Sí, no todo “de Arriba” es de Dios

Sí, no todo “de Arriba” es de Dios


En las últimas décadas en las revistas, los periódicos y los libros están “viajando” las fábulas y las quimeras manifiestas que como si hay una información sobre “las fuerzas oscuras”, a la cual es necesario temer. Intentaremos dar la claridad.

En realidad tal división de la información a la clara y la oscura no existe en la naturaleza. Hay la luz del conocimiento y la oscuridad de la ignorancia, no hay otra clasificación. Se tiene en cuenta el conocimiento no aprendido, académico, de libros, sino el interno, inherente para la persona del nacimiento, pero hasta cierto punto escondido. Lo nombramos la Vista Interna o la Atención Interna. Toda la intriga de la Humanidad consiste en cómo obtener este Conocimiento. Se aplican los esfuerzos enormes, y el resultado es extremadamente negativo. El hecho es que la persona puede encontrar fuera de sí solamente el nivel de información, pero no el Conocimiento.

La sabiduría tiene razón: “Llevo todo lo mío conmigo”. La naturaleza, habiendo creado la criatura más perfecta, no podía permitir que la persona sea enviada en la vida en el aspecto no reunido, no completado. Esto es imposible en general. Para que convencérselo basta de volver la mirada al reino vegeta y al mundo animal. Con que amor, preocupación y precaución están creados cada hierbecita, flor, bicho, no diciendo sobre los mamíferos. Realmente, todo está previsto, está pensado bien. Es difícil encontrar el defecto menor en el aspecto externo, en la conducta, en la habilidad de sobrevivir.

En el fondo de esta armonía elevada en lo Absoluto la persona parece como el planetícola, el vagabundo y el ente extraño y ajeno, además que es un Hijo de Dios. Se queda llevar las informaciones de la salud de los Padres. Las sospechas de la plenitud de Su responsabilidad y capacidad existen sobre la Tierra igual tanto cuanto en la Conciencia de la gente hay el Diablo, con el que Dios como si está combatiendo de sol a sol hasta el agotamiento completo.

Sin embargo, no se debe apresurarse a sacar conclusiones. Tienen suficiente mente, fuerzas, tiempo, paciencia para todo y todos, ¿he aquí no Tienen manos para controlar un ser humano? Es poco probable. Entonces, esta paradoja y la deformación indignante están admitidas por Ellos conscientemente. Es el objetivo simplísimo. La persona debe notar esta disconformidad, meditar profundamente y comenzar la búsqueda de las causas de tal desorden. Haciendo “la análisis de los vuelos” con el objetivo de la búsqueda de los malhechores, llegará inevitable a la “persona” propia. Los culpables no existen en principio, ya que en el Universo no hay los enemigos naturales de la persona. La conclusión es solamente una, completamente desconsolador para nosotros. Si tales padres hermosos y cuidadosos tienen tal nene incontrolado, él no evitará las medidas y persuasiones extremas. A decir verdad, ello ocurre ahora.

Se queda aclarar urgentemente – ¿qué nos se incriminan, qué se atribuye a nosotros, y cómo comprender – qué, al final de los fines, se quieren conseguir de nosotros? Si iremos a la inversa, tendrá que reconocer: el culpable es el movimiento centrífugo en el socium, donde la persona es un tornillo de la máquina enorme. Y en ella los intereses de las partes y los detalles separados se someten solamente a uno – que la máquina cumpla exactamente su destinación. Los tornillos y los engranajes pueden tener solamente el número ordinal en la especificación y la marca de fábrica (el sello). Y claro, cada detalle debe cumplir sus funciones. Usted puede decir que lo sabe un alumno de la escuela primaria, esto no es nada asombroso, de otro modo ni el mecanismo, ni la sociedad pueden funcionar.

En esto consiste el obstáculo. Lo qué es normal para el socium – para Dios lo es completamente inaceptable. El ser humano, haciéndose el elemento funcional del socium, pierde automáticamente la memoria sobre su destinación verdadera. Deja de cumplir las funciones del Individuo y se desconecta del Canal que le une con el Yo Superior, el Campo Infoenergético y Dios.

