La salida en la realidad objetiva

La salida en la realidad objetiva

El éxito de cualquier asunto depende no sólo de su humor de usted y la presencia de los deberes kármicos, sino en mucho cómo exactamente usted ha podido tomar en consideración las condiciones corrientes de la vida, su influencia de ellas sobre el desarrollo de su asunto de usted. El asunto puede ser perspectivo y oportuno, pero si para la realización usted ha invitado no aquellos socios, puede desmoronarse, sin dar los frutos. Puede ser también otra variante: usted ha encontrado los socios dignos, el asunto es bueno, pero el tiempo para él se ha ido ya o todavía no ha comenzado. En este caso usted nunca alcanzará el éxito. Por eso, si usted quiere tener el éxito en el asunto, hace falta ponerse solamente a tal que corresponde a las exigencias de la vida y claro que con los socios dignos. 

Por eso, habiendo conocido la tecnología popular siguiente del desarrollo evolutivo que promete el logro del éxito rápido en un asunto, piense por cuanto son reales los resultados necesarios y si usted los recibirá en general. Compruebe la vitalidad y la oportunidad de una nueva teoría, si usted ha merecido recibir el resultado digno, si es seguro socio su Maestro. Sí, sí, los maestros, los ídolos, las autoridades son solamente socios con que usted va a resolver las tareas comunes, pero de ningún modo los a que hace falta imitar, copiando su pensamiento o acciones. ¡Sea sabio y no busque los milagros aparte!

La intención correlacionada con la realidad objetiva, comprobada para la posibilidad de la realización, contando la preparación personal para su realización, cuando usted toma en consideración, corrige y dirige todas las condiciones posibles de esta realización – no es otra cosa sino la dirección consciente del proceso.

Reconocer o comprender las acciones planeadas por usted significa: aclarar imparcialmente el estado objetivo del punto de partida de sí mismo, determinar el objetivo o el resultado de las acciones (el estado del punto final), habiendo estimado la presencia de los conocimientos reales, las prácticas, las condiciones objetivas (como preparación para dividir la vía en pasos menudos) para la realización del objetivo. Todo esto ayudará a alcanzar lo deseable.

La garantía del éxito en la Evolución será la capacidad de trabajo de los continuadores (también en el papel de sus maestros de usted), pero en ningún caso una sola ayuda de afuera. El problema consiste en la inevitabilidad del reconocimiento que la llegada al Sistema, a la compañía y la visita de la “carava” es solamente un entrenamiento fácil, un preámbulo del trabajo básico que todavía debe ser comenzado. Ya que el fundamento del trabajo es la comunicación efectiva y práctica con la persona (para que es necesario hacerse un interlocutor hermoso), para muchas personas que no saben construir las relaciones recíprocas con los demás en el régimen semejante, este trabajo parece demasiado penoso y forzado. Su Conciencia de ellas, no preparada para los virajes vitales semejantes, se da al pánico, grita y tiene un ataque de histeria. Sin embargo el histerismo no ayudará, la vida incita a la solución de este problema.

No olvídese que vivimos en el siglo de la información, entonces la vía al bienestar depende de la habilidad de manejar hábilmente este flujo de la energía. Si en los tiempos anteriores los flujos informativos eran accesibles al círculo estrecho de la gente, por ejemplo, a los científicos, en la actualidad son accesibles a cada uno. El criterio del bienestar humano y del fundamento se hizo una habilidad de vender la información. ¡La unidad de la información ahora cuesta caro, pero más cara es la falta de deseo de saberlo!

Los que no lo comprenden, caen del presente, midiendo la vida por los valores que se han desaparecido en la Inexistencia. La Conciencia bloquea el desarrollo evolutivo de su propietario. Si de repente él trata de construir la comunicación efectiva y práctica con las personas, pero todavía no ha comprendido nada, les porta a ellas la información como miradas atrasadas, acumuladas en su Conciencia, la información que a ciencia cierta es anticuada. De aquí hay resultado… 

A las personas les atrae la novedad y la fecundidad  de la información (todo esto se percibe en el nivel subconsciente), es necesario llevarlas hasta la persona a la comunicación efectiva y práctica. Pruebe  relacionarse con un joven o una muchacha en la lengua de las deducciones caídas en desuso, ¿qué le dirán a usted? Dirán que sus miradas tienen sabor a la antigüedad y que en la actualidad la vida se ha desplegado a la gente por otra parte, entonces es necesario pensar de otro modo.

Se queda añadir que la Vida misma es una novedad eterna y una juventud, y si usted no cambia sus miradas, nadie le comprenderá excepto los ancianos antiguos que piensan como usted. Y esto es la caída del tiempo. Para que ello no pase, solamente la comunicación constante con las personas le ayudará a usted a no depositarse en la Involución y para esto es necesario no temer encontrarse con ellas. Al principio de esta comunicación el diálogo puede no resultar, puesto que las personas por su incomprensión arrancarán todo el arcaísmo de sus miradas propias de usted, y cuando usted las cambiará, solamente entonces las personas comenzarán a comprenderle y mantenerle.

Pero la mayoría de las personas obran con astucia. Aspiran a ser dignas de la Evolución, sin menor trabajo y por eso quieren ser reconocidas solamente por nosotros y Dios, temiendo aparecer  con negros colores. Cuando tratamos de corregirlas, se ofenden. También se ofenden con Dios, por Su lección kármica, y con el sentimiento de la dignidad ofendida quitan el camino evolutivo, puede ser, para siempre perdiendo en la involución. 

Supongamos que comenzaremos a cantar conjuntamente que todas ellas son buenas, inteligentes, pero las personas a que se dirigen (la Vida misma que es Dios) no consideran así. ¿Quién es culpable que para las personas, entonces para la Vida, mientras tanto no son Individuos – es un sonido vacío, no existen en la naturaleza? Significa, todos los ditirambos en su dirección serán la mentira manifiesta y la información de las fuerzas oscuras, aunque salen de Dios. ¿Si les será más fácil conocerlo? 

¡Así, el trabajo con las personas es el único modo de declarar a la Vida y Dios sobre sí mismo como Individuo real, y no efímero, con las pretensiones non argumentadas! Habiéndose sumergido en este trabajo, tendrá que reconocer inevitablemente que es un sólo criterio de la limpieza de las relaciones recíprocas interpersonales – el dinero. ¡No hay otro modo para comprobar la sinceridad de la persona con relación a los demás!

El monitoring consciente de los conocimientos para la realización de la Intención, el análisis constante de cada paso y su corrección en concordancia con la realidad objetiva, – todo esto da en conjunto la tendencia creadora al programa informático de su Universo Virtual de usted, y solamente en este caso usted puede obtener el resultado que subirá la cualidad de la vida. Por desgracia, la mayoría de las personas, deseando recibir el resultado digno, violan todas las condiciones indicadas más arriba.

Esto está señalado en las cuestiones de la salud. ¿Cuándo prestamos atención a la salud? Cuando no podemos cumplir las tareas cotidianas. Solamente en este caso comenzamos a agitarse y buscar tal especialista que daría la píldora salvadora para sanar en el acto y de nuevo comenzar las diligencias cotidianas.

Los puntos de la Dualidad están unidos, el Universo Virtual no tiene el programa informático según esta cuestión, no hay conocimientos… ¿De qué perspectiva se puede hablar en este caso? Cualquier especialista será un engañador, aunque funcione con  las intenciones buenas y claras, porque en su Conciencia usted no ha dejado el lugar para el espacio en que irá el proceso de la creación de su salud de usted. 

La salud es la parte integrante de nuestra vida, es necesario aprender a preocuparse por su estado desde la infancia. La salud es un proceso, hace falta estudiarlo, creando las condiciones para su desarrollo, solamente entonces se puede restablecerla. En caso contrario la vida siempre hará tropezar con los engañadores y todas las medicinas y las hierbas, hasta las mejores y las más fuertes en el mundo, serán también el engaño. 

El organismo es una parte de usted, está creado a la base de las características de frecuencia de su energética de usted. Está orientado hacia la percepción solamente de su pensamiento de usted, de su energía mental, en caso contrario usted no sería la individualidad. El organismo oye por completo y le obedece a usted solamente, y usted no quiere tener ningunos asuntos con él y, como un padre negligente, se confía la educación de un niño a cualquiera, pero quiere que él se le someta y respete.

Así, el programa informático del Universo está dado, la perspectiva del desarrollo tiene lugar, ahora es necesario determinar – quien realizará su idea, son necesarios los objetos materiales que realizarán su tarea de usted. Es decir, a usted le son necesarias las personas. Tendrá que atraerlas para participar en la realización de su idea de usted. ¿Está usted preparado para ello? ¿Ha premeditado todos y han pesado? Tendrá que comparecer como dirigente de algún grupo de la gente. Como dirigente, usted debe escoger los que le convienen, de la multitud de los que desean ser empleados. ¿Cómo usted va a hacerlo: emocional o objetivamente? 

De un modo emocional – significa, usted tiene que recibir el resultado rápidamente y sin demora. ¿Quién puede darle algo rápidamente? Solamente los que le quieren a usted, tienen confianza en usted, respetan. Claro, son sus niños, los parientes, los amigos. Usted dirige en primer lugar a ellos y recibe la renuncia. ¿Por qué? Solamente porque en cuestión de su asunto usted no tiene puntos de contacto con ellos. Su Conciencia de ellos no percibe la seriedad de sus demandas de usted, ella es egoísta y por eso comprende solamente problemas propios, y sus problemas son los suyos.

Solamente ahora usted comienza a estimar realmente la relación verdadera a usted de las personas circundantes, desengañándose de ellas. ¿Si vale la pena? Son tales como son. ¡El problema está en usted, en su manifestación incompleta y su “inmaterialidad”! Usted ha comenzado a funcionar incorrectamente y por eso se ajetrea. Usted ha puesto el objetivo – obtener rápidamente el resultado, erróneamente creyendo que si ha visto la importancia de un asunto, todos lo verán, sólo tiene que llamarles por teléfono. Pero no han querido de escucharle (verle) a usted, examinar conscientemente el asunto. 

Habiendo abordado el asunto de un modo objetivo, es necesario organizar el proceso. En primer lugar determinar por sí mismo – a que personas querría ver cerca de sí. Luego atraer a su bando los que puede hacerse el ayudante en este asunto, enseñarlos. Es necesario provocar en ellos un deseo deliberado de participar junto con usted en este asunto, para esto es necesario ayudar a librarse del egocentrismo. Por medio de la comunicación constante con estas personas, es necesario revelar el grado de la limitación de su Conciencia de ellas, también la presencia de los conocimientos necesarios y de la responsabilidad. Hace falta aplicar los esfuerzos para la liquidación de los obstáculos y solamente después de esto atraer activamente a la participación en el asunto, poblando por ellas el Universo Virtual. Si usted va por otra vía, por medio de la intimidación, el engaño, atrayendo con halagos – aportará en su Universo los programas negativos. Sus pensamientos creadores de usted se neutralizarán, se el programa informático será eliminado y usted sufrirá un fracaso de los deseos.

