¿Cómo aprender a hacer la Opción correcta, no perdiendo los puntos de referencia justos y no cayendo del tiempo?

¿Cómo aprender a hacer la Opción correcta, no perdiendo los puntos de referencia justos y no cayendo del tiempo?


La salida de la situación es muy simple: es necesario aprender a concentrar la Conciencia en el mismo proceso objetivo, verificando con él cada su paso, y no la relación subjetiva a él. Lo objetivo y lo subjetivo también son dos Polos de la Vida de la persona. Su interacción será la Vida misma que da la posibilidad a la autorrealización por medio del conocimiento de sí mismo y del Universo.

Lo objetivo existe siempre. ¿Por qué? Bajo lo objetivo se sobreentiende el Mundo (el Universo) material revelado que es inmortal gracias a la observación estricta de las objetivas leyes simples y precisas. Lo objetivo es Dios, el Creador del Universo. Aunque Él es el Individuo (el sujeto), pero está privado de las propiedades y las cualidades subjetivas por completo, porque es la personificación de la Eternidad, y, en realidad, Él habrá la Eternidad misma como el proceso dinámico, pero no el hecho estático. En calidad de la prueba se puede añadir que Dios es la única Persona en todo el Universo, la que no tiene el interno Universo Virtual, por razón de la presencia del real. En cuanto a las conversaciones ociosas de la pérdida inevitable del Universo, es el mito. Después de acabar el ciclo evolutivo todos los siete Universos sin problemas serán arrollados por los Dioses para hacer el resumen, generalizar y comprender la experiencia que será usada junto a la señal de todos los Ciclos siguientes.

Lo subjetivo se crea por el ser humano, sus singularidades mentales, su individualidad. Lo subjetivo es el mundo interior entero de la persona, su Universo Virtual construido por las miradas, convicciones, costumbres, relación a la gente, etc. La Conciencia se orienta, como regla, hacia su mundo interior, hacia el Universo Virtual, el que como si se representa en el espacio objetivo, sustituyéndole todo. ¿Por qué la persona no es un Creador? Es el Creador, solamente todavía no lo sabe. La persona crea su Universo personal y aspira la energía mental en todo que entra en este Universo, dando la Conciencia a modo de sus miradas, convicciones y otras apreciaciones personales. Cada quién no obedece sus leyes, se somete a la influencia kármica, es decir, cae bajo el tiro de artillería de las emociones negativas, los escándalos, los reproches. Sí, precisamente así, uestras manos creamos el Karma. A otra persona no se queda más que conocer los rasgos y las singularidades de la mentalidad del “creador”, sus orientaciones, miradas, convicciones y seguir sus leyes. Pero...

El mundo creado por otra persona, está calculado a su uso individual y no está calculado a la colectividad. Para toda otra gente hay otro mundo exterior en el que cada uno crea su Universo. El Universo individual de cada uno de nosotros tiene el enlace excepcional (exclusivo) con el Universo objetivo, es decir, con el Universo de Dios, pero no con los Universos Virtuales de otras personas. En esta línea de comunicación no hay lugar para los padres, ni para los niños, ni para el sacerdote, ni para las autoridades, ni para el socium – no hay para nadie. Solamente la persona concreta y Dios se encuentran en la interacción. Y así para cada uno, como si eso fuera un niño, un anciano o una persona joven.

Cada uno, a partir de los años infantiles, construye su Universo Virtual, coopera con el mundo objetivo y tiene lo que tiene, en concordancia con la cualidad de esta interacción. Mientras que el carácter de lo objetivo (el mundo circundante) y de lo subjetivo (el Universo individual de cada uno) se encuentren en la armonía relativa, para el hombre todo va bien. Tan pronto como la armonía se perturbe, se derrumba el bienestar, y cuanto mayor es la disonancia, tanto más problemas tiene. Y esto no es porque Dios es tal cruel o se mezcla el Diablo. Además, todo tiene las causas objetivas.

¿Cuándo se perturba la armonía de la interacción de lo objetivo y lo subjetivo? Sólo entonces, cuando la persona concentra su Conciencia solamente en su Universo interno (Virtual). La intercomunicación de ambos Universos se realiza por el pensamiento. El pensamiento es activo allí donde está concentrada la Conciencia. Significa, todos los pensamientos de la persona, lo mismo que su Conciencia, se concentran en su mundo subjetivo. El enlace entre lo objetivo y lo subjetivo se interrumpe.