Mientras que la persona se reconozca a sí misma como un Individuo, habiendo declarado sobre su independencia del socium, en el que se puede extraviarse fácilmente, habiéndose perdido, ella para Dios no es interesante y no es necesaria. Es sabido que el momento determinante en la interacción de la persona con Dios es la habilidad de la persona de dirigir su energía mental. ¿Por qué el socium es peligroso en este plano? La persona, viviendo en el socium y, siendo dependiente de él en cada bagatela, se indigna a menudo, se irrita y realmente estalla, echando en el medio ambiente las megatoneladas de su energía mental. En este caso la energía mental del elixir de vida se convierte en la arma termonuclear mortal. Su disparador (“una maletita nuclear”) son las emociones negativas incontroladas de la persona. Y si el mundo físico, el mundo de las vibraciones rudas, a consecuencia de su insensibilidad es capaz de resistir contra tal bombardeo permanente, el Mundo Tenue no se mantendrá ni una hora.

Ya que la energía mental es la componente que funciona dinámicamente, la componente del Péndulo de la Vida y de cualquier otro proceso, sin habilidad de poseerla y gobernarla, la persona no sólo no es necesaria en el Mundo Tenue, sino también presenta un peligro enorme para la gente que vive allí y para el medio ambiente.

En el mundo hay algunos países-poseedores del potencial nuclear. Mire, cómo es guardado el presidente de cada uno de estos países, dotado del derecho en cualquier hora a presionar el botón “¡Despegue!” en la maletita nuclear la que tiene permanentemente a su vera. Y si se permite gobernar el país con el potencial nuclear las personas comprobadas muchas veces, responsables intachablemente – el acceso a la energía mental es libro para todos sin escoger, del nacimiento. Y ahora imagínese usted, ¿cuántos sujetos se pasean por las calles de aldeas y ciudades, los que poseen no simplemente las maletitas nucleares, sino de los pies hasta la cabeza están cubiertos colgando por las granadas y los cohetes atómicos? ¿Conoce usted a ellos? Y de hecho somos nosotros con ustedes, excitados e irritados.

Habiendo leído todo esto, es probable que usted ya ha comprendido: el socium por sí mismo – como la comunidad de la gente – para Dios no presenta ningún peligro. ¡Además, el socium es necesario para Dios como el aire, porque solamente él es capaz de fraguar los Individuos para Dios! Es porque en el Mundo Tenue, como en la Cuarta Dimensión, allá andarán solamente los Individuos comprobados repetidamente en el asunto (examinados por el Socium y la Nooesfera), los cuales han recibido la omisión allá de las manos de Dios.

Esto es un axioma como la realidad objetiva, el que es completamente ajeno a la opinión de la persona misma y del socium. Así, mientras que la persona se obstine, siendo tozudo, el asunto tampoco está en marcha. Entonces, la cabaña de aquéllos que se pusieron tozudo como un buey, desaparecerá con la rapidez catastrófica. Para la persona esto parece como la pérdida de la civilización, para Dios – la transformación de tal noción amorfa como la “Humanidad” en la civilización de los Individuos; y esta transformación está acompañando por la destrucción planificada “del potencial termonuclear”.

En cuanto a la información, hace falta dividirla en la información que va de Dios y la información que no va de Dios. Si seguir la clasificación anterior, en la categoría de la información de las fuerzas oscuras caerá inevitablemente 99,9999...% de la información, la cual posee la Humanidad. Entonces tendrá que nombrar el socium como el Diablo principal. “¡El mayor truco del Diablo es que él ha convencido al mundo que no existe!” Además, que cada uno solucione este problema también por sí mismo.

¿Qué es una peculiaridad de la información de Dios que la caracteriza? Aquí también hace falta dar la claridad. Para la mayoría de ustedes la importancia decisiva consiste en la Opción de la dirección, de la doctrina, de la metodología, del autor. No hay ningún secreto que ahora muchos dicen y escriben que precisamente su información es verdadera, porque ella es “de Dios”. Para no hablar por hablar y no entrar en la polémica – quién es justo y quién no es justo, nos referiremos a las opiniones de la gente conectada a nuestro Sistema. La mayoría aplastante dice que el factor decisivo era el miedo de quedarse no conectado a su Yo Superior. No la sed de los conocimientos, de la erudición, de la experiencia – ¡precisamente el miedo! Por extraño que sea, pero la primera señal de la presencia a la persona de la intuición, es el miedo de violar el rasgo prohibido y quedarse rezagado en relación con la Evolución, con Dios – cuando aparece la menor posibilidad de hacer el primer paso hacia Ellos.

Más, cuando la persona continua moviéndose en esta dirección, en su Alma se establecen la tranquilidad y la calma, y esto se acompaña de la desaparición gradual de las emociones negativas. Gradualmente la persona del dominio de los ruidos vuelve a su frecuencia natural, en la realidad, comenzando recibir los soplos como las recomendaciones-respuestas concretas lacónicas “sí” o “no”. El laconismo se determina por dos causas. La persona está en la zona de la recepción insegura y para ajustarse más rápidamente a su propia onda debe analizar cada su paso, haciendo la marcha comprendida. Solamente por eso al principio le está dada la materia en qué pensar, como las alusiones-soplos para estimular la puesta en marcha del neocórtex y para despertar la Conciencia.

