Un poco sobre la historia

Un poco sobre la historia

La causa de absolutamente todas las guerras grandes y pequeñas, los cataclismos naturales y sociales consiste solamente en que sobre la Tierra se acumula la masa crítica de la gente que ha agotado su límite de la energía mental y, entonces, la energía vital. En este caso sale a escena, como el director, el Karma. El escribe el guión y pone en escena el espectáculo, en el que se hace participar a veces la mayoría aplastante de la populación de la Tierra.  

Se escogen los candidatos que jugarán los papeles de los héroes “buenos” y “malos”. Para esto el Karma crea el medio ambiente apropiado y los accesorios de teatro con los atributos correspondientes, a modo de los partidos y los estados encabezados por los dictadores y los tiranos. Es natural, para contrapesar se forman las fuerzas encabezadas por los “héroes”, los cuales en la lucha desesperada vencen al “mal”. Se forma la situación cuándo las fuerzas contrarias se hacen chocar de frente. A la sorda, como si en los momentos libres, se toman las Almas de las personas que han agotado su límite de la energía. Ellas juegan en el espectáculo los papeles de las víctimas inocentes. Pero en cualquier guerra, en cualquier cataclismo se pierde solamente la gente que realmente ha agotado su límite. ¡La muerte o la pérdida y prematura casuales de quienquiera están excluidas según la definición!  

Aunque la palabra “héroe” está puesta entre las comillas, la gente en los combates entre el bien y el mal demuestra el heroísmo no ficticio. El heroísmo mostrado en la lucha de la persona contra el mal es la elevación del Alma hasta la hazaña y el sacrificio de sí mismo por la defensa de su familia y su país. A menudo esto es la última posibilidad para su rehabilitación por su pasividad durante toda la vida. Después de esto la gente juzga y ejecuta a los “criminales de guerra” y aquéllos quienes “han desatado” la guerra, es decir, administra justicia, hace el bien. Los malvados, a su vez, a menudo no son capaces de explicar distintamente postfactum los motivos de sus “crímenes”[1]. Luego los historiadores durante los siglos no pueden arreglárselas, entendiéndose en el trasfondo de los acontecimientos.        

Adolfo Yvon La Batalla de Kulikovo

 Como, por ejemplo, ocurrió con la batalla de Kulikovo[2]: en las crónicas “históricas” y las novelas está descrita de un modo pintoresco la batalla de los soldados rusos con el ejército del khan Mamai. ¡En realidad esto debe ser así, porque con esa batalla se acabó el yugo tártaro-mogol, entonces, la batalla debía ser bastante grande! Pero los arqueólogos se quedan hecho una pieza confusamente. ¡Durante las excavaciones en el campo de Kulikovo no fueron encontradas ningunas huellas de la batalla o los enterramientos militares! Los historiadores en las adivinaciones sobre el lugar supuesto de la batalla “han llegado” hasta la Plaza Roja en Moscú.  

El misterio de este caso (uno de muchos) consiste en que no había la batalla como tal – ¡fue un estrago verdadero! Simplemente el Karma en Rusia durante doscientos años del yugo tártaro ha tenido tiempo para reunir su cosecha. En esta batalla ya nadie debió perderse, ni un soldado ruso. ¿Pero qué hacer con la inercia, cómo enfriar el ardor de los actores que han tomado el gusto? Los tártaros-mogoles para entonces presentaban la fuerza potente, como el ejército profesional más fuerte en Europa, y Rusia salía del yugo desfallecida. El Mundo de Dios tenía que intervenir en la situación. Rusia en la traducción de la lengua espacial es “el Alma del Mundo”, ajusticiarla y ponerla a las rodillas en cualquier situación – ¡no se puede según el guión! Por eso antes del comienzo de la batalla el Mundo de Dios al ejército tártaro le ha mostrado tal cuadro horroroso que estos soldados intrépidos apretaron los talones y se les batían de atrás. ¡Ni un soldado ruso en esta batalla se ha perdido realmente! Y se podría aducir muchos ejemplos de la historia.   