Hace falta aprender a trabajar con las personas y ponerse de acuerdo. Se puede conseguirlo solamente en caso de que usted las respete, sea sensible y compasivo, por su sabiduría ayude a solucionar sus problemas de ellas, entonces responderán a su llamada. Mientras usted no esté dispuesto a ello, las personas le educarán por las renuncias, el desprecio, la incomprensión (“doblarán los dedos”). Su no preparación espiritual del recibo del éxito en el asunto es la causa principal de lo que las personas no le siguen a usted. Hace falta ocuparse de la transformación moral, y todo estará en su lugar.

De todos los tipos de la actividad comercial hay solamente dos tipos del business: el criminal y el moral. Solamente e moral conduce a la Evolución. ¿Qué usted escoge? Por fuerza de la no preparación para la Evolución y la presencia en el mundo de las ilusiones usted puede decir que usted no quiere tener un asunto con ningún tipo del business. Usted tiene un asunto querido, bastante dinero y no necesita más algo. ¡Usted tiene razón! 

Su razón consiste en lo que usted no tiene las ataduras de la Conciencia, por lo menos, al lujo, dinero, usted se contente con lo que la vida da. Pero usted no tiene perspectiva al futuro, puesto que no hay Intención de mejorar algo en la vida, y por eso tarde o temprano usted será puesto en las condiciones cuando tendrá que solucionar inevitablemente el problema monetario. El Miedo le dirige a usted y limita las posibilidades de la Conciencia.

No olvídese que las cuestiones económicas son la parte integrante de nuestra vida, tanto como el problema de la salud, de las relaciones recíprocas con las personas, la educación de los niños, los problemas de la alimentación, la enseñanza etc. Por eso no se puede borrarlas del campo de la percepción por la Conciencia. Todos los aspectos de la vida deben percibirse por su Conciencia y deben ser solucionados hábilmente con el fin del mejoramiento de la cualidad de la vida. En caso contrario todo lo que no da aplicación se atrofia, y en este caso se atrofia su capacidad de solucionar el problema no interesante hasta cierto tiempo. Al paso que el aspecto siguiente vital desaparece del campo de la percepción por la Conciencia, se reduce su participación de usted en la Vida, por lo tanto usted mismo crea la escasez en la interacción con el Universo y Dios. 

Si usted decide tomar el camino de la Evolución, es necesario llenar este proceso con todos los aspectos de la Existencia. No se puede limitarse solamente por el desarrollo de la Conciencia u ocuparse solamente del restablecimiento de la salud, corregir las relaciones recíprocas con las personas o concentrarse en el problema del asunto querido. Usted cumplirá la tarea evolutiva y se hará la persona por completo armoniosa, realizada solamente cuando incluirá todas las partes de la manifestación de la vida al proceso evolutivo, en caso contrario la vida le corregirá a usted (manifestará).

Subrayábamos varias veces que la Evolución es un proceso que está construido por usted mismo, gradualmente, paso a paso, y tales pasos no tienen el fin. Precisamente por eso el proceso evolutivo es infinito, y junto con él se hace infinito la Vida misma. Habiendo emprendido el camino del desarrollo evolutivo, por su orientación de la Conciencia usted da el Fin o el Infinito a la vida y al contacto con Dios. 

En caso de que usted menosprecie todo lo dicho más arriba, limite la Conciencia por dos o tres aspectos de la Existencia, recordamos la masa de los programas puestos en marcha, pero no realizados en los aspectos menospreciados por usted. Las imágenes de estos aspectos faltan en la Conciencia. De ese modo usted ha creado en la representación del Mundo Tenue y en la Conciencia de Dios la imagen de usted mismo como el biorobot de pleno valor (el ser humano no manifestado). Así la manifestación de sí mismo o la identificación del estado del biorobot en el Hombre sabio es posible no antes de que usted haga la identificación (la manifestación) práctica de todos los aspectos de la Existencia y de Dios-Individuo. 

Si en una u otra pregunta usted centra la Conciencia en el efecto alcanzado y le parece a usted – “he aquí, se ha cumplido!”, ya por uno esto usted limita el desarrollo ulterior del proceso, creando su Fin de él. El inmovilismo comienza, usted quita la Evolución y va a la Involución. Que esto no pase, es necesario concentrar la Conciencia en los pasos cotidianos. El objetivo debe solamente sobreentenderse, la Conciencia no debe ser atada a él. ¡Debe concentrarse enteramente en el trabajo, en su interpretación y su planificación, no en los efectos recibidos como resultado de la actividad!

Recuérdese que la Conciencia Extendida incluye en la banda de su percepción todo el proceso enteramente. Esto significa que si usted quiere solucionar un problema con éxito, debe concentrar la atención en la solución de absolutamente todas las partes de la manifestación de este problema. 

Por ejemplo, usted está interesado en mejorar la cualidad de la Vida en total. Debe comprender por medio de que cualidades se manifiesta. Son las preguntas sociales, públicas y económicas. Se incluyen aquí unos problemas más concretos, cotidianos, por ejemplo, los contacto con las estructuras sociales de la sociedad, con las personas, la abundancia monetaria, las cualidades personales, tales como la modestia, la timidez, el valor etc.

Si usted incluye en la banda de la percepción de la Conciencia una parte sólo, habiendo omitido con eso de la vista todos los otros aspectos de la Existencia, la solución de su problema puede ser sin salida. Usted no puede tomar en consideración todas las cualidades del momento vital presente.

Creando los problemas, la Vida hace extender el campo de la percepción de su Conciencia de usted. Si usted mismo ya se da cuenta de todos los aspectos del problema, ahorrará las fuerzas y el tiempo. La solución del problema pasará mucho más rápidamente.

Del mismo modo se soluciona la cuestión de la comodidad en la vida. Si usted se concentra solamente en la pasión de coleccionar la información interesante sobre ella o defiende solamente el trabajo honesto en una empresa de estado o privada, o  desarrolla los músculos del cuerpo físico, – en cualquier caso su Conciencia de usted, habiéndose limitado al problema estrecho, dejará otras partes de la vida fuera de la percepción. El proceso se hace final, sin desplegarse. El proceso de la Vida para usted es limitado y usted nunca logrará vivir bien, tranquila y felizmente. 

Si la Conciencia es concentrada en todas las manifestaciones posibles de la vida, incluso hasta las relaciones recíprocas con las personas casualmente encontradas, usted reconoce precisamente el lugar y la manera de la conducta en cualquier situación vital, usted es seguro de los conocimientos, la habilidad de adaptarse a las nuevas condiciones etc., en este caso usted podrá prever el desarrollo de cualquier problema y solucionarlo con éxito. Su Conciencia de usted no se limita a nada, es orientada hacia el Infinito.

Como usted puede ver, todo depende solamente de usted, en cualquier empresa usted o despliega el proceso o lo limita, cayendo de la realidad. En las cuestiones de ganar dinero todos los principios indicados se dan a conocer conforme a sus cualidades de ellos. Usted puede limitar sus posibilidades por el servicio a alguien, vendiendo su labor de usted. En este caso la Conciencia no se limita sólo a la orientación: “Reconozco solamente el trabajo honesto, cuando alguien me explota”, se limita a la Voluntad y la Conciencia de aquél para quien usted trabaja, que esto sea un amo de una sociedad por acciones, una sociedad de responsabilidad limitada, una tienda, un mercado o una empresa estatal – un hombre honesto y honrado. Su Conciencia de usted no es libre, la voluntad es avasallada, la realización en el asunto también. Junto con el avasallamiento de la Conciencia es avasallada su Evolución de usted. Por eso hasta que usted niegue el deseo de tener el business personal, usted puede no esperar a la Evolución. Usted no solucionará la cuestión de la libertad económica, entonces un de los aspectos de la Vida está borrado conscientemente del proceso evolutivo. 

Supongamos que usted ha decidido  ponerse en acción, comenzar cualquier business. Su Intención de usted ha creado el Universo Virtual, usted tiene que inspirar la vitalidad a él. Obramos en concordancia con los pasos expuestos más arriba. Comenzamos a tomar en consideración todas las situaciones actuales y estimarlas: la presencia de los conocimientos, la experiencia, la preparación, con quien usted realizará el asunto, cómo atraerá a las personas para participar en el asunto, los medios iniciales financieros etc. Lo esencial es tomar en consideración de que modo su actividad se empalma con las condiciones de la vida ya disponibles. Puede ser que la vida será agresiva hacia su business de usted. ¿Si puede usted resistir a esta agresión solo o puede ser más vale unirse con los correligionarios, cómo esto pasa en el business de red, quedando imperceptible para las fuerzas de la agresión? ¡Piense! Esto será su apreciación de las realidades de la vida. 

Solamente la persona que tiene la Conciencia limitada estereotipada puede desear abrirse a las fuerzas agresivas, haciéndose su marioneta. Esto está vinculado a la aspiración constante a la autoexpresión, al deseo de ser notado, distinguido en la sociedad: “¡Qué hombre, ha sabido alcanzar tales cosas!”

A la persona con la Conciencia abierta le es siempre propia la vigilancia y la precaución razonable. Le no importa la autoexpresión, es centrada en el proceso de la autorealización como Evolución propia. No le es interesante mostrar ante los demás los resultados de sus logros y no hay por que hacer esto. ¡Esto es necesario a ella sólo! Precisamente por eso el business de red corresponde lo mejor posible a sus exigencias espirituales y las inclinaciones. Además, solamente aquí se puede encontrar la realización de las inclinaciones morales. Creando la colectividad de red, usted está al frente de ella y de usted depende por que cualidades del Alma usted se guiará con eso: por las morales o las inmorales. En el business de red solamente por las colectividades en que se observan las Leyes de la Moral pueden aprobar la comprobación de la vitalidad.

En cuanto a la parte evolutiva del business de red, en él la realización individual de las personas no es avasallada. Él contribuye a la realización del aspecto moral del desarrollo espiritual, abriendo la posibilidad para la reunión de las personas armoniosas en la estructura única, económicamente resistente. Pero antes de reunirse en el Sistema único económicamente resistente, independiente, es necesario hacer el potencial en la forma pequeña, es decir en el business de red. La participación en este tipo del business abre (y para muchos cierra) toda la perspectiva de su desarrollo evolutivo de ellos.

Todo esto de que hablamos puede ser claro solamente entonces cuando la persona se ha incorporado al asunto y puede compararse a sí misma con la que era antes del business de red. Solamente en este caso las personas son capaces de comprender y estimar todos nuestros consejos y advertencias.

