La intervención del Mundo Tenue en el proceso evolutivo de cada uno de nosotros es una necesidad

La intervención del Mundo Tenue en el proceso evolutivo de cada uno de nosotros es una necesidad

El echo es que la evolución del Alma pasa el camino desde Dios hacia la Persona, y luego desde la Persona hacia Dios, adquiriendo sobre este Camino la Conciencia, por lo tanto, la capacidad de la materialización. Ya notábamos que la Evolución del Alma desde Dios hacia la Persona se realiza a cuenta de la energía mental de Dios, entonces este proceso está dirigiendo y controlando por la Conciencia de Dios, tiene los fines y las tareas completamente concretos. Por eso en cada Nivel del Universo el Alma adquiere una experiencia cierta de su desarrollo y acumula el potencial energético necesario para la realización del Alma en el aspecto humano.

Habiendo adquirido en la Tierra el cuerpo físico y la Conciencia, el Alma “despega” en la dirección opuesta – desde la Persona hacia Dios. Para llegar el punto más alto de su desarrollo el Alma debe hacerse con la Conciencia altamente desarrollada. A medida del desarrollo de su Conciencia el Alma asciende por los Niveles del Universo, desde el primer Nivel hasta el séptimo, fijándose sobre cada uno de ellos. La persona con esto se queda vivir sobre la Tierra, no pensando en la vejez, las enfermedades y con mayor razón aún la muerte. Ellos se quedan atrás y desaparecen gradualmente e irrevocablemente.

Pero el momento más difícil, delicado y responsable para el Alma es la salida de la Conciencia durmiente. El Alma incita constantemente a la persona al desarrollo evolutivo, pero por la inercia de sus pensamientos, a causa del recogimiento en sí misma, “querida”, la persona no oye estas señales. Aunque la Conciencia oye estos impulsos – esto ya no le ayuda cambiar la situación.

La presencia de la Conciencia durmiente en la persona es el certificado que el Alma perdió su potencial vital que se ha acumulado en los millones de encarnaciones anteriores . La Conciencia misma ya no tiene la fuerza para comenzar a evolucionar por su propia iniciativa y subirse a los niveles del Universo más altos. Por eso es necesario tener el impulso conforme de afuera, a modo del auxilio de Dios. Su opción, tenacidad, resolución – esto es su petición de auxilio y la prenda que este auxilio vendrá. A cada uno está dando lo que él pide y merece.

Habiendo recibido de Dios el impulso para el desarrollo, la Conciencia se extiende activamente y junto con ella el Alma, hallando, al fin, las alas a modo del impulso, asciende hacia arriba, hacia Dios, fijándose con esto (fijándose sucesivamente) en cada Nivel del Universo. Acumula en él la experiencia – y se mueve más adelante, arrastrando en pos de sí el cuerpo físico.

De lo dicho se deduce que si usted soporta las dificultades en el desarrollo de la Conciencia, diríjase más a menudo a Dios con la petición: “Dios mío, entra en mi Alma, ponme en el camino de la Verdad, extiende mi Conciencia. Ayúdame a conocer y comprender la Verdad, ayúdame aprender a vivir con dignidad y hacerme digno de Ti. Hazme, Dios mío, tal como quisieras verme. Así ordenó Dios. En nombre de Dios. Amen. Om, om, om”.
 
 
Atrás... Contenido Más...