El secreto aquí es muy sencillo: la historia dibuja el espectáculo de la sala – ¡esto es la representación viva y fascinante, tal como quisiera verla! Se emprenden el espectáculo para nosotros y él debe ser interesante e instructivo (aunque nosotros somos simultáneamente los participantes del espectáculo). Pero entre los bastidores, como afirman los actores, el espectáculo parece completamente de otro modo – ¡sin dorado y oropel! Es decir, la historia como la ciencia no es la Verdad en la última instancia. Como, además, y cualquiera de las ciencias. Esto es solamente la mirada subjetiva al acontecimiento o al artículo.

 El juego (la parábola en la redacción de Osho) 

“Recuerda: todo lo que hagas es un juego. Juega tu parte. Si es una pelea, pelea. Permanece centrado. No hay necesidad de estar serio. ¡Sólo juega!                                          

La guerra tenía que empezar. Ambos ejércitos se hallaban frente a frente, sólo esperando que dieran la señal para empezar a matarse entre sí. Arjuna, viendo a los millones de personas, se sintió algo agitado. Pensó: “Esto es estúpido. Sólo por el reino, sólo por ser rey, matar a millones de personas, no lo vale”.                                            

Este pensamiento era tan penetrante, que abandonó su famosa reverencia y le dijo a Krishna era su conductor, su auriga: “Da vuelta el carro de guerra. Llévame a la jungla y déjame ahí. Quiero renunciar al mundo. Ya no quiero más este reino y no quiero pelear”. Krishna discutió con él y lo convenció de que esa era su obligación, de que estaba siendo un cobarde, de que esto era un escapismo. Y finalmente lo hizo pelear...                                                                   

Le dijo a Arjuna: “Está decidido por Dios. La guerra tendrá lugar, es inevitable. Aún si escapas, alguien tendrá que tomar tu lugar, pero la guerra tendrá lugar. De modo que no te preocupes, sólo eres un pretexto. Tú no estás matando a estas personas. Dios ya ha decidido que deben morir y ellas deben morir para salvar la religión. Deben morir por el bien de la paz. Debes hacerlo ¡es tu obligación!”                                                                                    

Y le dio grandes argumentos. Le dijo:                                                                                                    

– Recuerda, cuando matas a una persona, sólo matas su cuerpo. El alma no muere, el alma es eterna. ¿Entonces por qué preocuparse? Nacerá de nuevo, tendrá otro cuerpo, de hecho, un cuerpo nuevo. Te llevas un modelo viejo y él obtendrá un modelo nuevo, porque el alma es eterna.                                                                                                

Esto es lo que Krishna intenta decirle a Arjuna: “No te preocupes por el juego. ¡Juega! Si es tu parte la de jugar al guerrero y pelear esta guerra, pelea. Sólo permanece en tu centro y continúa observando que esto es un juego. Y nadie debe ser serio al respecto”.                                                                                                     

Con Krishna es un juego. Promete un día y se olvida al día siguiente. Está realmente liberado, su liberación es perfecta, sin fallas... porque sabe que todo es un juego. Cuando todo es un juego y todo es un sueño, ¿entonces por qué preocuparnos? El no está preocupado. Lo juega y permanece desapegado”.                                                   

La mirada de parte del Mundo Tenue a la guerra como el mal inevitable es tal: las personas que han sabido alzarse hasta el sacrificio de sí mismo en el campo de batalla son dignos de los honores más altos. Además, en el Universo hay unas civilizaciones enteras que consisten en los soldados. Hay, por ejemplo, la Civilización de los Caballeros. La gente que la puebla anda en la coraza y con el arma, aunque nadie les amenaza y no es con quién combatir en todo el Universo, – ¡pero tal es su tradición! Las guerras en todo el Universo inmenso, donde hay cerca del millón de las galaxias, nunca fueron y nunca serán. Solamente los terrestres tenemos las guerras – nuestra cruz y nuestro privilegio.    

