¡La habilidad de trabajar con las imágenes es una garantía del éxito de cualquier intención!

¡La habilidad de trabajar con las imágenes es una garantía del éxito de cualquier intención!

El Campo Infoenergético del Universo (la Conciencia de Dios) es una fuente de todas las frecuencias holográficas y los espectros, y en realidad – de las imágenes, las representaciones y las formas mentales, pero en ningún caso un depósito de la información.

Entonces está claro – por qué todos los contactos con el Campo vinculados al recibo de la información, es un verdadero capricho y un subjetivismo de los sujetos preocupados por la autoexpresión.

Junto al contacto verdadero del Campo se transmite cierta imagen percibida por un contactador a través de la sensación entera. Y esta imagen es única con él, y por eso es claro, real y accesible a una simple explicación (para su descripción se encuentran fácilmente los ejemplos de la vida, las palabras, la parábola o el aforismo).

Es fácil de romper esta imagen en los flujos informativos y transmitir a otra persona a modo de la información accesible para comprender. Y el cerebro forma fácilmente de tal información la Imagen entera, la siente y reconoce. La Imagen recibida de ese modo concuerda con los acontecimientos reales de la Vida.

Si el contactador no coopera con el Campo a nivel de las imágenes, no las comprende y no puede transformar en la información accesible para la comprensión, no hace falta decir sobre su veracidad, pues no da el cuadro entero (la Idea) del proceso vital.

Cuando la información tiene la imagen o la sensación concreta, adquiriendo la importancia para el desarrollo de la Conciencia y el recibo de los conocimientos sobre el Mundo, tal información tiene el destino práctico y el sentido para la Evolución y el perfeccionamiento espiritual.

Aquí es necesario destacar que se trata de los contactos con los Niveles superiores del Campo Universal, de que están seguros todos los  contactadores.

Los contactos a nivel del recibo de la información tienen lugar, pero sólo con los Niveles inferiores del Campo – la Noosfera.

Todo que puede ser “pescado” de ese modo, será una mezcla de las frecuencias holográficas no sistematizadas que no tienen la Idea a modo del espectro completo de las frecuencias holográficas o la imagen, que en realidad es el reflejado contenido subjetivo del contactador mismo, con otras palabras, no tiene ninguna relación al contenido objetivo de los Niveles superiores del Campo. 

De todo lo expuesto sigue que solamente el neocórtex es capaz de trabajar con los Niveles Superiores del Campo, entonces – con las imágenes.

El cerebro del mamífero no puede subir más arriba que el trabajo con la información que se encuentra en su comprensión fuera de la forma entera, a modo de la imagen o la Idea.

El  neocórtex se pone en marcha, es disciplinado y se activa solamente al trabajo con las Ideas y las imágenes de estas Ideas en los límites de la Idea de la Vida de Dios, y esto es posible junto a la subordinación voluntaria de la persona a las Leyes que unen todos en el Universo.

Después de lo dicho surge la conclusión de que la persona que busca las perfecciones espirituales, de este momento tiene que olvidarse de su misión individual y la búsqueda de su Vía inconfundible a Dios. Sin distinción de su deseo, ella tiene que encontrar el idioma común con los correligionarios en el marco de la Ley de la Unión, porque Ley de la Unión sin correligionarios no existe. Reconozca que es una absurdidad.

A partir de todo lo escrito por nosotros a propósito del ser humano como un receptor de las frecuencias holográficas, surge la conclusión que la persona misma, entonces, su cerebro y la Conciencia son un producto holográfico.

De ahí se deduce que la Conciencia opera más naturalmente por las imágenes y las representaciones, las quiebra a ellas, sacando la información.

Es que la imagen es una dirección de la materialización de la idea. No hay información en ella, la información es llevada solamente por la idea misma.

Aquí es necesario precisar que la información hay en la imagen – pero en potencia, en forma no aparente, implícita para ella misma. Precisamente por esta causa, habiendo comenzado a quebrar para el conocimiento o la realización la imagen entera, recibimos el flujo de la información sobre ella, perdiendo con eso su integridad.

Hay una opinión que la información precede cualquier acontecimiento o el proceso. Es necesario precisar – no la información precede uno u otro acontecimiento, sino lo precede a él la Idea (la imagen) como el contenido informativo completo (único) y la descripción de la realización del acontecimiento.

Acuérdese que, no teniendo en la cabeza la imagen de la cosa que usted quiere crear, usted no conseguirá hacerlo. Es lo mismo en la vida. En la Conciencia siempre asiste la imagen de algún proceso o acontecimiento, y recibimos la información sobre él después, en calidad de los detalles y el desciframiento de la imagen.

Es porque es posible sacar la información de la imagen, y es imposible de recibir la imagen la información sin idea. 

¡Es imposible para la Conciencia cerrada, pero es posible para el Hombre-creador que ve cualquier información y los acontecimientos a través del prisma holográfico de la Idea de la Vida de Dios, cuyo portador y realizador él es!

Si de este punto de vista mirar la vida en el mundo material, desde los pañales la persona es enseñada a trabajar solamente con la información, y su Conciencia está cerrando en los límites del 2–5 %.

La sociedad instruye a encontrar incansablemente las respuestas a la multitud de preguntas “¿cómo?”, sustituyendo el 95–98 % (que falta) del carácter figurado de la Conciencia por el trabajo con la información; cómo usted comprende, esto no soluciona el problema, no dando la respuesta a la pregunta “¿qué?”, haciendo así de la persona el biorobot obediente. 

