos procesos no sólo eternos, sino también infinitos. Hace mucho es sabido que todo en este Mundo realiza su movimiento por la espiral. Así se mueven los planetas, las estrellas, las Galaxias, así se desarrollan nuestras capacidades pensadoras y mentales. Gracias al desarrollo evolutivo la vitalidad da a luz en nosotros la aspiración al conocimiento, trabajo creador, autorrealización. La evolución es un Péndulo de la Vida eterna en su manifestación completa.

¿Cómo se demuestra el proceso evolutivo? Resulta que si mantenemos en sí mismos el Péndulo de la Vida solamente a cuenta del control de los procesos de la ciclicidad y la dinámica, no podemos abastecernos de la salud de pleno valor. Si el Péndulo de la Vida se balancea con ciclicidad, pero cada vez vuelve en los puntos constantes de la Dualidad, los cuales se quedaron inmóviles como muertos y cuales para usted son las verdades, dogmas, estereotipos queridos de todo corazón, las enfermedades le continuarán apoderándose de usted. Para que usted se libere de ellos, debe abastecer al Péndulo de la Vida de la perspectiva del desarrollo evolutivo, habiendo dado a los puntos de la Dualidad la posibilidad de no ser muertos, inquebrantables, y para el comienzo hacerse dependiente de la novedad de la vida. A este desarrollo induce el Camino de Cristo como la humildad (la doctrina), conocimiento, interpretación y sabiduría – como las partes integrantes del perfeccionamiento.

Hablaremos de la Vía más tarde, y mientras tanto continuamos analizando la componente evolutiva. Si examinamos la vida del punto de vista de las características témporo-espaciales, la dinámica de sus procesos y la ciclicidad se caracterizan por las características espaciales en el plano y por el tiempo, las cuales [características] corren del pasado al futuro. La dinámica de cualquier proceso en el plano se expresa gráficamente como una sinusoide. La evolución de cualquier proceso vital, adicionalmente a la componente horizontal, también tiene la componente vertical. El proceso ya pasa en algún volumen, prácticamente pasando en otra Dimensión. Se expresa gráficamente ya como el holograma. La característica temporal, obligatoria para el espacio lineal de dos dimensiones (el plano), desaparece que da al proceso la eternidad y el volumen (la infinidad). El desarrollo evolutivo y la vitalidad tienen en la persona una dependencia directamente proporcional. Si por cualesquiera causas la persona no aprecia su vida, la vitalidad se disminuye, por lo tanto, baja su aspiración a la Evolución, que lleva a la desviación del Camino de Cristo. La relación indiferente a la Evolución pone la toma de tierra a la aspiración al conocimiento, a la realización creativa, al estudio.

Tan pronto como la persona se desvíe del Camino de Cristo, su vitalidad se endereza en el acto, se arrolla de la construcción volumétrica en el plano, en la componente horizontal. Desde este momento el tiempo reina sobre ella. Con eso ocurren unos cambios en el trabajo sincronizado de los hemisferios cerebrales. La percepción de la realidad objetiva se realiza con la ayuda de la lógica excesiva o la emocionalidad hipertrofiada, que en ambos casos altera el cuadro real del mundo. La persona, habiendo “precipitado” del volumen en el plano, pierde inevitablemente la orientación vital volumétrica. El neocórtex deja de cumplir su función, y junto con esto se duerme la Conciencia, llevando la persona en el mundo de las subjetivas ilusiones de superficie plana. En resumen la persona se desconecta del Campo Infoenergético del Universo, del enlace con Dios, entrando por lo mismo en la contradicción con su destino natural. La realización creativa se arrolla, la persona se degrada, habiendo puesto en marcha el mecanismo del retroceso de su vida y de las vidas de los circundantes, pues que lo semejante atrae a lo semejante. Como ve, es insuficiente aspirar a la salud y ocuparse de las prácticas de salubridad, ¡hay que ocuparse del autodesarrollo y perfeccionamiento para abastecer su Evolución!

 

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© Alejandro y Tamara Blanco 2007