Es la centésima vez que repetimos que para recibir el resultado en cualquier asunto, es necesario meter en él el trabajo bastante grande, en realidad, habiendo formado el egregor de este asunto y habiéndolo llenado del potencial infoenergético. Así, cualquier asunto exige, ante todo, los esfuerzos sensatos y los trabajos de las personas vivas – sus creadores, pero de ningún modo de los consumidores y los destructores.

Nuestro Sistema tiene necesidad de lo mismo. Antes de recibir el resultado de él, es necesario llenarlo con el contenido. ¿Con qué? Es que cualquier su desarrollo de usted comienza de un nivel más bajo de la comprensión. El desarrollo mismo sobreentiende la aspiración a pasar a un nivel más alto de la comprensión y del conocimiento, es decir realizar la interacción con un nivel vital más alto. Se puede hacerlo por medio de los pensamientos que son sus enviados de usted a este nivel. Comprendiendo la aspiración y los pasos posibles de la transición, también las acciones prácticas vinculadas a la transición, usted forma su enviado individual en un nuevo nivel de la comprensión, desconocido. 

Se puede llamar este enviado “la forma mental” individual. Ella, cooperando con su subconsciencia y Conciencia de usted, conoce sus ideas y aspiraciones de usted, compara con los conocimientos disponibles en un nuevo nivel, comprueba su aplicación práctica, corrigiendo en esta dependencia o sus convicciones de usted o la información del segmento correspondiente del Campo Infoenergético. Solamente habiendo realizado tal trabajo, su conductor pensador de usted da el beneplácito a la realización de sus ideas, deseos y esperanzas de usted. Si usted no hace el trabajo semejante, si usted está sentado y espera cuando las tecnologías del Sistema o las doctrinas darán los frutos, usted recibirá la flor estéril y el despilfarro del tiempo.

En caso de que, no habiéndose preocupado de la colocación de los trabajos en el Sistema de la Armonización de la Persona, que son posibles solamente a la asociación de los intereses de tres niveles, continua a esperar los resultados y la ayuda de la Doctrina y el Sistema, su Yo Superior de usted pone en marcha la corrección kármica…

Le aseguramos a usted que no hay ningún engaño en esto. Habiendo profundizado en los tiempos inmemoriales en los espejismos atrayentes del mundo material, la persona no sólo ha perdido la inmortalidad, sino también ha perdido la autoidentificación que engendró la masa de los problemas. 

Como nos hemos persuadido durante la comunicación con las personas conectadas al Sistema en últimos diez años, todos quieren ser buenos, pero sobreentienden la imagen de la persona buena formada por la sociedad. Resulta de hecho que de esta imagen son echados por completo muchos aspectos de la Existencia sin los cuales las imágenes de la vida y de la persona buena no son tales. Además, la Conciencia durmiente es capaz de contener y operar que uno – dos tales aspectos, no más, perdiendo los otros del campo visual. 

Así, antes de comenzar el así llamado perfeccionamiento espiritual, la persona debe formar en la Conciencia la imagen de la vida de pleno valor que contiene los aspectos básicos de la Existencia. Como nos convenceríamos, se puede hacerlo solamente con ayuda de “Los Diez Pergaminos” de Og Mandino que son corregidos considerablemente por nosotros.

EL PERGAMINO NÚMERO UNO

  Hoy comienzo una nueva vida.

Hoy mudaré mi viejo pellejo que ha sufrido, durante tanto tiempo, las contusiones del fracaso y las heridas de la mediocridad.

Hoy nazco, de nuevo y mi lugar de nacimiento es una viña donde hay fruto para todos.

Hoy cosecharé uvas de sabiduría de las vides más altas y cargadas de fruta de la viña, porque éstas fueron plantadas por los más sabios de mi profesión que han venido antes que yo, de generación en generación.

Hoy saborearé el gusto de las uvas frescas de las vides, y ciertamente me «tragaré la semilla del éxito encerrada en cada una y una nueva vida retoñará dentro de mí. La carrera que he escogido está repleta de oportunidades, y al mismo tiempo está llena de angustia y desesperación, y los cadáveres de aquellos que han fracasado, si se los pusiera uno encima del otro, proyectarían su sombra por encima de todas las pirámides de la tierra.

Y sin embargo saldré vencedor, puesto que en mis manos sostengo las cartas de marear que me guiarán a través de corrientes peligrosas hasta las playas que sólo ayer me parecían un sueño.

El fracaso no será mi recompensa por la lucha, sino la victoria. Así como la naturaleza no ha hecho provisión alguna para que mi cuerpo tolere el dolor, tampoco ha hecho provisión para que mi vida sufra el fracaso. El fracaso, como el dolor, será ajeno a mi vida. En el pasado lo acepté como acepté el dolor. Ahora lo rechazo y estoy preparado para abrazar la sabiduría y los principios que me sacarán de las sombras para internarme en la luz resplandeciente de la riqueza, la posición y la felicidad, muy superiores a mis más extravagantes sueños hasta que aún las manzanas de oro en el jardín de las Hespérides no parecerán otra cosa que mi justa recompensa.

¡El tiempo le enseña todas las cosas a aquel que vive para siempre! Sabré toda la sabiduría humana, pero debo practicar el arte de la paciencia, porque la naturaleza no procede jamás con apresuramiento. Para crear el olivo se requieren 100 años. Una planta de cebolla es vieja después de 9 semanas. He vivido como una planta de cebolla. Pero no he estado conforme con ello. Ahora quisiera ser el más grande de los árboles de olivo, y en realidad el más grande de los vendedores.

¿Y cómo lo lograré? Porque no tengo ni los conocimientos, ni la experiencia para alcanzar la grandeza. Y ya he tropezado en ignorancia y caído en el charco de la compasión por mí mismo. La respuesta es sencilla. Comenzaré mi viaje sin el estorbo de los conocimientos innecesarios o la desventaja de una experiencia carente de significado. La naturaleza me ha proporcionado ya el conocimiento y el instinto muy superiores a los de cualquier bestia en el bosque; y a la experiencia se le ha asignado un valor exagerado, especialmente por los viejos que asienten sabiamente con la cabeza y hablan estúpidamente.

En realidad la experiencia enseña sistemáticamente, y sin embargo su curso de instrucción devora los años del hombre de manera que el valor de sus lecciones disminuye con el tiempo necesario para adquirir su sabiduría especial – en la vejez. Además, la experiencia se compara con la moda. Una acción o medida que tuvo éxito hoy será irresoluble e impráctica mañana.

Solo los principios perduran y éstos poseo, porque las leyes que me conducirán a la grandeza figuran en las palabras de estos pergaminos. Me enseñarán más a evitar el fracaso que a alcanzar el éxito, porque ¿qué es el éxito sino un estado mental? ¿Qué dos personas, entre mil sabios, definirán el éxito con las mismas palabras? Y sin embargo el fracaso se describe siempre de la misma forma. “El fracaso es la incapacidad del hombre de alcanzar sus metas en la vida, cualesquiera que sean”.

En realidad, la única diferencia entre aquellos que han fracasado y aquellos que han tenido éxito reside en la diferencia de sus hábitos. Los buenos hábitos son la clave de todo éxito. Los malos hábitos son la puerta abierta al fracaso. De manera entonces que la primera ley que obedeceré, y que precede a todas las otras es la siguiente: me formaré buenos hábitos, y seré el esclavo de esos hábitos.

Hasta el presente era esclavo de mis vicios. He rendido mi libre albedrío a los años de hábitos acumulados y las acciones pasadas de mi vida han señalado ya un camino que amenaza aprisionar mi futuro. Mis acciones son gobernadas por la avidez, la pasión, los prejuicios, la avaricia, el amor, el temor. El medio ambiente, los hábitos malos, y el peor de estos tiranos hizo mi dueño. Pero tengo que renunciar a todo lo malo sin tardar, porque si tengo que ser esclavo de los hábitos, que sea esclavo de los buenos hábitos. Los malos hábitos deben ser destruidos y nuevos surcos preparados para la buena semilla. Adquiriré buenos hábitos y me convertiré en su esclavo.

¿Y cómo realizaré esta difícil empresa? Lo haré por medio de estos pergaminos, porque cada uno contiene un principio que desalojará de mi vida un hábito malo y lo reemplazará con uno que me acerque al éxito. Hay la ley de la naturaleza que dice que sólo un hábito puede dominar a otro. De manera que para que estas palabras escritas cumplan la tarea para la cual han sido designadas, debo de disciplinarme a mí mismo y adquirir el primero de mis nuevos hábitos que es el siguiente:

Leeré cada pergamino por turno, antes de proceder a la lectura del pergamino siguiente. Primero, leeré cuando me levanto por la mañana, por el mediodía y al finalizar el día. Al día siguiente repetiré este procedimiento, leyendo el segundo pergamino. Y así repetiré este procedimiento cada día, durante un año. Continuaré de esta forma con cada uno de los pergaminos hasta mi lectura se haya convertido en hábito.

¿Y qué realizaré mediante este hábito? Reside aquí el secreto oculto de todas las realizaciones del hombre. Al repetir diariamente las palabras, se convertirán pronto en parte integral de mi mente activa, pero aún más importante, se filtrarán también hasta la otra mente mía, ese misterioso venero que nunca duerme, que crea mis sueños, y con frecuencia me hace proceder en una forma que no comprendo.

A medida que las palabras de estos pergaminos son absorbidas por mi misteriosa mente, comenzaré a despertar, todas las mañanas, con una vitalidad que no he conocido nunca. Mi vigor aumentará, mi entusiasmo se acrecentará, mi deseo de enfrentarme con el mundo dominará a todos los temores que antes me asaltaban al amanecer, y seré más feliz de lo que jamás había pensado que fuese posible en este mundo de luchas y de dolor.

Finalmente, descubriré que reacciono ante todas las situaciones que me confrontan como los pergaminos me ordenaron que reaccionara, y pronto estas acciones y reacciones serán fáciles de realizar, porque todo acto se hace fácil con la práctica.

De manera entonces que nacerá un hábito nuevo y bueno, porque cuando un acto se hace fácil mediante la repetición constante se convierte en un placer realizarlo, y si es un placer realizarlo corresponde a la naturaleza del hombre el realizarlo con frecuencia. Cuando lo hago con frecuencia se convierte en un hábito y yo me convierto en su esclavo y puesto que éste es un buen hábito, ésta es mi voluntad.

Hoy comienzo una nueva vida.

Y me hago un solemne juramento de que nada retardará el crecimiento de mi nueva vida. No interrumpiré ni un día estas lecturas porque el día que pierda no podrá recobrarse jamás ni podré substituirlo por otro. No debo interrumpir, no interrumpiré este hábito de la lectura diaria de estos pergaminos, y en realidad, los pocos momentos que pase todos los días en este nuevo hábito serán un precio insignificante que tendré que pagar por la felicidad y el éxito que serán míos.