Una vez al año, el 9 de mayo, todo nuestro Universo celebra el Día de la Victoria, el Día del soldado, el Día del defensor de la Patria, lo nombran de diferentes formas. ¿Por qué el 9 de mayo? Ya hemos mencionado que nuestra civilización en el Universo es conclusivo y la más desarrollada. Somos desarrollados en todos los sentidos, incluso en el arte de la guerra. La Gran Guerra Nacional [3] resultó realmente Mundial, no había tal guerra sobre la Tierra. Ella es remarcable también porque en calidad del objeto de la agresión era Rusia – el Alma del Mundo, y ella en este lucha venció. ¡El 9 de mayo el Universo canta victoria de su Alma en el plano material!  

Aunque allí no hay ninguna confrontación, no hay inocentes y culpables, la gente comprende perfectamente el trasfondo de los acontecimientos en los cuales ella fue incorporada sobre la Tierra. ¡Celebran y los vencedores, y los que han perdido! Simplemente la parte que ataca – el instrumento del Karma – habitualmente es mucho más baja por su desarrollo, y en el Mundo Tenue esta gente se encuentra en unos Niveles energéticos más bajos.  

Pero para el Alma de la persona que participa en la guerra esto no queda impune. Y el asunto de ningún modo es en la infracción del precepto “No matarás”. La persona aunque sea a la fuerza, pero tiene que perturbar el tabú como el rasgo invisible, y no es fácil atravesarlo. Se sobreentienden los programas de la prohibición categórica del asesinato del semejante a sí mismo escritos en el Alma de cada persona. El problema consiste en restablecerlos para un hombre que ha vuelto a la vida de paz. Sobre la Tierra ellos se restablecen durante 10 – 20 años.   

Aquellos soldados quienes han pasado al otro Mundo directamente del campo de batalla tienen que cicatrizar la herida del Alma unos cien años. Dios les acoge con simpatía y comprensión y cuando los camaradas de regimiento a veces se reúnen para divertirse y parrandear, lo comprende como una realidad objetiva. Si menospreciar esta realidad y no dar a la persona la posibilidad para restablecer los programas del Alma gradualmente, de modo natural – será una desgracia. Los programas que quitan el bloqueo del valor incondicional de la vida, empujados profundamente en un lugar oculto, pueden con astucia darse a conocer solamente junto a la encarnación de la persona en la Tierra. La parte de los asesinos y los maníacos patológicos son los combatientes antiguos en las encarnaciones pasadas.  

Matar al enemigo en el combate obliga la necesidad reconocida de defenderse a sí mismo y la Patria. En este caso la aspiración a matar lo más posible – es digno de elogio, se llama la valentía. Ella está estimulando por las condecoraciones y los honores. Habitualmente, habiendo vuelto a la vida de paz, los combatientes se mantienen aparte el arma, porque la guerra no les da tranquilidad incluso en el sueño. Además, ellos son los hombres templados por la vida que han acostumbrado ser responsables de cada su paso.

Pero, habiendo traído en la encarnación nueva este programa que de cualquier modo se ha escondido y que permite matar al semejante, hay una probabilidad que la Conciencia de la persona, ya nueva, la percibirá como la dirección a la acción. ¿Para qué trabajar con el sudor de su frente, si es posible recibir lo deseable, habiendo matado a otro? En verdad,  

“La capa de un hombre en nosotros es muy fina,
Se estratifica inconstante e inestablemente,
No es difícil de hacernos de nuevo las bestias,   
Pero vuelta en el hombre va difícilmente”. [4]    

Y además, es completamente probable que sus hazañas en la vida anterior fueran estimadas por las condecoraciones altísimas y fueron tallados para siempre en el mármol y el bronce, sirviendo a los descendientes como ejemplo del valor sin límites. Como usted comprende, aquí es imposible encontrar a los culpables. Claro que es culpable el cerebro de mamífero. Pero para él “la capa muy fina del hombre” ya es un logro grandísimo, casi una hazaña. Es paradójico que el neocórtex, que es capaz de cesar de una vez y para siempre esta burla sobre la persona, no se incorpora a la acción y está olvidado. Además, todo el recurso moral, ideológico, científico y religioso de la Humanidad se apunta a que este recurso se quede no incorporado a la acción lo más largamente posible.     