Como usted puede ver, Dios trabaja individualmente con el Individuo concreto, y no con el rebaño y el electorado. Hace falta destacar que el trabajo está haciendo solamente como los soplos en las situaciones concretas cotidianas, pero no como el dictado de los tratados verbosos, abstrusos sobre nada. Muchos objetan, diciendo que si Él es Dios, debe hacer entrar en razón a todos nosotros, unirnos, habiéndonos hecho felices. Todos – significa de nuevo “hacer feliz” a la masa anónima, a la que es fácil alzar en armas, el robo, las barricadas, pero es imposible llevarla porque los conocimientos y la Evolución pueden ser entregados solamente por la carrera de relevos, de las manos en las manos. Se puede llevar a los Individuos sólo, y lo realizará el Individuo que ha criado sobre la Tierra y a sí mismo, y a los demás. La Evolución se crea no por toda la Humanidad, sino por cada una personalmente, por la persona separada. ¡Cada uno de nosotros, independientemente de cualesquiera circunstancias, puede y debe cambiar la curva evolutiva, conscientemente habiéndose descarrilado del proceso de la regresión de la Humanidad!

Es porque el objetivo de Dios es elegir sobre la Tierra el matrimonio conveniente, según Su parecer, con reducirlo gradualmente hasta la condición necesaria. Y la tarea de estos cónyuges será la preparación de algunas personas que sean capaces de duplicar los instructores. En el caso si este trabajo está hecho no apresuradamente, sin errores, en el nivel profesional – se pone en marcha la reacción en cadena creadora, y es posible “abarcar” toda la populación de la Tierra en los meses contados. Hay una reacción de dentro, en vez de por afuera. Para no hacer afirmaciones gratuitas, pongamos un ejemplo con el problema antiguo lógico sobre el tablero de ajedrez. Es necesario contar, qué peso de los granos de arroz estará en el último, sexagésimo cuarto cuadrado del tablero de ajedrez, si en el primero ponemos un granito, en el segundo – dos, en el tercero – cuatro, en el cuarto – ocho, etc. Sobre el último cuadrado se encuentra la masa del arroz, la que será colocada penosamente en todos los graneros y los depósitos de la Tierra. Es imposible contar la cantidad de los granos, y para ello ha sido exigido solamente sesenta y dos etapas de la reacción en cadena o la progresión geométrica.

El problema tiene la decisión genial, pero puede ser realizado solamente por las Personas que son capaces de enseñarse a sí mismas, enseñando a los otros. Esto significa que toda la experiencia positiva afluirá a la cima de la pirámide, será generalizada y será retornada como el impulso-carga que alimenta. Está realizado el principio del trabajo del condensador “la carga – la descarga” o el Péndulo de la Vida (Evolución) en el funcionamiento. ¡Aquí es el esquema ideal de la autoadministración, que, siendo puesto en marcha, trabajará mucho tiempo tanto como se quiera, prácticamente eternamente! Según este principio están construidos los sistemas estelares y el Universo mismo. En él está basada la dirección de todo el Universo con Su cantidad pasmosa de la populación. ¡Nuestro objetivo es ponerlo en marcha sobre la Tierra (o intentar hacerlo, por lo menos)!

Esperamos que usted ya ha comprendido, sin nosotros, qué representa la información “no de Dios”. Esto es un movimiento del impulso solamente de arriba hacia abajo, por la vertical imperiosa. Su objetivo es no cierto individuo, sino toda la populación de la Tierra. El trabajo se realiza con la masa impersonal de la gente que tiene la propiedad de caer en la euforia al principio, levantando los ídolos a las manos, y luego, cuando se le importuna, echarlos bajo sus pies. Así era con todos los jefes de las revueltas, insurrecciones, revoluciones. Originariamente ellos creen sagradamente en su misión, cuyo objetivo es el abarcamiento de masas, después de qué, como ellos piensan, seguirá la felicidad y la prosperidad general. Este error resulta de la ignorancia elemental del cuadro general de lo que ocurre, de la falta de deseo y la incapacidad de la gente que han tomado a sí misma una gran misión – la incapacidad de trabajar no con las masas, sino con la concreta gente poco numerosa.