Y mientras leo y releo las palabras de los pergaminos siguientes, no permitiré jamás que la brevedad de cada pergamino ni la simplicidad de sus palabras me lleven a tratar livianamente el mensaje del pergamino. Miles de uvas se prensan para llenar una botella de vino y el hollejo y la pulpa son arrojados a los pájaros. Así es con estas uvas de sabiduría de los siglos. Mucho se ha filtrado y arrojado a los vientos. Solo la verdad pura yace destilada en las palabras que vendrán. Beberé según las instrucciones y no derramaré ni una gota. Y la semilla del éxito ingeriré.

Hoy mi viejo pellejo se ha vuelto como polvo. Caminaré erguido entre los hombres y no me reconocerán, porque hoy soy un nuevo hombre, con una nueva vida.

EL PERGAMINO NÚMERO DOS

Saludaré este día con amor en mi corazón.

Porque éste es el secreto más grande del éxito en todas las empresas. La fuerza muscular podrá partir un escudo y aún cambiar el curso de la vida, pero sólo el poder invisible del amor puede abrir el corazón del hombre, y hasta que no domine este arte no seré más que un mercachifle en el mercado. Haré del amor mi arma más poderosa y nadie a quien yo visite podrá defenderse de su fuerza.

Podrán contradecir mi razonamiento; podrán desconfiar de mis discursos; podrán desaprobar mi manera de vestir; podrán rechazar mi rostro; y hasta podrán sospechar de mis ofertas especiales; y sin embargo mi amor les derretirá el corazón, a igual que el sol cuyos rayos entibian la más fría arcilla.

Saludaré este día con amor en mi corazón.

¿Y cómo lo haré? De aquí en adelante contemplaré todas las cosas con amor y naceré de nuevo. Amaré al sol porque me calienta los huesos; pero también amaré la lluvia porque purifica mi espíritu. Amaré la luz porque me señala el camino; pero también amaré la oscuridad porque me enseña las estrellas. Acogeré la felicidad porque engrandece mi corazón; pero también soportaré la tristeza porque descubre mi alma. Reconoceré la recompensa porque constituye mi pago; pero también daré acogida a los obstáculos porque constituyen para mí un desafío. Acogeré lo primero con alegría y superaré lo segundo. Y todo que haga, lo haré en la alegría y el amor.

Saludaré este día con amor en mi corazón.

¿Y cómo hablaré? Elogiaré a mis enemigos y se convertirán en amigos míos. Animaré a mis amigos y se volverán mis hermanos. Ahondaré siempre en busca de razones para elogiar; nunca me allanaré a buscar excusas para el chisme. Cuando sienta la tentación de criticar, me morderé la lengua; cuando me sienta inspirado a elogiar, lo proclamaré a los cuatro vientos.

¿No sucede que los pájaros, el viento, el mar y la naturaleza toda hablan con la música de la alabanza para su Creador? Oímos estos sonidos, esta música y nuestros corazones se alegran. ¿No puedo acaso hablar con la misma música a sus hijos? De aquí en adelante recordaré este secreto que cambiará mi vida.

Saludaré este día con amor en mi corazón.

¿Y cómo procederé? Amaré a todas las clases de hombres independientemente de su conducto, porque cada uno tiene cualidades dignas de ser admiradas aunque quizá estén ocultas. Y yo seré muy atento. Derribaré la muralla de sospecha y de odio que han construido alrededor de sus corazones, y en su lugar edificaré puentes para llegar por ellos a sus almas.

Amaré al que tiene ambiciones porque podrá inspirarme; amaré a los que han fracasado porque pueden enseñarme. Amaré a los reyes porque son solo humanos; amaré a los humildes porque son divinos. Amaré a los ricos porque sufren la soledad; amaré a los pobres porque son tantos. Amaré a los jóvenes por la fe a que se aferran; amaré a los ancianos por la, sabiduría que comparten. Amaré a los hermosos por sus ojos de tristeza; amaré a los feos por sus almas saturadas de paz.

Saludaré este día con amor en mi corazón.

¿Pero cómo reaccionaré ante la conducta de los demás? Con amor. Porque así como el amor es el arma con la que me propongo abrir el corazón del hombre, el amor es también mi escudo para resistir los dardos de odio y las lanzas de ira. La adversidad y el desánimo azotarán cual huracán mi nuevo escudo, hasta quedar finalmente reducidos a fina lluvia. Mi escudo me protegerá en el mercado, me sostendrá cuando estoy solo. Me estimulará en momentos de desánimo, pero también me calmará en épocas de gozoso transporte. Con el uso se fortalecerá y me protegerá cada vez más, hasta que un día lo pondré a un lado y caminaré sin estorbos entre todos los hombres, y cuando lo haga, mi nombre será enarbolado bien alto en la pirámide de la vida.

Saludaré este día con amor en mi corazón.

¿Y cómo me enfrentaré con las personas con quienes me encuentro? De una sola manera. En silencio y en mi fuero interno me dirigiré a él y le diré que le amo. Aunque dichas en silencio estas palabras se reflejarán en mis ojos, serenarán mi frente, harán que una sonrisa se asome a mis labios, y harán eco en mi voz; y su corazón se abrirá. ¿Y quién es aquel que se negará a comprar mis mercancías cuando en su corazón sienta mi amor?

Saludaré este día con amor en mi corazón.

Y principalmente me amaré a mí mismo. Porque cuando lo hago, vigilaré celosamente todo lo que entra en mi cuerpo, mi mente, mi alma y mi corazón. Nunca jamás mimaré los apetitos de la carne, sino que más bien trataré mi cuerpo con limpieza y moderación. Nunca permitiré que mi mente sea atraída por el mal y la desesperación, sino que más bien la estimularé con los conocimientos y la sabiduría de los siglos. Nunca le permitiré a mi alma que se vuelva complaciente y satisfecha; por el contrario la alimentaré con la meditación y la oración. No permitiré nunca que mi corazón se empequeñezca o se amargue; sino más bien lo compartiré y crecerá y alegrará la tierra, si se hace sordo a los sufrimientos ajenos.

Saludaré este día con amor en mi corazón.

De aquí en adelante amaré a toda la humanidad. Desde este momento todo el odio ha sido extraído de mis venas porque no tengo tiempo para odiar, sólo tengo tiempo para amar. Desde este momento doy el primer paso requerido para convertirme en un hombre entre los hombres. Con amor aumentaré mis ventas en un ciento por ciento y me convertiré en un gran vendedor. Aunque no posea otras cualidades, puedo alcanzar el éxito con el amor solo. Sin el amor fracasaré aunque posea todos los conocimientos y habilidades del mundo. El amor a la vida es el mayor conocimiento, es la mayor habilidad. ¡Quién lo posee – puede hacer todo, todo se le hace accesible!

Saludaré este día con amor, y tendré éxito.

EL PERGAMINO NÚMERO TRES

Persistiré hasta alcanzar el éxito.

En el Oriente los toros jóvenes son puestos a prueba en cierta forma para la corrida en la plaza. Estos toros son traídos a la plaza y se les deja atacar al picador que los pica con una lanza. La bravura de cada toro se calcula entonces con cuidado, según las veces que demostró su disposición de embestir a pesar de la picadura de la lanza. De aquí en adelante reconoceré que todos los días la vida me pone a prueba en igual forma. ¡Si persisto, si sigo probando, si continúo embistiendo alcanzaré el éxito!

Persistiré hasta alcanzar el éxito.

En este mundo no nací en derrota, ni el fracaso corre por mis venas. No soy una oveja que espera ser aguijoneada por el pastor. Soy un león y me niego a hablar, a caminar o a dormir con las ovejas. Me abstendré de escuchar a aquellos que lloran y se quejan, porque la enfermedad es contagiosa. Que ellos se unan a las ovejas. El matadero del fracaso no es mi destino.

Persistiré hasta alcanzar el éxito.

Los premios de la vida se encuentran al fin de cada jornada, y no cerca del comienzo, y no me corresponde a mí saber cuántos pasos son necesarios a fin de alcanzar mi meta. Puede aún sobrecogerme el fracaso al dar mi milésimo paso, y sin embargo quizá el éxito se oculte detrás del siguiente recodo del camino. Jamás sabré cuan cerca estoy del éxito a menos que doble la curva. Siempre daré un paso más. Si ése no es suficiente daré otro y aún otro. Nada me parará. En realidad, un paso por vez no es muy difícil.

Persistiré hasta alcanzar el éxito.

De aquí en adelante consideraré el esfuerzo de cada día como un golpe de la hoja del hacha contra un poderoso roble. El primer golpe quizá ni cause temblor en el árbol, ni el segundo ni el tercero. Cada golpe en sí mismo quizá sea insignificante y al parecer sin consecuencia. Y sin embargo como resultado de golpes endebles, el roble finalmente se tumbará. Y así será con mis esfuerzos de hoy. Se me comparará con las gotas de lluvia que finalmente se llevan la montaña; la hormiga que devora al tigre; el esclavo que construye una pirámide. Edificaré mi castillo usando un ladrillo por vez porque yo sé que los pequeños intentos, repetidos, completarán cualquier empresa.

Persistiré hasta alcanzar el éxito.

Jamás aceptaré la derrota y borraré de mi vocabulario palabras o frases como abandono, no puedo, imposible, irrealizable, improbable, fracaso, impráctico, sin esperanzas y retirada; porque son palabras de necios. Huiré de la desesperación, pero si esta enfermedad de la mente me atacara, seguiría trabajando en medio de la desesperación. Trabajaré y aguantaré. Pasaré por alto los obstáculos que se yerguen a mis pies, y mantendré los ojos fijos en las metas por encima de mi cabeza, porque sé que donde termina el árido desierto, crece la verde vegetación.

Persistiré hasta alcanzar el éxito.

Recordaré la antiquísima ley de los promedios y la adaptaré para mi beneficio. Persistiré con la convicción de que cada vez que fracase en una venta, aumentarán las posibilidades de éxito en la tentativa siguiente. Toda vez que escuche un no, me aproximará al sonido de un sí. Toda vez que me encuentre con una mirada de desaprobación recordaré que sólo me prepara para la sonrisa que hallaré después. Cada desventura que me sobrevenga contendrá en sí la semilla de la buena suerte del mañana. Debo contemplar la noche para apreciar el día. Debo fracasar con frecuencia para tener éxito una sola vez.

Persistiré hasta alcanzar el éxito.

Persistiré, persistiré y persistiré de nuevo. Cada obstáculo que se me presente, lo consideraré como un mero rodeo en el camino que me lleva a la meta, y un desafío a mi profesión. Persistiré y desarrollaré mis habilidades como el marino desarrolla las suyas, aprendiendo a dominar la furia de cada tormenta.