En cuanto a la aspiración de la parte pacífica de la Humanidad que aboga por el desarme general y completo, a estos planos les está predestinado quedarse las ilusiones y las intenciones buenas. ¿Por qué, usted preguntará, de hecho esto es el asunto bueno y misericordioso? Teóricamente – sí, pero no prácticamente. La culpable es la misma Evolución. En concordancia con Sus exigencias cada civilización se marcha de la Tierra, habiendo arreglado todo y llevando las barreduras después de su presencia. Como se dice, “¡marchando – márchate!”. Que ni la Gente del Mundo Tenue, ni Dios no tengan necesidad de cazar “los últimos mohicanos” de la civilización marchada para cerrarles el oxígeno y hacerles el tiro de control. La Evolución en el programa de cada civilización, en calidad de uno de los básicos, funda el programa de la creación y desarrollo de los ejércitos de primera clase. Partiendo de esto, uno de los criterios de la madurez de la civilización es la creación de la escoba a modo del arma termonuclear.

He aquí es la respuesta completa a la pregunta de las perspectivas del desarrollo de la civilización que entró en la época del florecimiento del progreso científico–técnico.

¿Y qué hay que hacer con los motivos nobles del armamento total, como la defensa de la Patria y la creación del escudo termonuclear – el factor de contención contra una agresión? Estos motivos, claro, tienen lugar en el presente, pero explican (lo más probable, camuflan) la realidad en el volumen de dos – cinco por ciento. La parte del león que dejó en la sombra de los motivos de lo que ocurre, es nada más que el levantar la cortina de la historia para la perspectiva. Claro que no muchos consentirán aceptar tal perspectiva, pero en el curso de la historia esto no influirá ni en el menor grado. 

Según la idea, el guión terrible que se ha abierto debe estimular en la parte pensante de la Humanidad el proceso de la puesta en marcha del Pensamiento Continuo Lógico, empujando a los pasos reales que llevan del golpe. La parte del electorado, la cual es libre del Pensamiento Lógico, se enterrará viva sí misma, ante todo, en el montón de las versiones, los debates y las discusiones. Con quién usted personalmente irá – decida por sí mismo, como lo ha hecho el gorrión de la parábola. 

La hoja y el gorrión (la parábola de Serguey Shépel)

“Vivía una vez una hoja. Un día el viento fuerte le arrancó del árbol, y se echó a volar, ora arriba, ora abajo. El gorrión pequeño, que en este año solamente había salido del cascarón, le preguntó: “¿Por qué has caído del árbol?" – No he caído, simplemente estoy cansado de estar colgado sobre él, – le respondió la hoja. – ¿Y adónde vuelas? –preguntó de nuevo el gorrión curioso. – Adonde quiero, allá y vuelo. Si quiero, vuelo hacia arriba, quiero – hacia abajo. Soy la hoja libre, – dijo la hoja. Es necesario decir que ella fue demasiado orgullosa y soberbia para reconocer que no sabe volar y está sometido por completo a las influencias externas, por ejemplo, al viento. Y puede ser y en realidad pensaba así.  

Cuando el viento se encalmó un poco y la hoja cayó en el arroyo, el gorrión de nuevo le preguntó: "¿Y por qué dejaste de volar y caíste en el agua, y hacia dónde ahora te diriges?" – No fuiste caído, – respondió la hoja ofendida, – simplemente estoy harto de volar, tengo ganas de nadar y navego donde quiero, de hecho soy la hoja libre y decido por sí misma que hacer. – ¿Y por qué no te pones a nadar en otra parte? – se interesó el gorrión joven. – ¡Cuántas veces se puede explicarte, si no navego allá, significa que no quiero, de hecho hago sólo lo que quiero de por sí, –respondió la hoja irritada y se puso a nadar más adelante por la corriente.

En algunos días el gorrión pequeño ya aprendió a volar  y, haciendo su tercer vuelo, vio su vieja conocida – la hoja, pero aquélla se ha cambiado así que el pajarillo no la conoció en seguida. – Salud, – dijo con voz fina, – ¿qué tal?¿Por qué has amarillecido, quién te lo ha hecho? – Nadie y nada me hecho, simplemente he tenido ganas de sustituir el color y he aquí me hacía amarillo, – respondió la hoja. El gorrión creyó a la hoja y después de este caso comenzaba a considerar las hojas como los entes superiores, pues no podía comprender, cómo es posible volar sin alas y navegar sin manos y los pies, y tanto más – cómo por su  deseo cambiar el color.     