Solucionando cualquier problema, el biorobot la divide seguramente en los componentes “¿qué?” y “¿cómo?”, mientras que la imagen se forma solamente en caso de que las respuestas a estas preguntas nazcan al mismo tiempo. En este caso “qué?” y “¿cómo?” para la Conciencia durmiente son un todo único que forma y engendra las imágenes. 

Para evidencia nos acordemos de la parábola en que la señora durante el examen de conducción respondió a la pregunta – cómo funciona el motor del automóvil: “Ti-di-dyc, ti-di-dyc, ti-di-dyc”. En lugar de dibujar la imagen del motor de combustión interna, su mecanismo y las funciones (que contestan a la pregunta ¿”qué?”), está dada la representación emocional sobre el sonido del escape del motor que trabaja. Como usted puede ver, la respuesta es genial y con el humor, pero contiene la información solamente sobre las consecuencias y los indicios indirectos del motor que trabaja, no dando ni la menor representación (imagen) del motor que daría la respuesta a la pregunta “¿cómo?”. De ahí se deduce que el biorobot, que y genial, se examina de conducción. 

Del mismo modo obra la mayoría de la gente, cuando tropeza con la situación vital concreta.

No teniendo la representación entera sobre su lugar en este acontecimiento y en el proceso vital (por falta de los conocimientos), pero buscando las respuestas para resolver la situación, la persona saca habitualmente las deducciones en la conformidad rigurosa con la respuesta discreta “ti-di-dyc, ti-di-dyc”, recibe las “lecciones” de la situación irresoluta, asombrándose con esto sinceramente – “¿por qué?”

La persona cuya Conciencia está llenada con los conocimientos reales, puede poner el cuadro general de lo que ocurre, analizar la consecuencia de sus acciones propias en la conformidad rigurosa con los ritmos del cambio de los acontecimientos, aunque con eso usa la misma información discreta.

Si en el primer caso la persona por medio de su cerebro descifra el acontecimiento en la información discreta sobre él, en el segundo – descifra la imagen, comprende la información discreta, dándole la nueva combinación, más progresiva y digestible, la une en un todo único, creando así el acontecimiento evolutivo, ventajoso para sí.

El hombre-creador siempre obra así. Sabe simultáneamente las respuestas a las preguntas “¿qué?” y “¿cómo?”

Las personas todos sin excepción confunden la noción de la figuración con la del pensamiento por las imágenes de la Idea de la Vida de Dios. Bajo la figuración es comprendida la percepción emocional de la realidad (de los acontecimientos concretos de la vida) en el marco de los intereses de consumo de la Conciencia del 2–5 %, donde a menudo la presencia de los intereses de Dios solamente es declarada. 

La persona, no siendo el portador de la Idea de la Vida de Dios (no siendo el Creador), en cualquier información y cualquier acontecimiento, hasta tomado de la Biblia, ve la estática que se materializará inevitablemente en su vida por las desgracias, las destrucciones y los infortunios.

El hombre-biorobot también posee la figuración. Bastaría, para persuadirse de ello, leer los aforismos, las parábolas y las cartas de los lectores en nuestros libros. En ellos hay muchas declaraciones y las imágenes geniales, cuyo destino con esto ha acabado, no habiendo recibido el desarrollo ulterior. La única generalización hasta que tal lector se eleva es: “¡Todo está en las manos de Dios!”

El hecho es que el hombre-biorobot es capaz de realizar la figuración del pensamiento solamente en la lógica discreta de la Dualidad (está bien – está mal, gusta – no gusta), donde todo se acaba por el zigzag trágico de la fijación en los puntos finales del Péndulo.

El hombre aspira obstinadamente a la felicidad y el bienestar que son posibles solamente junto al desarrollo evolutivo progresivo de los acontecimientos y las situaciones (junto al ajuste consecutivo de la intercomunicación de los acontecimientos), que es probable solamente en la espiral evolutiva y en el régimen de la Triplicidad – a ciencia cierta inaccesible para el biorobot.

Así, la figuración del pensamiento es una contrariedad directa de la habilidad de pensar con las imágenes de la Idea de la Vida de Dios, que es propio al Hombre-creador. Su diferencia consiste en lo que él piensa exclusivamente con las categorías de la Idea de la Vida de Dios (la ve en cualquier situación, acontecimiento) y mira en todo lo que está ocurriendo solamente a través del prisma holográfico de la Idea de la Vida.

Para el Hombre-creador es suficiente la información fragmentaria y el proceso o el acontecimiento que no significan nada, para discernir en ellos el desarrollo del proceso de la Creación (la consecuencia de los acontecimientos conexos).

En este caso las partes que faltan del espectro del holograma de la Vida son completadas por el Campo Infoenergético del Universo y no le queda otro recurso que encarnar en el mundo material la imagen (el proceso) dibujada por el Creador.

En la realidad esto se expresa en lo que con el tiempo, junto a la elaboración de las prácticas necesarias, alrededor de le Hombre-creador se materializarán todos los acontecimientos deseables –  sin duda, si responden a la Evolución de la Vida. Para esto él no tiene que aplicar cualesquiera esfuerzos titánicos para obligar a las personas circunstantes a materializar lo deseable.

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