Persistiré hasta alcanzar el éxito.

De aquí en adelante, aprenderé y aplicaré otro secreto de aquellos que sobresalen en su trabajo. Cuando haya terminado el día, sin tener en cuenta si ha sido un éxito o fracaso, procuraré realizar una venta más. Cuando mis pensamientos inviten a mi cansado cuerpo a retornar a la casa, resistiré la tentación de hacerlo. Trataré de realizar una venta más. Haré un intento más de cerrar el día con una victoria, y si ese intento fracasa haré otro. No permitiré jamás que ningún día termine en fracaso. De esta manera plantaré la semilla del éxito del mañana y lograré una ventaja insuperable sobre aquellos que cesan de trabajar a una hora proscripta. Cuando otros ponen fin a la lucha, la mía habrá comenzado, y mi cosecha será amplia.

Persistiré hasta alcanzar el éxito.

Ni permitiré tampoco que los éxitos del ayer me hagan caer en el sopor de la complacencia del hoy, puesto que ésta es el gran fundamento del fracaso. Me olvidaré de los acontecimientos del día que ha pasado, ya fuesen buenos o malos, y saludaré el nuevo día con confianza de que éste será el mejor día de mi vida. Mientras haya hálito en mí, persistiré. Porque ahora sé uno de los grandes principios del éxito; si persisto lo suficiente alcanzaré la victoria.

Persistiré, alcanzaré la victoria.

El pergamino número cuatro

Soy el milagro más grande de la naturaleza. Desde el comienzo del mundo, nunca ha existido otro con mi mente, mi corazón, mis ojos, mis oídos, mis manos, mi cabello, mi boca. Nadie ha podido, ni puede ni podrá caminar y andar y moverse y pensar exactamente como yo. Todos los hombres son hermanos míos y sin embargo soy diferente de cada uno de ellos. Soy una criatura única.

Soy el milagro más grande de la naturaleza.

Aunque figuro en el reino animal, lo animal solo no me satisfará. Dentro de mí arde una llama que ha pasado a través de incontables generaciones, y su calor constituye un constante incentivo para mi espíritu de ser mejor de lo que soy y lo seré. Avivaré esta llama de la disconformidad y proclamaré mi singularidad ante el mundo.

Nadie puede manejar el pincel ni el cincel como yo; nadie puede imitar exactamente mi caligrafía; nadie podrá engendrar a mi hijo y en realidad nadie tiene la habilidad de vender exactamente como yo. De aquí en adelante, me aprovecharé de esta diferencia puesto que es un factor que debo promover hasta lo sumo.

Soy el milagro más grande de la naturaleza.

No haré más intentos vanos de imitar a otros. En cambio exhibiré mi singularidad en el mercado. La proclamaré, sí la venderé. Comenzaré ahora a acentuar mis diferencias; a ocultar mis similitudes. Así también aplicaré este principio a las mercancías que vendo. Un vendedor y su mercancía, diferente de todos los demás, y orgulloso de la diferencia.

Soy un ser único de la naturaleza.

Soy una cosa rara, y existe valor en todo lo raro; por lo tanto soy de valor. Soy el resultado de miles de años de progreso; por lo tanto estoy mejor equipado, tanto mental como corporalmente, que todos los emperadores y sabios que me precedieron. Pero mi habilidad, mi mente, mi corazón y mi cuerpo se estancarán, se corromperán y morirán a menos que les dé buen uso. Tengo un potencial ilimitado. Empleo solo una pequeña porción de mi cerebro; ejercito solo una ínfima porción de mis músculos. Puedo mejorar en un ciento por ciento más mis éxitos de ayer, y esto haré, a comenzar desde hoy. Nunca jamás quedaré satisfecho con los éxitos del ayer, ni me entregaré tampoco a la alabanza personal por hechos que en realidad son demasiado pequeños para aún ser reconocidos. Puedo realizar mucho más de lo que he realizado y lo haré, porque ¿por qué razón el milagro que me produjo debe terminar con mi nacimiento? ¿Por qué no puedo extender ese milagro a mis hechos de hoy?

Soy el milagro más grande de la naturaleza.

No estoy de casualidad en esta tierra. Estoy aquí con un propósito, y ese propósito es crecer hasta convertirme en montaña, y no encogerme hasta parecer un grano de arena. De aquí en adelante concentraré todos mis esfuerzos a transformarme en la montaña más elevada de todas, y exigiré a mi potencial hasta que me pida tregua.

Acrecentaré mis conocimientos de la humanidad, de mí mismo, y de las mercancías que venda, de manera que mis ventas se multiplicarán. Practicaré y mejoraré y puliré las palabras que pronuncio para vender mis mercancías, porque éste es el cimiento sobre el cual edificaré mi carrera y nunca me olvidaré que muchos han alcanzado grandes riquezas y éxito mediante un solo discurso de ventas pronunciado con excelencia. Asimismo procuraré constantemente mejorar mis modales y atractivos, puesto que son el azúcar hacia la cual todos son atraídos.

Soy el milagro más grande de la naturaleza.

Concentraré todas mis energías a hacer frente al desafío del momento, y mis actos contribuirán a que me olvide de todo lo demás. Los problemas de mi casa los dejaré en casa. No pensaré en mi familia cuando estoy en el mercado, porque esto ensombrecerá mis pensamientos. De igual manera los problemas inherentes al mercado serán dejados en el mercado y no pensaré en mi profesión cuando estoy en mi casa, puesto que esto apagará mi amor. No hay lugar en el mercado para mi familia, ni hay lugar tampoco en mi casa para el mercado. Divorciaré al uno del otro y de esta manera permaneceré unido a ambos. Deben permanecer separados o morirá mi carrera. Esta es la paradoja de los siglos.

Soy el milagro más grande de la naturaleza.

Se me han dado ojos para que vea y una mente para que piense y ahora sé un gran secreto de la vida porque percibo por fin que todos mis problemas, mis desánimos y sufrimientos son en realidad grandes oportunidades veladas. Nunca me engañaré por el disfraz que lleven, porque mis ojos están abiertos. Miraré más allá del disfraz y no seré engañado.

Soy el milagro más grande de la naturaleza.

Ni las bestias, ni las plantas, ni el viento, ni la lluvia, ni las rocas, ni los lagos tuvieron el mismo comienzo que yo, porque fui concebido con amor y traído a este mundo con un propósito. En el pasado no consideré esta verdad, pero desde ahora en adelante le dará forma a mi vida y la guiará.

Soy el milagro más grande de la naturaleza.

Y la naturaleza no conoce derrota. Con el tiempo, emerge victoriosa, y así lo haré yo, y con cada victoria la próxima lucha no será tan difícil. ¡Venceré, y me convertiré en un Gran Vendedor, puesto que soy único, singular!

Soy el milagro más grande de la naturaleza.

EL PERGAMINO NÚMERO CINCO

Viviré este día como si fuese el último día de mi vida.

¿Y qué haré con este último día de valor incalculable que me queda? Primero, sellaré el contenido de la vida de manera que ni una gota se derrame sobre la arena. No perderé ni un momento siquiera en lamentarme por las desgracias del ayer, las derrotas del ayer, los sufrimientos del ayer, porque ¿por qué debo desperdiciar lo que es bueno en lo malo?

¿Puede la arena deslizarse hacia arriba en el reloj? ¿Saldrá el sol donde se pone y se pondrá donde sale? – No. Tampoco puedo vivir de nuevo los errores del ayer y corregirlos ¿Puedo hacer que retornen las heridas del ayer y sanarlas? ¿Puedo volverme más joven que ayer? ¿Puedo desdecirme del mal que he hablado, anular los golpes que he asestado, el dolor que he provocado? No, el ayer ha quedado sepultado para siempre y no pensaré más en él.

Viviré hoy como si fuese el último día de mi existencia.

¿Y qué haré entonces? Olvidándome del ayer, no pensaré tampoco en el mañana. ¿Por qué arrojaré el ahora detrás del quizá? ¿Puede la arena del mañana correr por el reloj antes que la de hoy? ¿Nacerá el sol dos veces esta mañana? Claro que no. No puedo realizar las tareas del mañana mientras me hallo en la senda del hoy. No puedo poner el oro del mañana en la bolsa del hoy y no puede el niño del mañana nacer hoy. ¿Para qué oscurecer el gozo de hoy? ¿Debo preocuparme de acontecimientos que quizá nunca contemple? ¿Debo atormentarme con problemas que tal vez nunca ocurran? ¡No! El mañana yace sepultado con el ayer, y no pensaré más en él.

Viviré este día de mi existencia como si fuese el último.

Este día es todo lo que tengo y saludo este amanecer con exclamaciones de gozo, como un preso a quien se le conmuta la sentencia de muerte. Elevo mis brazos con agradecimiento a Dios por este don inapreciable de un nuevo día.

Así también me golpearé el pecho con gratitud al considerar a todos los que saludaron la salida del sol del ayer y que hoy no figuran entre los vivos. Soy en realidad un hombre afortunado, y las horas de hoy constituyen algo extra, inmerecido. ¿Por qué se me ha permitido vivir este día extra, cuando otros, mucho mejores que yo, han muerto? ¿Será acaso que han cumplido su propósito mientras que el mío está aún inconcluso? ¿Es ésta otra oportunidad de convertirme en el hombre que yo sé que puedo ser? ¿Existe un propósito en la naturaleza? ¿Es éste mi día para distinguirme?

Viviré este día como si fuese el último de mi existencia.

Tengo tan sólo una vida, y la vida nada es sino una medida del tiempo. Cuando malgasto una destruyo al otro. Si malgasto el hoy destruyo la última página de mi vida. Por lo tanto, trataré con ternura y afecto cada hora, porque no retornará jamás. No puede conservarse hoy para ser usado mañana, ¿quién puede atrapar al viento? Asiré con ambas manos cada minuto de este día y lo acariciaré con afecto puesto que su valor es incalculable. ¿Qué hombre moribundo puede comprar el hálito de otro aunque esté dispuesto a dar por él todo su oro? ¿Qué valor asignaré a las horas que me quedan? Las consideraré inapreciables.

Viviré este día como si fuese el último de mi existencia.

Eludiré con ahínco a todo aquello que mata el tiempo. A la indecisión destruiré con la acción; sepultaré las dudas bajo la fe; el temor destruiré con la confianza. No escucharé a los labios ociosos; no me quedaré donde hay manos ociosas; a personas ociosas no visitaré. De aquí en adelante sabré que el cortejar la ociosidad equivale a robar alimentos, ropas y calor de aquellos a quienes amamos. No soy ladrón. Soy un hombre que siente cariño en su corazón y hoy es mi última oportunidad de demostrar mi cariño y mi grandeza.

Viviré este día como si fuese el último de mi existencia.

