El Karma de edad

El Karma de edad

En los períodos diferentes de la vida el Karma influye en nosotros de maneras diferentes. Esto está vinculado a la Evolución de la Conciencia. Durante su vida la persona en su desarrollo evolutivo debe pasar tres fases:

  • La Conciencia durmiente. Esta fase corresponde a la niñez y la infancia de la persona. Se caracteriza por el infantilismo y la inercia del pensamiento.
  • El desarrollo de la Conciencia. Este período está compuesto de dos etapas:
  • La Conciencia que se desarrolla – el período de su proceso de formación. El abarca la adolescencia (de 12 hasta 18 años).
  • La Conciencia desarrollada – el período de la Conciencia que se ha formado. Le corresponde el período de la vida de la persona desde 18–20 años hasta 30–35 años. Todo este período se caracteriza por la presencia del pensamiento activo, dinámico, la aspiración a su realización creativa.
  • La Conciencia superior. Este tiempo se caracteriza por la obtención de la Sabiduría Verdadera, los Conocimientos Verdaderos y su encarnación práctica. La persona subordina por completo a sí el Mundo de las Causas y las Consecuencias, la Vida para ella se hace el libro abierto. A la perfección sabe dirigir su pensamiento, acontecimientos, sí misma. Es la fase de la Luz cuándo la sabiduría adquirida se hereda a las generaciones menores. A este período le corresponde la edad desde 35 años y más.

Examinemos todas las fases enumeradas del desarrollo de la Conciencia más detalladamente:

La primera fase – la Conciencia durmiente

Junto al nacimiento del niño todos los programas de su Alma están apuntados a la construcción del cuerpo físico y la adaptación a aquel mundo en que él va a vivir, por eso la Conciencia en este período no interviene al primer plano, su papel es secundario. Ella está ocupada por el conocimiento del mundo por medio de los órganos de los sentidos que se forman por los departamentos inferiores del cerebro (los de reptil y de mamífero).

No sabiendo analizar y controlar al Mundo de las Causas, la Conciencia del hombre pequeño aspira a recordar alguna experiencia de la comunicación con el Mundo – a modo de las Prácticas. En su Conciencia ella tiene para todos los casos su Práctica – la receta, la regla de la solución de la tarea o del problema concreto. La obtención de la Práctica nueva para el hombrecillo es un acontecimiento enorme, que se acompaña de la tempestad de la alegría y los arrebatamientos. Tratando de abastecer la supervivencia en este mundo, ser fijado en él, la Conciencia del chiquitín se apoya en el conjunto de las Prácticas, adquiridas por él. Para la Conciencia durmiente esto es una vía simplísima y óptima para realizar su función, puesto que ella todavía no es capaz de cumplir la función de la interpretación y del análisis de la situación. El niño estudia “mirando”, copia la reacción de sus padres y los allegados a unas u otras situaciones y acontecimientos.

En este período la Conciencia se adapta a la vida en el mundo físico, adquiriendo la experiencia de la vida en él a modo de las Prácticas. La Conciencia durmiente es capaz de realizarse a sí misma solamente a cuenta de la experiencia adquirida (la interpretación del mundo a cuenta de la puesta en marcha del neocórtex todavía está ausente). Mientras tanto ella sabe sólo elevar en el culto las prácticas y concentrarse en ellas. Así nacen los estereotipos.

Los niños tienen a menudo unos miedos distintos. Esto ocurre porque la conciencia durmiente, habiéndose chocado con algo incomprensible para ella, no ha encontrado la experiencia, la Práctica, con cuya ayuda podría reaccionar al acontecimiento dado. ¡Cuanto menos Prácticas y estereotipos tienen los niños tanto más ellos son concentrados, se espantan de todo, tienen miedo!

La Conciencia durmiente es el proceso natural, la fase en la vida de cada persona. Esto es como las enfermedades infantiles que la persona debe haber padecido para recibir la inmunidad. Por el sentimiento constante de la vulnerabilidad los niños buscan la protección de los adultos, de los padres. En el período cuándo el niño comienza a crecer, se le desarrollan activamente los procesos pensadores. Es muy importante en este momento dirigirle así que él desarrolle el espíritu de observación, la habilidad para analizar lo que ocurre, no creyendo a pie juntillas, que él dirige sus pensamientos a Dios, no concentrándose en sus deseos y estereotipos, sentimientos y sensaciones. Que él más a menudo haga una pregunta: ¿si es justo en su visión y percepción del mundo o no? Solamente en este caso desarrollará correctamente su Conciencia, no arrullándola con ensalzamiento de su importancia y infalibilidad.