La historia amortiza todos sus fracasos en la situación revolucionaria no madura que se ha formado desgraciadamente, en la coyuntura, en la ignorancia de la psicología de las masas, en las artimañas y manejos de la oposición y otros factores desfavorables. Pero así fue, es y será, porque esto es una realidad objetiva. ¡Siempre, en todos los tiempos y para todos los pueblos!


4. Educarse a sí mismo como la Persona Creadora


¡La persona es un Creador! En el Universo funcionan las leyes únicas. Les obedecen y Dios, y la Persona. Solamente Dios, dándose cuenta de la inevitabilidad de tal subordinación, sabe obedecer las leyes y sabe cómo dirigirles. El ser humano mientras tanto está en la ignorancia espesa, pero ante él en primer plano está planteada un tarea – el aprender no sólo obedecer las leyes del Universo, sino también dirigirles. La explotación común con Dios y el Mundo Tenue del Universo, la dirección de sus leyes permitirán abastecer la Evolución del mismo proceso vital en el plano de la sucesión y del cambio de las generaciones. Precisamente tal necesidad obliga Dios y el Mundo Tenue a tener en cuenta la persona y organizar su enseñanza. Solamente por esta causa en el mundo de la gente a través de los profetas, clarividentes, contactadores, a través de la gente simple descienden los conocimientos distintos. La destinación básica de este estudio es una sola – hacer que despierte la Conciencia humana y enseñar a la persona que sea el Creador de su vida propia. Solamente después de que aprenda a dirigirla, restablezca y refuerce la salud, obtenga el bienestar, es posible confiarle a ella unas tareas más serias. ¡Sólo en este caso ella deja de ser un esclavo de las circunstancias!

El niño está en la cuna, en el ataúd – fallecido:
Eso es todo que sabemos de nuestro destino.
Bebe, apurando las heces
y sin preguntarlo:
El secreto del señor no será revelado para el esclavo.

Omar Jayam


Partiendo de la importancia de la persona para el Universo, el potencial inagotable de las posibilidades creadoras está dispuesto en cada uno de nosotros por la naturaleza misma. De la persona depende la apertura y la explotación de sus propias fuerzas creadoras. Precisamente por eso las fuerzas internas, no reconocidas por la persona, le incita a la realización creadora, haciéndola buscar unas vías más eficaces para solucionar los problemas, aprender, acumular la experiencia. Es porque la persona pone manos a la obra, ora a una, ora a otra, considerando por lo mismo que se realiza a sí misma creativamente.

Sin embargo, no teniendo los puntos de referencia en la vida, no imaginando su cuadro general, a menudo la persona gasta el potencial creador para nada. Para cumplir su misión (el problema básico creativo) – hacerse el participante de la creación del flujo vital – ella no tiene manos para hacerlo. Es necesario notar aquí: en las obligaciones de la persona entra la necesidad del estudio constante, la educación en sí de las habilidades de dirigir sus fuerzas creadores, la formación en sí de las cualidades del Individuo, del Creador. Cada quién se niega a cumplir estas básicas exigencias de patrón, es arrojado sin lástima por el flujo vital, ¡aunque su cantidad alcance a seis mil miliones!

Hacerse el Creador – significa armonizarse a sí mismo según los parámetros de la salud y el dinero, pues ellos componen la esencia de la capacidad de la persona de existir en el flujo vital. Cada uno debe hacerse el creador de su salud propia y su bienestar, en realidad – de su vida.

La persona ha sido creada a imagen y semejanza de Dios, entonces, todas Sus cualidades están dispuestas en nosotros desde los tiempos más remotos. De hecho es necesario sólo construir los puntos de referencia propios en la vida, habiendo comprendido que su objetivo básico es abrir aquel potencial inmenso, que está dispuesto en cada uno de nosotros por la naturaleza. ¡Este potencial contribuye al proceso de formación de la Persona-Creador y la Evolución de la Persona!


La felicidad (la parábola antigua)

Dios modeló el hombre de la arcilla, y se le quedó un pedazo no usado.

¿Qué aún puedo modelar para ti? – preguntó Dios.

Modélame la felicidad, – Le ha pido el hombre.

Nada le respondió Dios, y sólo puso en la palma del hombre el trozo de arcilla el que ha quedado…

La camisa de la persona feliz (la parábola Oriental)

Vivía una vez un rey muy poderoso. Había todo con qué puede soñar solamente el hombre: el palacio hermoso, la riqueza, el poder e incluso la salud. Tenía la mujer y los niños, muchos criados. Todos sus deseos menores se cumplían instantáneamente, pero esto no le acarreaba a él la dicha. Temible y lúgubre estaba sentado sobre el trono, tratando de comprender, ¿de dónde es tal insatisfacción, qué le falta a él? Y aquí una vez ha comprendido que no tiene felicidad. Habiendo llamado al médico cortesano, le dijo:

Quiero ser feliz. Me haz feliz, y te enriqueceré. ¡Y si no cumples mi deseo, haré que te decapiten!

