La orientación espacial de la Conciencia de Dios

La orientación espacial de la Conciencia de Dios


El espacio de la Vida en el que existe el mundo material, puede ser tridimensional solamente. En esto indica la constante universal de nuestro Universo – el número π que consta de tres enteros. ¿A cuenta de qué se forma la multidimensionalidad del espacio, a cuya existencia se confirma por la ciencia? Vamos a acordar que el principio triúnico de Dios se demuestra en la asociación de tales componentes universales, como la Existencia, la Inexistencia y la Conciencia Omnicomprensiva de Dios. Esto significa que Él abarca los procesos tanto del Mundo revelado (de la Existencia) como del Mundo no revelado (de la Inexistencia), es decir, todos los procesos que ocurren en el uno y el otro son bajo el control de Dios, están dirigidos por Él. Pero si todo el espacio en que hay la Existencia, es tridimensional, ¿por qué no sabemos sobre la existencia de otros Mundos?

La causa de eso es solamente la escasez de nuestra Conciencia. Recordemos que concebimos la realidad a través de los órganos de los sentidos que nos dan todas las noticias necesarias sobre el mundo en que vivimos. Para nuestra vida y actividad es bastante percibir las noticias sobre el espacio tridimensional, por eso la Conciencia por completo está orientada hacia él. La orientación de la Conciencia de Dios es multidimensional. Ella abarca tanto nuestro Mundo revelado como el Antimundo.

La ciencia demostró la estructura de muchos niveles del Mundo. Tales Niveles son siete. Cada uno de ellos tiene su ritmo y su modo de vida. En cada Nivel todo lo Existente vive y existe también en el espacio tridimensional. Para conocer y reconocer por lo menos la presencia de todos los Niveles del Universo, encontrándose en cualquier Nivel de la vida, es necesario no simplemente el conocimiento de la Dimensión del espacio. Para ello se debe colmar su Conciencia de la multidimensionalidad. Dios, de que depende y es bajo Su control lo todo en todos los Mundos, posee la Conciencia multidimensional que coopera con todo el Campo Infoenergético del Universo.

Ya que la Dimensión de la Conciencia es o una vista espiritual, o una ceguedad espiritual de la persona, será más evidente, si explicamos su sentido mediante un ejemplo del trabajo de los órganos de la vista de los vivos seres diferentes. La hormiga ve, por ejemplo, solamente la mancha de luz. Su percepción visual abarca la banda (la Dimensión) más estrecha. La abeja ve los contornos mosáicos de los artículos inmóviles y solamente en blanco y negro. Su banda (Dimensión) de la percepción visual es mucho más ancha. La persona ve inmensurablemente mejor que la hormiga y la abeja, distinguiendo los detalles más pequeños y los semitonos, pero sólo en el espectro visible y con la iluminación suficiente. Los animales de los felinos, además de esto, ven perfectamente por la noche. La banda de su vista es aún más ancha. Los delfines y los murciélagos han extendido considerablemente la Dimensión de la percepción del mundo circundante a cuenta de lo que a la banda de la percepción en el espectro visible han añadido la ecolocación en banda de frecuencias ultrasonoras. Y en esta banda ven perfectamente las hemisferas tanto delantera como la trasera. El delfín, además de todo, utiliza su transmisor ultrasonoro como el arma.

Ahora se trata solamente de los ojos como uno de los órganos de los sentidos que le permite a la persona ajustar la interacción con el mundo exterior en el espectro óptico. Pero si conectar también el canal intuitivo de la percepción que ha integrado todas las bandas, frecuencias y espectros conocidos y todavía no conocidos, – ¡en este caso la sensibilidad, los horizontes de la visión, y, entonces, el conocimiento del Universo, aumentan muchas veces más, abarcan la multitud de los niveles! Precisamente esto es la apertura de la Conciencia cuándo la Persona ve en toda su belleza todo el complejo del Universo, en vez de buscar en él, entornando sus ojos cegatos guiñándolos, cierta quinta esquina bajo el nombre “la Cuarta Dimensión”.

Dirigir la vida, ser su Creador puede aquél quién ha comenzado a ver claro espiritualmente y ve en el Universo no sólo la parte externa, la armadura, entourage (el medio ambiente) y los procesos que ocurren en Él, ¡sino también comprende las causas, los motivos y las tendencias incentivos, motrices, que le permiten a este organismo enorme vivir eternamente, no pensando en la muerte! Solamente tal gente recibirá el derecho a la Vida Eterna. ¡Todos los demás serán limitados por la complicidad, la búsqueda de “la mancha de luz” como las Verdades indubitables y la prosperidad general, no habiendo encontrado tiempo para pasar de los límites de la noción “probar”!

Mientras tanto, la Conciencia de dos – cinco porcentajes de la persona es aproximadamente igual a la banda de la vista de la hormiga. Reconozca que si la hormiga de toda la variedad de las bellezas de la Existencia ve solamente la mancha de luz, esto no significa que no existe nada alrededor de ella y, hablando en general, no hay a que mirar. Es difícil imaginar y presentar, qué perspectivas y posibilidades brillantes, que no son comparables con algo, se abren junto a la ampliación de la Conciencia hasta 90 % que son máximos para la Tierra. La Conciencia de Dios está abierta a todos los 100 %, por eso ella es universal.