Desde el principio todos los niños están conectados al Canal de Dios, pero a medida que su Conciencia comienza a cubrirse de los estereotipos, ellos se desconectan de este Canal, cayendo bajo el poder de las formas mentales, ¡y de este momento comienzan todos los problemas de la persona! Como usted puede ver, para abastecer a su niño el futuro luminoso, nosotros, los adultos, debemos al principio madurarse a sí mismos, despertarse, formar la percepción y la comprensión correcta del Mundo. Y solamente después de esto es posible comenzar a educar a nuestros niños para ayudarles a construir la vía en esta vida.

Sería admirable que los padres se formarían a sí mismos antes de la aparición de los niños. En realidad resulta que los niños dan a luz sus padres, pero nosotros mismos, los padres, desaparecemos en el pantano de la ignorancia y apretamos allá (¡en realidad hundimos en él!) nuestros niños.

Durante la infancia el Karma no influye en el niño, puesto que su Evolución está dirigida a un lado de la componente material y considera que su objetivo es la adaptación en el mundo físico, material. Es decir, todo esto mientras tanto no pone bajo amenaza la existencia de las formas mentales negativas.

 

 

La segunda fase de la evolución de la Conciencia – el Desarrollo de la Conciencia

A los 12 años se acaba el período de la construcción del cuerpo físico. El Alma pone en funcionamiento el mecanismo del desarrollo de la Conciencia. Desde 12 años comienza el período de su proceso de formación. Es el período de la Conciencia que se despierta. Los impulsos del Alma incitan la persona al camino del conocimiento de sí mismo y del perfeccionamiento. En el nivel de la mentalidad se forman tales cualidades como la claridad de objetivo, la comprensión, la insistencia, la actividad activa creadora. Va la revisión activa de la experiencia anterior, se forman conscientemente las Prácticas nuevas que permiten adaptarse a las condiciones nuevas de la vida.

Este período se caracteriza por el conocimiento de la componente espiritual del Universo. Es muy importante que en este momento cerca del niño sean los instructores espirituales experimentados. Es la ideal variante cuándo los sensatos y experimentados son los mismos padres. En esta etapa el adolescente se forma como un individuo, traza las vías del crecimiento ulterior y del desarrollo en todos los aspectos de la Existencia. Comprendiendo su relación a la realidad, estudia para la conducta consciente en ella, conscientemente construye las relaciones recíprocas con los coetáneos y las personas circunstantes .

En este período comienza a funcionar la corrección del Karma con objeto de apartar la Conciencia que se desarrolla de los estereotipos. En la vida del adolescente ocurren unos acontecimientos bastante desagradables para él que indican a aquellos estereotipos de los cuales debe liberarse. Su Conciencia no puede llegar a comprender el asunto que ocurre, es inexperta. Por eso es muy importante el consejo de sus padres más experimentados. Por desgracia, todos los padres están dispuestos a arrimar el hombro al niño, darle tanto como se quiera consejos – ¡pero sólo los cuales se apoyan en sus estereotipos personales! La subconsciencia del niño todo esto sabe y por eso no confía a los padres, el niño comienza a buscar su camino, buscando las “autoridades” aparte. De ello surge un problema vetusto de los padres y los niños.

A la Conciencia que se desarrolla le falta la habilidad de analizar y controlar al Mundo de las Causas, falta la experiencia para llegar a comprender el asunto que ocurre. ¡Y a menudo, habiendo embrollado completamente, ella busca de nuevo la defensa en los estereotipos anteriores y nuevos, forma el Universo Virtual personal que lleva la Conciencia en el callejón sin salida, en el laberinto de que sin ayuda extraña no es posible salir!