El doctor fue en la confusión: “¿Qué puedo hacer? ¿Cómo es posible hacer a alguien feliz, nadie lo sabe, pues que la felicidad es el estado interno! Pero el rey se volvió loco, y ése no gasta bromas con él las bromas”.

Debo pensar, soberano, – le respondió el médico, – tengo que mirar en los tratados antiguos. Por la mañana encontraré la solución.

Él pensaba toda la noche, ha cavado la multitud de libros, pero en la literatura médica no era nada sobre la felicidad. El problema fue difícil, y estuvo a punto de desesperarse. Al fin, al amanecer encontró la solución. ¡Todo es muy simple!

Su majestad, – dilo él, – es necesario encontrar la camisa del hombre feliz y llevarla, entonces usted tendrá una felicidad y conocerá qué es esto.

Habiéndolo oído, el rey se alegró mucho: tal medio simple! Él llamó al primer ministro y le ordenó a él:

Encuentra al hombre feliz, le toma de él la camisa y la trae a mí. ¡Más de prisa!

El ministro salió siendo perplejo. Ante todo, se marchó al hombre más rico y le pido que le dé la camisa, pero aquél le respondió:

Puedes tomar para el rey tantas camisas como se quiera, pero no puedo nombrarme a sí mismo feliz. Y te agradezco por el soplo. Ahora también expediré los criados para buscar al hombre feliz.

El ministro ha ido a ver a muchos hombres, pero nadie de ellos era feliz. Cada uno expresó la preparación completa: “¡Que nuestro rey sea feliz, daremos todo, no sólo las camisas! Daremos nuestras vidas, pero somos desgraciados, por eso nuestras camisas no le convendrán”.

El ministro se amargó mucho: “¿Qué debo hacer? ¡La desgracia cayó como llovido y ahora tengo que responder! ¡El médico se ha salvado con destreza!” Estuvo muy infeliz y ya estuvo a punto de desesperarse, pero aquí alguien le aconsejó a él:

No te apenes, yo sé un hombre santo, probablemente es feliz. Por las noches él toca la flauta, en la costa del río. ¿Es probable que lo oías?

Sí, – respondió el ministro, – a veces, en medio de la noche, fui encantado por los sonidos maravillosos. ¿Quién es este hombre? ¿Cómo se puede encontrarlo?

Lo encontraremos en la costa del río, viene allá cada noche.

Y por la noche han venido a la costa del río. El hombre tocaba la flauta, ¡y era tan bueno! Los sonidos fueron llenados de tal alegría y felicidad que el ministro estuvo completamente feliz.

¡Oh! – exclamó, – he encontrado a aquél quién me es necesario! -– Y, habiendose lanzado al santo, le preguntó: “¿Eres feliz?”

Sí, – respondió aquél, -– soy feliz, la felicidad me rellena!

El ministro se puso a danzar de regocijo y exclamó:

¡Oh, me es necesaria tu camisa!

Pero la persona nada le respondió a él.

¿Por qué callas? – preguntó el ministro. – ¿Dame más bien tu camisa, ella es necesaria para el rey!

Pero esto es imposible, no tengo una camisa. Está oscuro, y no ves que yo soy desnudo, –respondió el músico.

¿Cómo puedes ser feliz, si no tienes incluso la camisa? – le preguntó el ministro.

Precisamente de eso se trata, – respondió la santa, – antes fui el hombre muy rico y presuntuoso, pero yo sufría. Y la vida, habiéndome asestado los golpes, cortando, como un gran escultor, todo que era de más, me creaba. Y aquí una vez, habiendo perdido todo – y la riqueza, y el aplomo, y mi desgracia, – me hacía libre de todo ello, e incluso de sí mismo. Y entonces la felicidad me había llenado”.

La camisa del hombre feliz (parábola Oriental)

Vivía una vez un rey muy poderoso. Había todo, con qué puede soñar solamente el hombre: el palacio hermoso, la riqueza, el poder e incluso la salud. Tenía una mujer y unos niños, muchos criados. Todos sus deseos menores se cumplían instantáneamente, pero esto no le acarreaba la dicha. Temible y lúgubre estaba sentado sobre el trono, tratando de comprender, ¿de dónde es tal insatisfacción, qué le falta a él? Y aquí una vez ha comprendido que no tiene felicidad. Habiendo llamado al médico cortesano, le dijo:

Quiero ser feliz. Hazme feliz, y te enriqueceré. ¡Y si no cumples mi deseo, haré que te decapiten!