¿Cómo funcionan en este caso las oraciones o la meditación? ¡De ninguna manera! Claro, el hombre por medio de la oración (si con eso indica, qué le es necesario) dirige su pensamiento hacia Dios, es decir, hacia la objetividad, entonces para el período de la oración el enlace con el mundo exterior se establece, él puede recibir la ayuda desechable. Si el pensamiento durante la oración o la meditación no está llenado del contenido, por lo mismo el hombre desconecta solamente la actividad del hemisferio izquierdo, para la “mezcladora de pensamientos”, ¿y qué más?.. Es necesario aprender a usar hábilmente la Intercomunicación de lo objetivo y lo subjetivo, sacando ventaja para sí.

La cualidad de la vida y la salud por completo se determina por la cualidad de la interacción de lo objetivo y lo subjetivo. O usted quiere, o no, sino usted nace y vive en el mundo construido para usted por Dios. En él todo es dependiente de la energía mental de Dios, Sus singularidades individuales. Para nosotros este mundo es real y objetivo. Para no tener la influencia kármica, a nosotros no nos queda otro recurso que adaptarse a las condiciones creadas por Dios, conocerlos y aprender a sacar ventaja de ello. Además que Dios concede el derecho de la Opción a cada uno: si quieres – vive con Él en la armonía, si no quieres – no vivas, pero entonces perturbas la Unidad con el medio ambiente, habiéndote aislado de él.

La Opción básica para la persona es la Opción a favor de lo objetivo o lo subjetivo. ¿Cómo se puede distinguir, a favor de cuál orientación está hecha la Opción? Simplemente es necesario recordar que cualquier proceso o acontecimiento, cuyo participante usted es, pertenece al mundo objetivo. Se puede decir lo mismo sobre toda la gente, las relaciones recíprocas con ella. Incluso si alguien le ha cometido groserías a usted, le ha ofendido, ha puesto la zancadilla, o al contrario, ha hecho una declaración amorosa, le es fiel y es leal a usted, o le engaña a cada paso, le utiliza en sus intereses, a pesar de todo lo enumerado pertenece al mundo objetivo. ¿Y cómo es nuestra relación a los acontecimientos objetivos?

En lo que concierne, por ejemplo, al movimiento de los automóviles, la construcción de los edificios o su destrucción, las revueltas distintas en los países asiáticos o africanos y así sucesivamente, todo esto se percibe como la parte objetiva de la vida. Esto no nos toca. Pero todo que concierne a nuestras relaciones recíprocas personales con la gente, comenzando de los padres, los niños, los amigos y acabando por las relaciones recíprocas con el jefe de taller, el representante de un aparato estatal, etc., percibimos como la parte subjetiva de la vida, especialmente cuando la cualidad de estas relaciones recíprocas se refleja directamente en nosotros. ¡Habiendo concentrado en nuestro Universo Virtual, miradas, convicciones, estereotipos, obramos equivocadamente! Olvidamos que todo esto pertenece también a los procesos objetivos, que ya se han realizado, que es tarde romperlos y corregirlos, es necesario conocerlos, investigar por la Conciencia, analizarlos, adaptándose a ellos.

¡Debemos adaptarnos! Por ejemplo, es imposible exigir del hijo-desobediente que se adapte a nuestras esperanzas y exigencias. Su hijo es una realidad objetiva, con su Universo individual y en la línea de la comunicación con Dios no tiene a usted ninguna relación (repetimos que cada uno tiene esta comunicación individual). Por eso usted no tiene ningún derecho para exigir que el hijo viva según sus leyes de usted. Usted debe conocerlo, adaptando a él. Claro que él también debe hacer lo mismo. Solamente a cuenta de la adaptación mutua de uno a otro se basan las relaciones recíprocas armoniosas. Como usted puede ver, en las relaciones recíprocas personales tampoco se puede concentrar la Conciencia exclusivamente sobre sus propios juicios subjetivos, es necesario salir en el Mundo de las causas objetivas y a través de ellas conocer a otra gente, habiendo basado con ella las relaciones correctas, mutuamente ventajosas. ¿Acaso así usted obra?

Aquí en qué está concluida la orientación correcta de la Conciencia. Ella está dirigida hacia la Vida. La Vida es una cosa objetiva y siempre tiene razón en todo. Significa, siempre y en todo es necesario orientar la Conciencia hacia el proceso o el acontecimiento y en ningún caso hacia sí mismo. “No hay nada más abominable que la Verdad, si ella no está en nuestra parte” (marqués Halifax). Y es verdad, es desmesuradamente difícil reconocerlo y resignarse con la realidad objetiva, es más fácil continuar quemándose a sí mismo sobre la hoguera de las emociones, quedándose en el país de las lecciones no enseñadas 1.

¡Tan pronto como usted aprenda a hacer la Opción a favor del proceso objetivo, le dejará de vencer las emociones con los estereotipos y usted se encontrará bastante rápidamente en el Mundo de las Causas!


1 los autores usan el título de la película de dibujos animados.

 

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© Alejandro y Tamara Blanco 2007