Los deberes de hoy cumpliré hoy. Hoy acariciaré a mis hijos mientras son niños aún; mañana se habrán ido, y yo también. Hoy abrazaré a mi mujer y la besaré dulcemente; mañana ya no estará ni yo tampoco; hoy le prestaré ayuda al amigo necesitado; mañana ya no clamará pidiendo ayuda, ni tampoco yo podré oír su clamor. Hoy me sacrificaré y me consagraré al trabajo; mañana no tendré nada que dar, y no habrá nada que recibir.

Viviré este día como si fuese el último de mi existencia.

Y si es mi último día, será mi monumento más grande. Este día haré el mejor de mi vida. Este día aprovecharé los minutos hasta su máximo. Lo saborearé y daré gracias. Aprovecharé Indas las horas y a los minutos canjearé solo por algo de valor. Trabajaré con más ahínco que nunca y exigiré a mis músculos hasta que pidan el alivio, y aún así continuaré. Haré más visitas que nunca. Venderé más mercancías que nunca. Ganaré más oro que nunca. Cada minuto de hoy será más fructífero y fecundo que las horas de ayer. Mi último día deberá ser mi mejor día.

Viviré este día como si fuese el último de mi existencia.

¡Y si no lo es, caeré de rodillas y daré gracias a Dios!

EL PERGAMINO NÚMERO SEIS

Hoy seré dueño de mis emociones.

La marea sube; la marea baja. Pasa el invierno y llega el verano. Declina el verano y aumenta el frío. El sol sale; el sol se pone. Llegan los pájaros; y luego parten. Florecen las flores; las flores se marchitan. Se siembra la semilla; se recoge la cosecha. La naturaleza toda es un ciclo de estados de ánimo y yo soy parte de la naturaleza, y así como la marea, subirán mis estados de ánimo; mis estados de ánimo bajarán.

Hoy seré dueño de mis emociones.

Es una de las estratagemas de la naturaleza, escasamente comprendida, que cada día amanezco con estados de ánimo que han cambiado desde ayer. ¿Por qué? ¿Por qué el gozo de ayer se convertirá en la tristeza de hoy? ¿Por qué la tristeza de hoy pasará a ser el gozo del mañana? ¿Por qué ocurre así? – Porque dentro de mí hay una rueda, que cambia constantemente de la tristeza al gozo, de los transportes de alegría a la depresión, de la felicidad a la melancolía. A igual que las flores, los capullos de gozo de hoy se marchitarán y abatirán, y sin embargo recordaré que las flores secas de hoy llevan la semilla del pimpollo del mañana; así también la tristeza de hoy contiene la simiente del gozo del mañana.

Hoy seré dueño de mis emociones.

¿Y cómo dominaré estas emociones para que cada día sea productivo? Porque a menos que mi estado de ánimo sea el correcto, mi vida será un fracaso. Los árboles y las plantas dependen del tiempo para florecer, pero yo elaboro mi propio tiempo, que digo, lo llevo conmigo.

Pero si yo les ofrezco a mis clientes lluvia y lobreguez y tinieblas y pesimismo, reaccionarán con tristeza, tinieblas y pesimismo y no me comprarán nada. Si les ofrezco gozo y entusiasmo y claridad y alegría a mis clientes, reaccionarán con gozo y entusiasmo, claridad y alegría, y mi tiempo me producirá una cosecha de ventas y un granero de oro.

Hoy seré dueño de mis emociones.

¿Y cómo dominaré a mis emociones para que todos los días sean días felices y productivos? Aprenderé este secreto de los siglos: débil es aquel que permite que sus pensamientos controlen sus acciones; fuerte es aquel que compele a sus acciones que controlen sus pensamientos.

Todos los días cuando despierto seguiré este plan de batalla antes de ser capturado por las fuerzas de la tristeza, de la autocompasión y del fracaso:

·  Si me siento deprimido cantaré.

·  Si me siento triste reiré.

·  Si me siento enfermo redoblaré mi trabajo.

·  Si siento miedo me lanzaré adelante.

·  Si me siento inseguro levantaré la voz.

·  Si siento pobreza pensaré en la riqueza futura.

·  Si me siento incompetente recordaré éxitos del pasado.

·  Si me siento insignificante recordaré mis metas.

Hoy seré dueño de mis emociones.

De aquí en adelante, sabré que sólo aquellos con habilidad inferior podrán estar siempre a su nivel más alto, y yo no soy inferior.

Habrán días cuando tenga que luchar constantemente contra fuerzas que me desgarrarían. Aunque el desánimo y la tristeza son fáciles de reconocer, hay otros que se nos aproximan con una sonrisa y con un amistoso apretón de manos pero también pueden destruirnos. Contra ellos, también, debo estar siempre alerta.

·  Si se apodera de mí la confianza excesiva, recordaré mis fracasos.

·  Si me siento inclinado a entregarme con exceso a la buena vida, recordaré hambres pasadas.

·  Si siento complacencia, recordaré mis competidores.

·  Si disfruto de momentos de grandeza, recordaré momentos de vergüenza.

·  Si me siento todopoderoso, procuraré detener el viento.

·  Si alcanzo grandes riquezas, recordaré una boca hambrienta.

·  Si me siento orgulloso en exceso, recordaré un momento de debilidad.

·  Si pienso que mi habilidad no tiene igual, contemplaré las estrellas.

Hoy seré dueño de mis emociones.

Y con este nuevo conocimiento comprenderé también y reconoceré los estados de ánimo de aquel a quien visite. Toleraré su enojo y su irritación de hoy porque no sabe el secreto de dominar su mente. Puedo resistir sus saetas e insultos porque ahora sé que mañana cambiará y será un gozo visitarlo.

No juzgaré más a un hombre por una sola visita; no dejaré jamás de visitar de nuevo mañana a aquel que hoy me demuestra odio. Hoy no comprará una carroza por un centavo, y sin embargo mañana canjeará la bolsa de oro por un árbol. El conocimiento que tengo de este secreto será la llave que me abre las puertas de la riqueza.

Hoy seré dueño de mis emociones.

De aquí en adelante reconoceré e identificaré el misterio de los estados de ánimo de toda la humanidad, y en mí. Desde este momento estoy preparado para dominar cualquier tipo de personalidad que se despierta en mí todos los días. Dominaré mis estados de ánimo mediante una acción positiva, y cuando haya dominado mis estados de ánimo, controlaré mi destino.

Hoy controlo mi destino, y mi destino es el de convertirme en el vendedor más grande del inundo.

Seré dueño de mí mismo. ¡Seré grande!

EL PERGAMINO NÚMERO SIETE

Me reiré del mundo.

Ningún ser viviente puede reírse, con la excepción del hombre. Los árboles tal vez se desangren cuando son heridos, y las bestias del campo se quejarán de dolor y de hambre, y sin embargo sólo yo tengo el don de la risa y es un don que puedo usar cuando quiero. De aquí en adelante cultivaré el hábito de la risa.

Sonreiré y mi digestión mejorará; me reiré y mis cargas serán aliviadas; me reiré y mi vida será alargada, porque éste es el gran secreto de la larga vida y es ahora mío.

Me reiré del mundo.

Y especialmente, me reiré de mí mismo porque el hombre es lo más cómico cuando se toma demasiado en serio. Nunca caeré en esta trampa de la mente. Porque aunque sea el más grande milagro de la naturaleza, ¿no soy aún un mero grano de arena sacudido por los vientos del tiempo? ¿Sé en realidad de dónde vine y a dónde voy? ¿Mi preocupación por este día no parecerá nada dentro de diez años? ¿Por qué permitiré, que los acontecimientos insignificantes del hoy me perturben? ¿Qué puede acontecer antes de que se ponga este sol que no parecerá insignificante en el río de los siglos?

Me reiré del mundo.

¿Y cómo me reiré cuando me confronta un hombre o acciones que me ofenden y que provocan mis lágrimas y maldiciones? Tres palabras aprenderé a repetir hasta que se conviertan en un hábito tan fuerte que inmediatamente aparecerán en mi mente siempre que el buen humor amenace apartarse de mí. Estas palabras, transmitidas por los antiguos, me harán triunfar en la adversidad y mantendrán mi vida en equilibrio. Estas tres palabras son: “Esto pasará también”.

Me reiré del mundo.

Porque todas las cosas mundanales cesarán, cuando me sienta profundamente acongojado me consolaré pensando que esto pasará también; mando me sienta orgulloso del éxito me advertiré que esto pasará también. Cuando me sienta oprimido por la pobreza me diré que esto pasará también; cuando esté agobiado de riquezas Recordaré que esto pasará también. Ciertamente, ¿dónde está aquel que edificó la pirámide? ¿No está sepultado dentro de sus piedras? ¿Y la pirámide algún día no quedará sepultada bajo la arena? ¿Si todas estas cosas pasarán, por qué debo preocuparme del hoy?

Me reiré del mundo.

Pintaré este día con risas; pondré marco a esta noche con una canción. Nunca trabajaré para ser feliz; más bien trabajaré con ahínco para no estar triste. Disfrutaré hoy de la felicidad de hoy. No es vino a guardarse en una vasija. No es grano para ser almacenado en una caja. No puede conservarse para mañana. Debe sembrarse y cosecharse el mismo día y esto haré de hoy en adelante.

Me reiré del mundo.

Y con mi risa todas las cosas quedarán reducidas a su justa medida. Me reiré de mis fracasos y se desvanecerán en nubes de nuevos sueños; me reiré de mis éxitos y quedarán reducidos a su verdadero valor. Me reiré del mal, que sucumbirá sin ser probado. Me reiré de la bondad, y ésta prosperará y abundará. El día será triunfante sólo cuando mis sonrisas provoquen sonrisas en otros, y esto lo hago por interés, porque aquellos a quienes les hago mal gesto no compran mis mercancías.

Me reiré del mundo.

De aquí en adelante derramaré solo lágrimas de sudor, porque las lágrimas que nacen de la tristeza, del remordimiento, de la frustración no tienen valor en el mercado, mientras que cada sonrisa puede ser canjeada por oro y cada palabra bondadosa, hablada desde el corazón, puede edificar un castillo.

Nunca permitiré que me vuelva tan importante, tan sabio, tan grave y reservado, tan poderoso, que me olvide de reírme de mí mismo y de mi mundo. En este asunto seguiré siempre siendo un niño, porque solo como un niño se me ha otorgado la habilidad de admirar a los demás; y mientras admire a otro nunca me formaré una opinión excesiva de mí mismo.

Me reiré del mundo.

Y mientras pueda reírme no seré jamás pobre. Este es entonces uno de los mayores dones de la naturaleza, y no lo malgastaré más. La risa y la felicidad son vecinos, caminan mano a mano. La risa me dará la felicidad y el éxito, con la risa puedo disfrutar de los frutos de mi trabajo. Si no fuera así, sería mejor que fracasara. La felicidad es el vino que afina el gusto de la comida. Para disfrutar del éxito debo tener felicidad, y la risa será la doncella que me sirve.