En el ideal el período de la adolescencia debe acabarse para la persona por la formación de la Conciencia orientada hacia Dios, hacia el conocimiento verdadero del Mundo, hacia la construcción correcta del credo vital. Desde 20 hasta 35 años la persona funda las bases de la realización creadora y la interacción con el Canal de Dios. En el Campo Informativo del Canal de Dios ella traza el camino de las frecuencias propias de acceso a la energía de Dios. Y cuanto más Niveles del Universo están penetrados por estas frecuencias (hay 7 tales Niveles) tanto más perfecto se hace la vida de la persona, tanto más perfecta se hace la persona misma. En caso que por cualesquiera causas la persona en la adolescencia y con mayor razón en la edad madura no se ha cambiado, no ha renunciado a sus estereotipos, le corrige el Karma.

Hasta 12 años el Karma en los niños no influye directamente, pero mediante la energética los niños componen con los padres lo único, por eso muy a menudo la corrección de los padres golpea a los niños. Y ellos, como el eslabón más débil, aceptan el golpe del Karma, por lo mismo defendiendo sus padres.

 

La tercera fase del desarrollo de la Conciencia – la Conciencia Superior

Este período comienza de la edad de 35 años y puede continuar hasta la infinidad. En este período del desarrollo la gente conoce la Verdad, está fijando sólidamente en el Canal de Dios, comprende el Mundo con la ayuda de la intuición, a través de la subconsciencia, sin intervención de los órganos de los sentidos. El Mundo de las Causas se hace dependiente por completo de tal persona, por consiguiente, ella es capaz de dirigir conscientemente el Mundo de las Consecuencias.

La gente que posee la Conciencia Superior es capaz de dirigir absolutamente todos los procesos del Mundo revelado y corregirlos. Ella demuestra las cualidades inherentes a Dios. Precisamente el logro de este estado es el ideal y el superproblema de la Evolución de la persona. ¡El Karma se aleja de la gente de este Nivel para siempre! ¡Estas personas son únicas con las Leyes del Cosmos, con Dios, viven en la armonía con la Naturaleza y ellas mismas son armoniosas!

En el momento actual en la Naturaleza funcionan las vibraciones y hay unos cambios que permiten a la persona en los plazos cortos llegar el estado de la Razón Superior. Dos fases anteriores del desarrollo (la inercia, el desarrollo) es la etapa pasada, es imposible retornar a estas fases. La Evolución no esperará a los que llegaron tarde y no hará ninguna agitación. Aquéllos quienes tienen tiempo para subir un escalón nuevo de la Evolución pueden dirigir su salud, edad, transformación del cuerpo, éxito y vida larga infinitamente. Las personas que llegó el estado de la Luz, conocen la Verdad, son los instructores y guías activos para la gente que se encuentra en dos fases anteriores del desarrollo de la Conciencia.

Por desgracia, en realidad se puede observar el cuadro triste: ¡la mayoría de la gente “se mantiene volando” en la etapa de la inercia, estando en la Conciencia durmiente hasta el fin de sus días y tan sólidamente llena este nicho que demuestra la agresión a los que se atreven a abandonar este nicho (ratonera)! A consecuencia de ello en las familias ocurren los conflictos. Aquéllos que aspiran al desarrollo evolutivo, pasan de la raya de los estereotipos de “la conducta decente” de sus parientes lo cuales no quieren abandonar su vida habitual, confortable. Ellos no quieren cambiar y extender su zona confortable, usando de todos los modos que pueden, dignos e indignos, comienzan menoscabar aquéllos que han osado hacerlo. Ocurren la incomprensión, los conflictos.

Hay lo mismo de que nosotros éramos advertidos por Jesús Cristo: “No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada” [1],

es decir, este proceso es muy doloroso, pero natural e inevitable. Para evitar los conflictos semejantes en las familias, es importante ir juntos, por un camino.

¡Si usted no tiene acuerdo con sus parientes en esta cuestión, no desespérese, sino tampoco les permita traerle consigo al fondo de la desolación! En esta vida cada uno hace su Opción y cada uno en su Opción es justo. Por eso no les juzgue rigurosamente. ¡El estereotipo del amor a nuestros deudos es uno de los fuertísimos, pero acuérdese que ante Dios y la Evolución cada uno responde solamente por sí mismo! Las excusas y las justificaciones que alguien se inmoló y sacrificó a su Evolución y vida para el padre, la madre, la mujer, el marido, el niño etc., no tienen el sentido.