El doctor cayó en confusión: “¿Qué puedo hacer? ¿Cómo es posible hacer a alguien feliz, nadie lo sabe, pues la felicidad es el estado interno! Pero el rey se volvió loco, y ése no es de los que gastan bromas”.

Debo pensar, soberano, – le respondió el médico, – tengo que mirar en los tratados antiguos. Por la mañana encontraré la solución.

Él pensó toda la noche, había recavado en multitud de libros, pero en la literatura médica no había nada sobre la felicidad. El problema fue difícil, y estuvo a punto de desesperarse. Al fin, al amanecer encontró la solución. ¡Todo es muy simple!

Su majestad, – dilo él, – es necesario encontrar la camisa del hombre feliz y llevarla, entonces usted tendrá una felicidad y conocerá qué es esto.

Habiéndolo oído, el rey se alegró mucho: un medio simple! Él llamó al primer ministro y le ordenó:

Encuentra al hombre feliz, le toma su camisa y la tráemela. ¡Más de prisa!

El ministro salió perplejo. Ante todo, se marchó al hombre más rico y le pido que le dé la camisa, pero aquél le respondió:

Puedes tomar para el rey tantas camisas como quieras, pero no puedo nombrarme a mismo feliz. Y te agradezco por el soplo. Ahora también enviaré los criados para buscar al hombre feliz.

El ministro fue a ver a muchos hombres, pero ninguno de ellos era feliz. Cada uno expresó la preparación completa: “¡Para que nuestro rey sea feliz, daremos todo, no sólo las camisas! Daremos nuestras vidas, pero somos desgraciados, por eso nuestras camisas no le convendrán”.

El ministro se amargó mucho: “¿Qué debo hacer? ¡La desgracia cayó como llovida del cielo y ahora tengo que responder! ¡El médico se ha salvado con destreza!” Estuvo muy infeliz y ya estuvo a punto de desesperarse, pero aquí alguien le aconsejó a él:

No te apenes, yo sé un hombre santo, probablemente es feliz. Por las noches él toca la flauta, en la orilla del río. ¿Es probable que lo oías?

Sí, – respondió el ministro, – a veces, en medio de la noche, fui encantado por los sonidos maravillosos. ¿Quién es este hombre? ¿Cómo se puede encontrarlo?

Lo encontraremos en la orilla del río, viene allí cada noche.

Y por la noche fueron a la orilla del río. El hombre tocaba la flauta, ¡y era tan bueno! Los sonidos se llenaban de tal alegría y felicidad que el ministro se sintió completamente feliz.

¡Oh! – exclamó, – he encontrado a aquél que necesito! -– Y, habiéndose acercado al santo, le preguntó: “¿Eres feliz?”

Sí, – respondió aquél, -– soy feliz, la felicidad me rellena!

El ministro se puso a danzar de regocijo y exclamó:

¡Oh, necesito tu camisa!

Pero aquella persona nada le respondió.

¿Por qué callas? – preguntó el ministro. – ¿Dame tu camisa, es necesaria para el rey!

Pero esto es imposible, no tengo una camisa. Está oscuro, y no ves que yo estoy desnudo, – respondió el músico.

¿Cómo puedes ser feliz, si no tienes incluso una camisa? – le preguntó el ministro.

Precisamente de eso se trata, – respondió el santo, – antes fui un hombre muy rico y presuntuoso, pero yo sufría. Y la vida, habiéndome asestado los golpes, cortando, como un gran escultor, todo que me estaba de más, me creaba. Y aquí una vez, habiendo perdido todo – la riqueza, el aplomo, y mi desgracia, – me hacía libre de todo ello, e incluso de mi mismo. Y entonces la felicidad me había llenado”.


¡Note, la felicidad verdadera y libertad a menudo están dadas a costa de las pérdidas y las privaciones inconcebibles en el mundo material, en cambio, pero de ningún modo como los regalos y los encuentros milagrosos, por encima de lo que ya está disponible! Especialmente si esto toca al proceso de la transición a la Cuarta Dimensión. ¡En realidad, la persona se hace más sincera y activa en los tiempos de las privaciones, pero no en los de la satisfacción harta! No hay nada asombroso en esto. La fuente de cualquier proceso evolutivo es la lucha de dos estados mentales de la persona, a saber – la lucha entre lo deseable y lo verdadero. Lo deseable es el estado que se deseable para la persona para abastecer su confort vital. Lo verdadero – lo que la persona tiene en el momento actual y que no corresponde a sus exigencias.