Seré feliz; en este caso sólo tendré éxito. ¡Seré el más grande vendedor que el mundo ha conocido!

EL PERGAMINO NÚMERO OCHO

Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento.

Una hoja de morera tocada por el genio del hombre se convierte en seda. Un campo de arcilla tocado por el genio del hombre se convierte en un castillo. Un ciprés tocado por el genio del hombre se convierte en un santuario. Un vellón de lana tocado por el genio del hombre se convierte en un manto para un rey. Y si es posible que las hojas y la arcilla y la madera y la lana multipliquen su valor en un ciento por ciento, qué digo, en un mil por el hombre, ¿no puedo hacer lo mismo con la arcilla que lleva mi nombre?

Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento.

Soy como el grano de trigo a quien le confrontan tres futuros. El trigo puede ser puesto en una bolsa y arrojado en un chiquero para alimentar a los puercos. O puede molerse y convertirse en harina y luego en pan. O puede sembrarse en la tierra para que crezca hasta que sus espigas de oro produzcan mil granos de uno. Soy como un grano de trigo, con una diferencia – el trigo no puede escoger ser de alimento para los puercos, molido para el pan, o plantado para que se multiplique. Yo tengo la facultad de elección y no permitiré que mi vida sea alimento de los puercos ni dejaré que sea molida bajo las piedras del fracaso y la desesperación, y así quebrantado, ser devorado por la voluntad de otros.

Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento.

Para que crezca y se multiplique es necesario plantar el grano de trigo en la oscuridad de la tierra. Y mi fracaso, mi desesperación, mi ignorancia y mis inhabilidades son la oscuridad en la cual he sido plantado a fin de madurar. Ahora, como el grano de trigo que brotará y fructificará solo si es nutrido por la lluvia y el sol y los vientos tibios, yo también debo nutrir mi cuerpo y mi mente para cumplir mis sueños. Pero para crecer hasta llegar a su plenitud el trigo debe esperar los caprichos de la naturaleza. Pero yo no necesito esperar porque tengo el poder para escoger mi propio destino.

Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento.

¿Y cómo lograré esto? Primeramente fijaré metas pequeñas y conseguiré su realización. Al principio trazaré los planes para el día, la semana, el mes, el año y mi vida. Así como la lluvia debe caer antes de que el grano de trigo rompa su cáscara y germine, así yo también debo tener metas y objetivos para que mi vida cristalice.

Al fijarme metas recordaré mis mejores trabajos del pasado y los multiplicaré en un ciento por ciento.

Este será el nivel según el cual viviré en el futuro. Nunca me preocuparé de que mis metas sean demasiado elevadas, puesto que ¿no es mejor acaso apuntar mi lanza a la luna y herir solo a un águila que apuntar mi lanza al águila y pegarle solo a una roca?

Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento.

La magnitud de mis metas no me asombrará aunque quizá tropiece antes de alcanzarlas. Si tropiezo me levantaré de nuevo y mis caídas no me preocuparán porque todos los hombres deben de tropezar con frecuencia antes de llegar a su hogar. Sólo el gusano está libre de la preocupación de tropezar. Y yo no soy gusano. No soy una cebolla tampoco. No soy una oveja. Soy hombre. Que otros construyan una cueva con su arcilla. Por mi parte construiré un castillo con la mía.

Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento.

Y así como el sol debe calentar la tierra a fin de producir la plantita de trigo, así también las palabras de estos pergaminos calentarán mi vida y convertirán mis sueños en realidad. Hoy una acción será igual a la decena de las de ayer.

Subiré a la montaña de hoy con toda la habilidad que tengo, y sin embargo mañana subiré más alto que hoy, y el día siguiente más alto que ayer. El sobrepasar los hechos de los otros carece de importancia; el sobrepasar mis propios hechos es lo que significa todo.

Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento.

Y así como el viento caliente hace madurar el trigo, los mismos vientos llevarán mi voz a aquellos que me escucharán y mis palabras les anunciarán mis metas. Una vez pronunciado, no me atrevo a revocar lo que he dicho por temor a la humillación. Seré como mi propio profeta, y aunque todos se rían de mis declaraciones, oirán mis planes, conocerán mis sueños. Y de esta manera no habrá escape para mí hasta que mis palabras se conviertan en hechos realizados.

Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento.

No cometeré el terrible crimen de apuntar demasiado bajo. Realizaré la labor que un fracasado no realizará. Siempre extenderé mi brazo más allá de lo que está a mi alcance. No quedaré nunca contento con mi actuación en el mercado. Siempre ampliaré mis metas tan pronto como las haya alcanzado. Procuraré siempre hacer que la próxima hora sea mejor que ésta. Proclamaré siempre mis metas al mundo.

Y sin embargo, nunca proclamaré mis éxitos. Que el mundo en cambio se me acerque con alabanza y que tenga yo la sabiduría de recibirlo con humildad.

Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento.

Un grano de trigo cuando se multiplica en un ciento por ciento producirá cien tallos. Multiplique éstos en un ciento por ciento, diez veces, y alimentarán a todas las ciudades del mundo. ¿No soy yo más que un grano de trigo?

Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento.

Y cuando haya realizado esto, lo repetiré de nuevo, y de nuevo, y se producirá el asombro a la maravilla ante mi grandeza, en circunstancias que las palabras de estos pergaminos se cumplen en mí.

EL PERGAMINO NÚMERO NUEVE

Mis sueños carecen de valor alguno, mis planes son como el polvo, mis metas son imposibles. Todo ello carece de valor a menos que sea seguido de la acción.

Procederé ahora mismo.

Jamás ha existido un mapa, por muy exactos que hayan sido los detalles y la escala, que transportara a su dueño un centímetro de distancia. Jamás ha existido un documento jurídico, por justo que fuese, que haya impedido un crimen.

Jamás ha existido un pergamino, aún como el que yo sostengo ahora, que se haya ganado un centavo, o producido una sola palabra de aclamación.

Solo la acción es la chispa que enciende el mapa, el documento, este pergamino, mis sueños, mis planes, mis metas, hasta convertirlos en una fuerza viviente. La acción es mi alimento y bebida que nutrirá mi éxito.

Procederé ahora mismo.

La demora que me ha retrasado fue hija del temor y ahora reconozco este secreto, extraído de las profundidades de corazones valientes. Ahora sé que para conquistar el temor debo siempre proceder sin vacilación y los estremecimientos de mi corazón desaparecerán. Y ahora sé que la acción convierte la hormiga del temor en el león de impasibilidad.

Procederé ahora mismo.

De aquí en adelante, recordaré la lección de la luciérnaga que proyecta su luz solo cuando vuela, solo cuando está en acción. Me convertiré en luciérnaga y aún durante el día se verá mi resplandor a pesar del sol. Que otros sean como las mariposas que se acicalan las alas, y que sin embargo dependen de la caridad de una flor para vivir. Seré como una luciérnaga y mi luz iluminará el mundo.

Procederé ahora mismo.

No eludiré las tareas de hoy ni las postergaré para mañana, porque sé que el mañana nunca llega. Déjenme proceder ahora aunque mis acciones no traigan la felicidad o el éxito, porque es mejor proceder y fracasar que quedarse inactivo y salir del paso a duras penas. La felicidad, en realidad, quizá no sea el fruto arrancado mediante mi acción, y sin embargo sin la acción todo fruto morirá en su tallo.

Procederé ahora mismo. Procederé ahora mismo, ahora mismo, ahora mismo. ¡Procederé ahora mismo!

De aquí en adelante, repetiré estas palabras constantemente, cada hora, cada día, todos los días, hasta que las palabras se conviertan en un hábito como el respirar y las acciones que sigan sean algo tan instintivo como el pestañear. ¡Procederé ahora mismo! Con estas palabras puedo preparar la mente para realizar todo acto necesario para mi éxito; con estas palabras puedo preparar la mente para hacer frente a todo desafío que el fracasado elude.

Procederé ahora mismo.

Repetiré estas palabras una vez tras otra. Las pronunciaré cuando despierte al saltar de mi cama, mientras el fracasado duerme una hora más.

Procederé ahora mismo.

Cuando entre al mercado las pronunciaré e inmediatamente confrontaré a mi primer cliente, mientras el fracasado medita con detenimiento sobre la posibilidad de que se lo desaire.

Procederé ahora mismo.

Cuando me encuentre frente a una puerta cerrada, las pronunciaré, y luego llamaré mientras que el fracasado espera afuera con temor y temblor.

Procederé ahora mismo.

Las pronunciaré cuando me confronte la tentación, y procederé de inmediato para sacarme a mí mismo del mal.

Procederé ahora mismo.

Cuando esté tentado a abandonar la lucha para comenzar mañana, pronunciaré estas palabras y procederé de inmediato a consumar otra venta.

Procederé ahora mismo.

Solo la acción determina mi valor en el mercado, y para multiplicar mi valor multiplicaré mi acción. Transitaré allí donde el fracasado teme andar. Trabajaré cuando el fracasado busque descanso. Hablaré cuando el fracasado permanece en silencio. Visitaré a diez personas que pueden comprar mis mercancías, mientras que el fracasado se formula planes grandiosos para visitar a uno solo. Afirmaré que la labor está cumplida antes que el fracasado diga que es demasiado tarde.

Procederé ahora mismo.

Porque el ahora es todo lo que tengo. Mañana es el día reservado para el trabajo de los haraganes. Yo no soy haragán. Mañana es el día cuando lo malo se vuelve bueno, y yo no soy malo. Mañana es el día cuando el débil se vuelve fuerte, y yo no soy débil. Mañana es el día cuando el fracasado tendrá éxito. Yo no soy un fracasado.

Procederé ahora mismo.

Cuando el león siente hambre, come. Cuando el águila siente sed, bebe. Los animales procedieran, actuaran – porque quieren vivir. Yo también siento la sed del éxito. Siento sed de felicidad y de paz mental. Si no procedo, si no actúo, pereceré en una vida de fracaso, de miseria, de noches de insomnio.

Impartiré órdenes y obedeceré mis propias órdenes.

Procederé ahora mismo.

EL PERGAMINO NÚMERO DIEZ

¿Qué hombre tiene tan poca fe que en un momento de gran desastre y de angustia no ha invocado a su Dios? ¿Quién no ha clamado cuando se ha visto confrontado con el peligro, la muerte, o un misterio superior a su comprensión o experiencia normal? ¿De dónde procede este profundo instinto, que se expresa por la boca de todos los seres vivientes en momentos de peligro?