¡Ante Dios siempre es justo aquél quién evoluciona, pero no aquél que “está sentado en el pantano” y arrastra allí a los demás! En la Biblia hay una parábola en que Dios ordenó a Abraham sacrificar a su hijo Isaac. Su sentido consiste en que es necesario librarse de los estereotipos del amor sacrificado a los deudos en nombre de la Evolución propia.

Si sus parientes no quieren evolucionar – ¡no les arruine su vida a ellos, se evolucione a sí mismo! Pida a Dios que Él les haya iluminado, les haya dejado conocer la Verdad. Esto, tal vez, es la única cosa por la cual usted puede ayudarles. Empero para sus estereotipos y faltas de deseo de conocer la Verdad no pare la Vida en sí, se evolucione a sí mismo. Para que sea más fácil hacerlo y aprender a soportar el empuje de los parientes, imagínese que usted es el eremita. Los eremitas no tienen nada de los valores de este mundo y no tienen las ataduras a sus deudos, viviendo según el principio: Llevo todo lo mío conmigo . Se tiene en cuenta: ¡todo que la persona no puede tener consigo constantemente no es su propio, sino es ajeno! Por eso mire a sus parientes como a la gente ajena, con que usted está unido por ciertas obligaciones recíprocas. Usted tiene que cumplirlas, por ejemplo, cuidar del nieto, hacer la comida, hacer la limpieza en el apartamento. Dependiendo de los asuntos inmediatos imagínese que se le han contratado realizar uno u otro trabajo.

¡No oféndase a sus parientes por lo que ellos no le comprenden! Acuérdese que la persona habitual conozca el mundo con la ayuda de los órganos de los sentidos, esto es la así llamada “percepción sensoria del mundo” (la vista, el oído, el tacto, el gusto, el olfato y la mente racional que permite conocer y analizar la situación, habiéndola llevado al aspecto discreto). La conciencia de tal gente está acostumbrada a distribuir todo por las baldas, en la esperanza que alguna vez le conseguirá componer el cuadro Verdadero, el mosaico del Mundo. Pero el cuadro del Mundo creado en base de su percepción sensoria no es verdadero y como tal nunca se hará.

Sólo por un hecho de su existencia en tal aspecto (todos los procesos están descompuestos en las cantidades discretas – los componentes de la Dualidad) este cuadro viola la Ley de la Unión, porque tiene el carácter de la percepción subjetiva. ¡Como resultado el Mundo en tal Conciencia se refleja como las estampas – los estereotipos separados, y las deducciones vinculadas a ellos se concentran por completo en ellos y no pueden existir separadamente de los estereotipos! Tratando de generalizar así los conocimientos adquiridos, la persona recibe la imagen de la realidad en el aspecto desfigurado, fraccionado, puesto que cada estereotipo es una experiencia pasada.

Los procesos vitales verdaderos y la Vida misma ya han marchado adelante y la Conciencia se apoya todavía en lo que era una vez, en la vacuidad! “¡Es posible apoyar solamente en lo que resiste!” Es natural que los procesos que se quedaron fuera de los límites de la percepción de la Conciencia (ellos junto con la vida han marchado adelante), no se perciben por ella y se quedan fuera de los límites del conocimiento. 

Es posible cambiar tal posición solamente a cuenta del bloqueo de la percepción sensoria del Mundo. Habiendo apartado su Conciencia de los órganos de los sentidos, la persona se conecta en el acto al Canal básico del conocimiento de la Verdad – al Canal de la intuición o de la subconsciencia que sin desfiguraciones lee la información de Dios del Campo Informativo del Universo. Con eso, cuanto más la Conciencia es libre de los estereotipos tanto más pura es la información que puede ser leída. Tal posibilidad en cada persona está dispuesta por la Naturaleza. Para poner en marcha estos procesos es necesario reconocer la escasez de su percepción del mundo, querer “despertarse” y conocer la Verdad, reconociendo la necesidad del desarrollo. Si la persona es insistente y quiere lograr el fin, busca y acepta la información sobre los temas dados, la comprende, el Mundo Tenue le ayuda abrir la Conciencia.



[1] San Mateo, 10 : 34 (en el texto ruso esta frase suena:“No para unirles he venido, sino desunirles”).
 
 
Atrás... Contenido Más...