¡Solamente el Individuo puede hacerse el Creador!


Oímos constantemente las conversaciones sobre lo objetivo y lo subjetivo, que el pensamiento es material. ¿Hasta qué punto esto se considera?

Es objetivo todo que existe fuera de la Conciencia, ya que ella está limitada por los límites estrechos de nuestro modo de vida, por el ambiente, trabajo, localidad. Podemos no saber de otra gente, profesiones, países, ciudades, sino ellos existen, con todo eso. Esto habrá una realidad objetiva. Análogamente, la ciencia académica, habiendo dicho una vez que Dios no existe, que no hay el Mundo Tenue, no hay el Espíritu, por lo mismo ha violado la ley de la objetividad, habiéndose limitado por los límites estrechos de la percepción subjetiva del mundo.

Y en ello no hay nada asombroso, porque la Conciencia de la persona está orientada solamente hacia aquel volumen, en el que pasa su vida y actividad. Ella no comprende y no imagina nada más que se basa en las posibilidades del encéfalo de mamífero. El Mundo Tenue, el Mundo de Dios, está fuera de los límites de la percepción (la Dimensión) de la Conciencia humana, y, a pesar de todo, no se hace menos real, objetivo e influyente en nosotros. Por fuerza de nuestra escasez no lo percibimos, y por eso, para nuestra comodidad y tranquilidad, contamos que es inútil saberlo.

¿Para quién esto sea ventajoso? – Juzgue por si mismo. Imaginemos al instante que la mayor parte de la populación de la Tierra al punto comenzó a ver claro y reconoció su sinrazón con relación a Dios, al Mundo Tenue y a la Evolución. Esto significa que todos los hombres se hicieron los Individuos que son capaces de vivir independientemente, no recurriendo a los servicios de las estructuras estatales. Esta gente votará contra muchos productos nocivos “por los pies”. En esta categoría caerán: todo el surtido de las industrias de aguardiente, de tabaco, farmacéutico, de confitería, la mayor parte del surtido de carne y de leche, las patatas, el pan, los macarrones. Habrá innecesaria la mayoría de los medios de comunicación de masas, las editoriales, la radio y los canales de televisión, pasará la necesidad de la publicidad, será suprimida la religión y serán disueltas muchas estructuras científicas. Se pararán muchas ramas de la industria, en primer lugar de armas. Adelgazarán al mismo tiempo los tomos gruesos de los códigos, ya que el Individuo “entra” perfectamente en la realidad, no entrando en las contradicciones, y además en la confrontación con la ley y los circundantes. Todo esto significa que habrá innecesaria la mayoría de los ministerios y los departamentos, desaparecerán los ejércitos, la frontera... Y esto será el Siglo de Oro de la Humanidad, el sueño con felicidad y justicia el que se ha materializado. Solamente en vez de la felicidad la Humanidad recibiría la tragedia y el cataclismo (más terrible que el Apocalipsis), de que no se recobrase.

Pensamos que esto es suficiente, y no vale la pena continuar discutiendo para evitar los infartos. A propósito, este guión espera a la Humanidad, si se cumple el sueño azul del idiota – ocurrirá el Segundo Advenimiento y sobre la Tierra entrará en vigor la dirección recta presidencial de Dios. En este caso la industria del petróleo y gas, por ejemplo, sería cerrado en seguida, ¡porque el achique del petróleo y del gas es el modo más rápido de la destrucción de la Tierra! Resulta que habían muchas invenciones que llevan la amenaza al complejo del petróleo y gas, ellas son enterradas, algunas – junto con los inventores. Es muy instructivo el destino de los descubrimientos de Nicolás Tesla, los elementos de combustible de Meyer y de las elaboraciones de nuestros autores rusos en este dominio. ¡Resulta que prácticamente se puede no extraer en absoluto el petróleo y el gas! ¡Solamente esto es una vez más la independencia de la gente de las estructuras indicadas más arriba, y esto es inadmisible en general (según la opinión de estas estructuras)!

Estos dos párrafos deben enfriar las cabezas locas de los soñadores de religión y los profetas. ¡Bueno, que todo se quede como antes, y la situación se cambie gradualmente! Es probable que muchos de ustedes nos apoyarán y dirán que no necesitan tal felicidad terminada (a nuestras cabezas). ¡Más vale utilizar aquel trozo de arcilla que a cada uno de nosotros junto al nacimiento Dios ha puesto en la palmita, y modelaremos la felicidad por sí mismos, según nuestra parecer!