Agite la mano rápidamente ante los ojos de alguno, y sus párpados pestañearán. Déle a otro un golpecito en la rodilla y la pierna dará un salto. Confronte a otro con una historia de horror y sus labios dirán: “Dios mío”, en virtud del mismo impulso.

Mi vida no tiene que estar saturada de religión para reconocer este gran misterio de la naturaleza. Todos los seres que andan por la tierra, incluso el hombre, poseen el instinto de clamar pidiendo ayuda. ¿Por qué es que poseemos este instinto, este don? ¿No son nuestros clamores una forma de oración? ¿No sería incomprensible, en un mundo gobernado por las leyes de la naturaleza, otorgar a un cordero o a una mula, o a un pajarillo o al hombre el instinto de clamar pidiendo ayuda, si alguna mente superior no hubiese también determinado que el clamor fuese escuchado por un poder superior con la habilidad de escuchar y de responder a nuestro clamor? De aquí en adelante oraré, pero mis clamores pidiendo ayuda serán solo clamores pidiendo dirección.

Nunca oraré pidiendo las cosas materiales de este mundo. No estoy llamando a un sirviente para que me traiga alimentos. No le estoy ordenando a un fondista o mesonero para que me proporcione habitación. No pediré jamás que se me otorgue oro, o amor, o buena salud, o victorias mezquinas, o la fama, o el éxito o la felicidad. Sólo oraré por directivas y orientaciones, para que se me señale el camino para adquirir estas cosas, y mi oración será contestada siempre. Quizá recibiré la dirección y orientación que busco, o tal vez no, pero ¿no son estas dos cosas una respuesta? Si el niño le pide pan a su padre, y el padre no se lo da, ¿no le ha respondido el padre?

Oraré pidiendo directivas y orientación, y oraré como un vendedor de esta manera:

“Oh creador de todas las cosas, ayúdame. Porque hoy me interno en el mundo desnudo y solo, y sin tu mano que me guíe me extraviaré del camino que conduce al éxito y a la felicidad. No pido ni oro ni ropas ni aún las oportunidades en consonancia con mi habilidad; en cambio guíame para que adquiera habilidad para aprovechar mis oportunidades. ¡Guíame así en todos mis asuntos que, viviendo sobre la Tierra, pueda usar todo el bien del mundo material, por mis méritos ante Ti; que por mis acciones buenas glorifique Tu nombre en los siglos de los siglos!

Tú les has enseñado al león y al águila cómo cazar y prosperar con sus dientes y sus garras. Enséñame a cazar con palabras y a prosperar con amor para que sea un león entre los hombres y águila en el mercado.

Ayúdame a permanecer humilde en los obstáculos, y fracasos; sin embargo, no ocultes de mi vista el premio que acompañará a la victoria.

Asígname tareas en cuyo desempeño otros hayan fracasado; sin embargo guíame para que pueda arrancar las semillas del éxito de entre sus fracasos. Confróntame con temores que me templen el espíritu; sin embargo, concédeme el valor para reírme de mis dudas.

Dame un número suficiente de días para alcanzar mis metas; y sin embargo ayúdame para vivir hoy como si fuera mi último día.

Guíame en mis palabras para que produzcan frutos. Sin embargo sella mis labios para que no diga chismes y nadie sea calumniado.

Disciplíname para que adquiera el hábito de no cejar nunca; sin embargo señálame la forma de usar la ley de los promedios. Hazme alerta a fin de reconocer la oportunidad; y sin embargo otórgame paciencia que concentrará mis fuerzas.

Báñame en buenos hábitos para que los malos se ahoguen; sin embargo concédeme compasión para las debilidades de los hombres. Déjame saber que todo pasará; sin embargo ayúdame a contar mis bendiciones de hoy.

Exponme ante el odio para que no me sea extraño; sin embargo llena mi copa de amor para que pueda convertir a los extraños en amigos.

Pero que todas estas cosas sean así si es tu voluntad. Soy tan sólo un pequeño y solitario grano de uva que se aferra a la viña, y sin embargo me has hecho distinto de todos los demás. En realidad debe existir un lugar especial para mí. Guíame. Ayúdame. Señálame el camino.

Déjame que llegue a ser todo lo que tienes planeado para mí cuando mi semilla fue plantada y seleccionada por ti para germinar en la viña de Tu mundo.

Ayuda a este humilde vendedor. ¡Guíame, Dios!”

 

Para aquéllos de ustedes, respetados lectores, que quieren saber sobre todo esto más detalladamente y conocer el Sistema de la Armonización de la Persona y la Salud en la práctica, les damos a ustedes nuestros requisitos:

Las direcciones electrónicos  (e-mail):

om_3@pochta.ru  om@om3.org  system@om3.org

La dirección del sitio en Internet: www.om3.org

¡atención! Quién se interesa por el Sistema de la Armonización de la Persona le pedimos indicar en la carta el país (la región, la ciudad) de su residencia.

A más de cuatro libros de la Doctrina Secreta (The Secret Doctrine) les invitamos a ustedes a mirar la película “El Secreto” (The Secret) de los autores americanos http://www.thesecret.es/.

Esta película en realidad es una publicidad de nuestros libros. Apareció dos años después de la publicación del primer libro de la Doctrina Secreta en inglés. Los hombres emprendedores, habiendo aprovechado su idea, han tenido prisa para hacer de ella la panacea de todas las desgracias y las desdichas. Estimado lector, le aseguramos que la película dada no puede ser en absoluto como la base para los entrenamientos prácticos; lo que quiera que se diga allí, le repetimos una vez más que es solamente un spot publicitario hermoso. ¡Tanto como el primer libro de la Doctrina, muestra los resultados del trabajo del pensamiento, pero no indica cómo es posible asimilárselo (no habiendo consultado un santoral – repicamos las campanas[150])

Le advertimos una vez más de la pasión irreflexiva por el estado “eureka” solamente porque, teniendo la Conciencia orientada hacia el recibo del milagro en la búsqueda de las vías fáciles del control de las fuerzas de la Vida y el Universo, habiendo aprovechado la película "El Secreto", como único modo posible para realizar sus deseos secretos, en ese caso usted caerá en la Involución. Preste atención que la película salió dos años después de la publicación de la versión inglesa del primer libro “La Doctrina Secreta de los días del Apocalipsis”. ¿Qué esto significa? Es necesario saber las reglas de la interacción con el Campo Infoenergético del Universo para ver –  ¿de quién son las orejas que aquí salen? 

La peculiaridad del Universo es tal que, habiendo dado la teoría y la práctica de la Evolución de la Conciencia a modo de la Doctrina Secreta y el Sistema de la Armonización, los que indican a la gente el único camino hacia la Vida, el Universo en el acto crea la teoría análoga de la Involución que lleva al callejón sin salida, a la trampa siguiente para protegerse a sí mismo de las personas que tienen intenciones no muy plausibles (muchos son los invitados, pero pocos los escogidos[151]).

Cualquier teoría de la Evolución de la Conciencia está vinculada al desarrollo del pensamiento y la razón; da los pasos consecutivos prácticos para lograr lo deseable. Precisamente ello está dado en nuestros libros de la Doctrina y en el Sistema de la Armonización de la Persona. Habiendo echado una de las etapas sobre este Camino, usted recibirá el resultado absolutamente otro que esperaba. En la película "El Secreto" están escondidos de la gente no un paso, sino algunos tales pasos. Por eso, si usted aprovéchala como la dirección a la acción, caerá directamente a la Involución. ¿Por qué somos tan seguros? Lleguemos a comprenderlo.

En la película están indicados tres pasos obligatorios para recibir los bienes del Universo, ellos son:

– su demanda de usted al Campo sobre la necesidad de la solución del problema;
– el recibo de la respuesta del Campo con la solución acabada;
– la sensación de la posesión por el resultado final y la fusión con él por los sentimientos.

¿Cómo usted, el que ha leído los libros la Doctrina Secreta, piensa – son suficientes las etapas indicadas que la persona pueda recibir de la Vida los bienes materiales, la felicidad y la prosperidad? Esperamos que usted es bastante sabio y dirá “no". Porque si la persona recibe del Universo la vía a la panacea y la solución de todos sus problemas, el Mundo (la Razón Universal) será un rehén de la razón imperfecta del ser humano. Dios y el Universo pueden abrir sus misterios a aquél de quien están seguros y no dudan. Tal hombre puede ser solamente el que en la práctica cumple las Leyes de la Moral, fue comprobado por el dinero y el asunto común, habiendo conservado además la fidelidad al Camino escogido. Todo otro que está fuera de los límites de lo indicado – es un cebo siguiente y una trampa, con el fin de la eliminación de la Vía Evolutiva las personas que tienen las ideas sucias, quien no desea desarrollar su Conciencia, la fuerza del pensamiento y la Razón.

Desde el momento del surgimiento de nuestra demanda sobre el conocimiento de los misterios de la “estructura de la Vida”, sobre los misterios de la Vida y la Muerte, en respuesta a cada nuestro paso en esta dirección, el Mundo apasiona a las personas desdichadas por las teorías involutivas de todo género. Por ejemplo, la teoría de la programación lingüística, las lecciones del control de la razón según el método de Silva, la posibilidad de dirigir la Mer-ka-ba de la Tierra con la ayuda de “La Flor de la Vida” de Druvalo Melchizedek, etc. ¿Qué es un resultado de la pasión por estas teorías y las prácticas? Lo único que la gente ha podido inventar – crear en base de estas doctrinas el ídolo siguiente para la adoración, el que no tiene ninguna relación a la encarnación práctica de las ideas del ser humano.

Note que de nuevo hacemos todo para destruir sus ilusiones de usted, las cuales son como la consecuencia de la Conciencia y la razón durmientes, ellas no son capaces de resolver los jeroglíficos semejantes. Nuestra tarea es retenerle en la realidad, indicar las vías reales de la solución de los problemas, habiendo evitado las tentaciones de todo género. Llamamos una vez más: “¡¡¡No haréis para vosotros ídolos de la película "El Secreto"!!! Su destino es recordarle, cuando su Conciencia de usted se olvida, de vez en cuando, la fuerza del pensamiento y su papel dirigente y no más de ello.

La Conciencia echa al olvido lo que esta película no será usada en la práctica, cuyos resultados son poco visibles o hay que esperarlos un tiempo. El interés de la Conciencia por la teoría y la actividad se pierde en seguida, y por eso la persona, no habiendo esperado el resultado, en el acto se aficiona por una nueva teoría, habiendo traicionado de ese modo su propio deseo, su demanda. Es natural que la realización de la demanda se para y la persona tiene que empezar a partir de cero. Pero para que ello no ocurra, la Conciencia de vez en cuando tiene que recordar que por su pensamiento usted había adelantado la demanda para la realización. 

Nuestro ruego insistente – indique su país de residencia.

[150] el proverbio ruso.

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