La persona y Dios obedecen las mismas leyes

La persona y Dios obedecen las mismas leyes


Dios, el Creador de todo lo Existente, para el mantenimiento del proceso de la Existencia en calidad de su segundo Polo ha elegido la Persona que es capaz de participar activamente en la organización del proceso vital, habiéndole puesto en él todas las cualidades necesarias. El acceso a ellas está abierto para todos, pero está limitado por las condiciones simples y muy severas. Para recibir el acceso a las posibilidades escondidas es necesario desarrollar en sí la serie de las cualidades que corresponden a las exigencias de Dios. Es necesario notar que Dios mismo no exige nada. El nivel alto de la selectividad y la exigencia está planteando por la Vida. Para la existencia del proceso vital es necesaria la presencia del Sistema seguro Dios – la Persona, en que Dios resulta el rehén de la persona, la que hizo el participante de iguales derechos del proceso. Precisamente por esta causa el Mundo Tenue y Dios constantemente tratan de hacer llegar hasta la gente los conocimientos sagrados y nos corrigen.

El mecanismo necesario que abastece el enlace de dos Polos del Sistema Dios – la Persona, está dispuesto en la naturaleza misma. Tal es el Campo Bioinformativo, cuyo fundamento es la energía mental de Dios y la Persona. La información que se guarda en el Campo se corrige continuamente, se completa y se desarrolla tanto por Dios como por la Persona. Y Dios, y la Persona usan el Campo Infoenergético del Universo con igualdad de derechos. En realidad la Persona estudia a Dios, y Dios – a la Persona. Gracias a la experiencia que se desarrolla y los conocimientos de la Persona, se desarrolla y se perfecciona Dios mismo.

Hemos examinado el Sistema Dios – la Persona en la estática. Pero él puede existir eternamente sólo en la dinámica. La dinámica del Campo Informativo del Universo se demuestra como los campos de torsión – los campos especiales de la torsión de la materia del plano tenue (del movimiento de los pensamientos o la energía mental). La parte de este Campo hay en cada Alma. Exactamente ella es el eslabón que liga la energía mental de la persona con la energía mental de Dios. A través del Alma se realiza la unión del Sistema Dios – la Persona. Que ella sea sólida, la dirección y la velocidad de la rotación de los campos de torsión de la persona deben coincidir con la rotación del campo de Dios. En este caso el Alma de la persona es capaz de dirigir todos aspectos de la energía, los cuales son las partes integrantes del Campo General Informativo, es capaz de cambiar el estado y alimentarse complementariamente con la información nueva, puede realizarla a través del cuerpo físico. Entonces se puede hacer este proceso inmortal.

En caso de la incoincidencia de la dirección y las velocidades de la rotación de los campos de torsión en la persona y Dios debilita la solidez del Sistema Dios – la Persona, hasta la destrucción completa. La persona se desconecta de su fuente de la vida – del Campo General Informativo, por lo tanto, de Dios. Su Alma, habiendo gastado el potencial vital, abandona el cuerpo y vuelve a aquel Nivel del Universo, donde será sincronizada la rotación de su campo con el Campo de la naturaleza (de Dios). A este Nivel se le han nombrado Nivel del Renacimiento. Después de tal regulación el Alma va de nuevo al renacimiento, construye de nuevo el cuerpo del ser humano, continuando las tentativas de la realización evolutiva sobre la Tierra.

Para caer al Nivel del Renacimiento, al nivel de su caída (la desfiguración de la rotación del campo de torsión del Alma) no debe salir fuera de los límites del parámetro establecido. Si el “tacómetro” del Alma muestra que ella quitó las revoluciones por debajo del límite inferior, ya no caerá en el Nivel del Renacimiento. Ella se queda el vagabundo eterno sobre la Tierra, prestando la acción negativa (hace trabajo de educación y persuasión) a la gente que se encontró muy cerca. El alma en pena puede instalarse en la persona, cambiando su Ente hasta no ser reconocido. En el pueblo a tales almas se les nombran las larvas1. Si tener en cuenta que en la actualidad a todos los cataclismos naturales y energéticos ha sido añadido aún más uno, como la partida en la categoría de las almas en pena poco más o menos 80 % de los muerto, ¡nosotros sobre la Tierra tenemos el Apocalipsis realmente completo!

Se puede explicar todo que ocurre con el Alma, estableciendo analogía con el giróscopo (el trompo). Si él gira con la velocidad bastante alta, el eje de su rotación está orientado rigurosamente según la vertical. Es prácticamente imposible perturbar la orientación del giróscopo desenrollado. Sólo tiene que disminuir su rotación, como el trompo cae a un lado. Claro, se puede ponerlo verticalmente, pero entonces alguien tendrá que tenerlo. Solamente esto ya será no el juego, sino la indispensabilidad forzada que importunará rápidamente a todos. La persona crea algo semejante con su Alma, parando la rotación de su campo hasta que ella pierda la orientación vertical (la orientación hacia Dios), cae a un lado, retirándose del juego.

Para que no ocurra nada semejante con su Alma, usted debe aprender a analizar su Alma de usted (hacer su monitoring), controlarla y cambiarla (atornillar, añadiendo las revoluciones), aplicando todos los conocimientos, experiencia y maestría para reforzar el Sistema Dios – la Persona. ¡Para ella no existen los colmos de la perfección (la velocidad de la rotación)!

Dios, una vez habiendo creado el Universo con Su instrumento básico dinámico que desenrolla – como el Sistema Dios – la Persona (en que funcionan todas las leyes fundamentales del Universo), Dios mismo se hizo su rehén. Esto significa que Dios también no puede estar estancado y disminuir el espino de Su rotación. Está incorporado al proceso mismo de la Existencia, así como la persona. Su desarrollo depende por completo del desarrollo de la persona. Precisamente por eso Dios y el Mundo Tenue son profundamente interesados en su perfeccionamiento y la orientación hacia el mejoramiento de la cualidad de la vida, en el aumento reconocido de su valor. La gente que ningunea la vida en sí ni en los demás, se somete a la corrección severa del Karma. ¡Si usted está perseguido por las enfermedades y los fracasos en su destino, vale la pena meditar en la relación a su vida propia, en cuánto usted la aprecia en sí!


1 lat. – el fantasma, la visión, la máscara.

 

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© Alejandro y Tamara Blanco 2007