A cada Nivel de la Existencia le corresponde su nivel de la Conciencia. Él goza de alguna Dimensión (Regularidad). Por medio de la ampliación de la banda de la Dimensión de la Conciencia se llega a la Conciencia Universal. La Conciencia se extiende mediante los entrenamientos y la práctica.

La Dimensión de la Conciencia se determina también por el número π, hablando más exactamente, por el valor de las cifras que están después del número 3 y la coma (3,...). El primer número que está después de la coma, es el uno. ¿Qué él significa? El número π = 3,0... indica a la ausencia completa de la Conciencia. Pero ya que nuestra constante π = 3,14... (precisamente ella funciona sobre la Tierra), el uno indica a la presencia de la Conciencia en estado embrionario. La segunda cifra después de la coma (4) indica al grado del desarrollo de la Conciencia (el tipo de la Conciencia) de la persona (π = 3,14).

La aparición de la Conciencia no se limita por esta banda. Es el punto de partida, de arranque, para la ampliación continua de la Conciencia la que es capaz de crear los Niveles distintos de la existencia del mundo material. A cada Nivel le corresponde la banda de la Conciencia. El entrenamiento de la Conciencia hasta el estado que es capaz de comprender y reconocer los Niveles diferentes de la Existencia, extiende su Dimensión (Regularidad), aumentando la Dimensión del espacio circundante. ¡Hace falta advertirle a usted que la división de la Doctrina y del Sistema en los temas pequeños, habiendo tenido de ellos un conocimiento mecánico y superficial, sin el estudio y la interpretación profunda, no es un entrenamiento de la Conciencia y no da los resultados!

Si en el Nivel de la vida de la persona la dimensión de la Conciencia se encuentra en la banda desde 0,1 hasta 0,3 (3,1 ÷ 3,3), la banda siguiente tendrá la dimensión π + 0,2, es decir, 0,3 ÷ 0,5 (3,3 ÷ 3,5).


  • 1 Nivel 3,1 ÷ 3,3

  • 2 Nivel 3,3 ÷ 3,5

  • 3 Nivel 3,5 ÷ 3,7

  • 4 Nivel 3,7 ÷ 3,9

  • 5 Nivel 4,0 ÷ 4,2 (el valor del número π llega a 4,0).

  • 6 Nivel 4,2 ÷ 4,4

  • 7 Nivel 4,4 ÷?


Así, la forma radial de la vida pertenece al Nivel, en que π = 4. Aquí a la existencia espacial aún se le añade una característica, que permite dirigir el continuum témporo-espacial. Esta componente es la energía mental, revelada en la Conciencia.

Precisamente aquí, en la forma radial de la vida, en la Cuarta Dimensión, está Dios mismo, con Su dispositivo administrativo del Universo. Esto es el Mundo de Dios. Es natural que todos los procesos que pasan sobre la Tierra, de un modo u otro, están ligados al número π = 3,14. Todos los procesos en el Mundo de Dios en el nivel de la Conciencia o mentalidad están ligados al número π = 4... A la Persona que no ha abierto su Conciencia y que vive en la Tercera Dimensión, todos sus mecanismos, investigaciones, teorías y aparatos no son capaces de ayudar a pasar la frontera delimitada. Pero qué es inaccesible a la técnica, es accesible a la Conciencia.

En nosotros desde los tiempos más remotos por la naturaleza está dispuesto el enlace con todo el Universo y con Dios. Junto al deseo, desarrollando la Dimensión de la Conciencia, la persona es capaz de cobrar conciencia de Él y conocer, haciéndose el segundo Polo de la Existencia y digno de Él.

Se sabe que la persona está rodeada por la envoltura energética heterogénea por su estructura. Tiene siete niveles y cada uno de ellos está ligado al Nivel concreto del Universo. Las primeras tres envolturas internas del cuerpo energético pertenecen a la Tierra, nos ligan con el mundo material, la Nooesfera y la Conciencia. La cuarta envoltura como si asegura el acceso en el Mundo Tenue. Corresponde a la Conciencia extendida de la persona perfecta, libre de la corrección del Karma. Tres últimas envolturas externas aseguran el enlace con el Mundo Tenue. Ellas le pertenecen a Él. Su estado depende por completo del grado de nuestra comprensión y del reconocimiento del Mundo Tenue como tal, de la habilidad de cooperar con Él. La parte de este Mundo es nuestra Alma, cuya vitalidad garantiza la alimentación por las energías del Mundo Tenue. Esto es posible solamente si la Conciencia coopera activamente con Él. Nuestra unión con el Mundo Tenue, la cooperación activa y reconocida contribuye al desarrollo y reforzamiento de las envolturas celestes del cuerpo energético. Y al contrario, el desacoplamiento del Mundo de Dios, la falta de deseo de cumplir la función del segundo Polo de la Existencia – contribuyen a la atrofia de estas envolturas que hace a la persona mortal y enfermo.



Atrás Contenido Más...

© Alejandro y Tamara Blanco 2007