Pero comenzó el otoño y cada vez más a menudo empezaron a caer las hojas de los árboles, pero el gorrión nunca veía que ellas hubieran volado contra el viento, y cuando ellas caían en el arroyo, nadie de ellas iba contra la corriente, a no ser el viento muy fuerte las empujaba. Y nunca él veía que cualquier hoja se haya quedado verde y no “haya querido” cambiar su color. El creció y adquirió una experiencia de vida, y junto con esto cambió su relación a las hojas que viven en la ilusión de la tranquilidad que ellas dirigen su vida.                      

Y aún conoció que hay otros entes que se consideran que son independientes por completa, no les dirige nada – ellos son los hombres. Su conducta y vida dependen enteramente de los impulsos súbitos de las emociones, los sentimientos y los deseos que no se sabe de dónde parten y no sabe a dónde llevan. Es asombroso que nadie, a excepción de pocos, no trate de luchar contra ellos. Y solamente las unidades les han sometido. Los que se encuentran bajo el poder de las emociones, les consideran otros hombres, cuyo viento de deseos y sentimientos sopla en una otra dirección, les consideran como extraños sólo por lo que se les lleva en otra dirección. El no ha podido comprender por qué ellos se portan así. ¿Por qué a ellos, tal débiles pero potencialmente todopoderosos, les gusta consolarse a sí mismos con el cuento sobre su omnipotencia en lugar de tratar de arrostrar los impulsos de los “vientos” o incluso aprender a dirigirlos? De hecho los hombres son los entes para los cuales ello es dependiente, cuales por sí mismos pueden decidir en cual dirección hay que viajar por las aguas inmensas de la vida.    

¡Y él decidió que vale más reconocer que el viento puede llevarlo y cambiar la vía fijada, y sin embargo tener la posibilidad resistirle, que decir que el viento no te domina, y tú vuelas allá donde quieres, cuando él te lleva en dirección opuesta!”  

 

 Los soldados de la Victoria en la Parada Militar de 1945 en la Plaza Roja de Moscú

 El 9 de Mayo, en ocasión del 60° aniversario de la Victoria sobre el fascismo, por el contacto hemos felicitado a todos los combatientes que han sucumbido en el campo de batalla o se han ido al otro mundo después de la guerra. Si acordarse que ellos en el Mundo Tenue son más de cien millones, allí “parrandean” excelentemente (con la presentación indispensable de la transmisión de la Parada Militar de Victoria en la Plaza Roja en Moscú). Y con motivo de la Victoria hemos felicitado a Dios como Supremo Comandante en Jefe del Universo. Él ha notado que el Apocalipsis es una guerra aún más sangrienta y en mayor tamaño, habiendo añadido con el enojo sobre una gran cantidad desproporcionada de los traidores en ella – comparando con las guerras anteriores. Verdad es que en esta guerra desapareció la oposición de frente y los modos de la destrucción de sí y los circunstantes hicieron menos manifiestos. Pero, habiéndose trasladado en el dominio de la influencia mental, la eficiencia de los ataques aumentó muchísimo. Como usted comprende, se cambió radicalmente el aspecto y la esfera del anexo del valor. Y la traición sola no sufrió los cambios especiales. Se traicionan como antes, a la antigua, sin fantasías especiales, pero ya se traicionan los intereses del Yo Superior, de Dios y la Evolución.


[1]  el mejor ejemplo – la conducta de los imputados, los caudillos fascistas, en el tribunal de Nurnberg en 1946.
[2] en el año 1380 el príncipe Dmítri de Moscú derrotó a Mamai en la batalla del campo Kulikovo, cerca del río Don, jalonando el inicio de la liberación de Rusia del yugo de los tártaros-mogoles. El pueblo ha nombrado esta batalla “el estrago de Mamai”.    
[3] así se llama la Segunda Guerra Mundial entre la URSS y Alemania.
[4] los versos del poeta ruso Ígor Gubermán.

 
 
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