Es decir, los sueños rosados de la Humanidad con el Santo Advenimiento y las llamadas de la mayoría de la gente a Dios que Él (si existe) establezca sobre la Tierra el paz, la felicidad y la prosperidad – tales sueños es una percepción subjetiva de la vida por la persona que ha caído del tiempo. La realidad objetiva, a la cual la persona no desea reconocer y aprender, pero quiere que la nos den en el aspecto terminado y por la vía del hecho, esta realidad entraña un peligro mucho más grande. Dios y el Mundo Tenue comprenden perfectamente todo esto, y por eso procuran no hartarnos de la realidad objetiva, la nos dan poco a poco.

Todo el Universo, todos los procesos que pasan fuera de nosotros, son objetivos. Conforme a las concepciones filosóficas, conocemos la objetividad por medio de su representación en nuestra Conciencia, en sí. Sí, todo es así, sólo cooperamos con la objetividad a cuenta del reflejo en ella de nuestra Conciencia propia, nuestra percepción de la realidad, en base de los sentidos, convicciones, miradas y deseos propios, ¡como Narciso de la parábola!


Narciso, un joven hermoso, todos los días se iba a contemplar su belleza en el reflejo de un lago. Estaba tan fascinado con su aspecto que cierto día se cayó dentro del lago y se murió ahogado. En el lugar donde cayó nació una flor, a la que llamaron narciso.

Cuando Narciso murió, llegaron las Oréades – diosas del bosque – y vieron el lago transformado, de un lago de agua dulce que era, en un cántaro de lágrimas saladas.

¿Por qué lloras? – le preguntaron las Oréades.

Lloro Narciso, – respondió el lago.

¡Ah, no nos asombra que llores Narciso! –prosiguieron ellas-. Al fin y al cabo, a pesar que nosotras siempre corríamos tras él por el bosque, tú eras el único que tenía la oportunidad de contemplar de cerca su belleza.

¿Pero Narciso era bello? – preguntó el lago.

¿Quién si no tú podría saberlo? – respondieron, sorprendidas las Oréades. – En definitiva, era en tus márgenes donde él se inclinaba para contemplarse todos los días.
El lago permaneció en silencio unos instantes. Finalmente dijo:

Yo lloro Narciso pero nunca me di cuenta de que Narciso fuera bello.

Lloro Narciso porque cada vez que él se inclinaba sobre mis márgenes yo podía ver, en el fondo de sus ojos, reflejada mi propia belleza”.


En el total, la objetividad se derrubia, pierde sus cualidades reales, convirtiendo en la subjetividad, en la ilusión. En este mundo ilusorio (subjetivo), “real”, todos nosotros vivimos para que luego nos ahoguemos, habiéndose derrubiado en él. La interacción con la objetividad se demuestra en que la construimos (y en realidad – la misma vida) según nuestros parámetros. Así obramos en todo, absolutamente en todo: cooperando con los niños, los próximos, los amigos, la sociedad, los procesos sociales y económicos, con el dinero, etc. Y luego nos asombramos, ¿por qué somos tales desafortunados?

Entre lo objetivo y lo subjetivo hay constantemente unas contradicciones que se demuestran en nosotros como los estreses y los miedos.

¿Cómo separar en la Conciencia la percepción del Mundo objetivo y el mundo subjetivo? Para ello hay solamente un modo – desarrollar el conocimiento del mundo por medio de la sensación. ¿Qué esto dará? Como es sabido, conocemos la realidad objetiva con la ayuda de los órganos de los sentidos. Su función básica es darnos las sensaciones de los fenómenos de la naturaleza, es decir, percibimos los fenómenos a través de las sensaciones. Las sensaciones es la forma superior de nuestra percepción intuitiva del mundo. Esto habrá la así llamada Vista Interna. Con su ayuda podemos percibir el estado del organismo propio, sus órganos internos, las células, la estructura de las moléculas, los átomos. Con la ayuda de las sensaciones podemos percibir el Mundo Tenue. La sensación es una cualidad universal de la persona le dada por la naturaleza, puesto que atraviesa todos los Niveles del Universo e influye en la Conciencia con el objetivo de la comprensión de lo que está sintiendo. La sensación que se realiza por medio del ojo se llama clarividencia, por medio del órgano del oído – clarioído, etc. La forma superior de la realización de las sensaciones es clariconocimiento (conocimiento repentino) que está dando uestra Conciencia junto a la interacción activa con el Campo Infoenergético del Universo (la intuición). Es posible desarrollar las sensaciones solamente junto a la ausencia de los estereotipos y la activación de la fuerza creadora del pensamiento.

 

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© Alejandro y Tamara Blanco 2007