Hagamos el resumen

Hagamos el resumen


No nos quedó más que sacar brillo a nuestra creación. Hace falta aportar las explicaciones y unir tales nociones, parecía que inunibles, como: la Conciencia durmiente, la caída del tiempo, la parada de la Evolución y el desacoplamiento del Yo Superior y Dios. En realidad esto es el mismo proceso explicado de los puntos de vista diferentes.

Sólo tiene que apasionarse por los detalles del mundo material, olvidando cada vez hacer la generalización de las circunstancias nuevas e insertar estos detalles en el registro del Universo, como la persona cae del presente (se ha marchado en la exploración y no ha vuelto).

No hace falta olvidar que la persona es uno de los Polos de la Existencia, cuyo Polo opuesto es Dios. La persona son los ojos, las orejas y la comprensión de Dios en el mundo material. Los ojos y las orejas todavía se han conservado así, he aquí la función de la comprensión está perdida, significa, de tal explorador no resultará nada bueno. Al principio esto fue el precedente insignificante, ¡y al presente se ha convertido en el hecho indignante! Gradualmente, por la medida de la caída del presente, la persona se desconectó de su canal intuitivo, su Yo Superior, y, entonces, de Dios, desconectó su neocórtex. Habiéndose quedado sin soplos, ella comenzó a pasar sin ayuda ajena, con lo que Dios manda, lo que le fue dado aturaleza – el encéfalo. Pero ya no como la red global de ordenador encabezado por el Campo, sino como el conmutador. En esto no hay nada asombroso u ofensivo. El encéfalo de la persona es el órgano dotado, así como todos otros, de los elementos de la razón. Así, la persona se encontró en el poder indivisible del encéfalo de mamífero, ya que no tiene derecho a desconectarlo.

En la Bíblia este proceso está descrito como la parábola. Cuando la persona se desconectó de Dios, no le quedó otro recurso que ocupar por sí el lugar vacante de Dios. Apareció inevitablemente la manía de la grandeza. La persona decidió exceder a Dios, habiéndolo asido por la barba. Para tal asunto fue empezada la construcción de la torre de Babel. Pero Dios revolvió todas las cartas, hizo que los constructores comenzasen a hablar diferentes lenguas. La división por las lenguas es una realidad, pero todavía es una realidad mayor que no da a la gente que dice en una lengua, comprender uno a otro, – es su caída del tiempo. ¡Cómo se puede decir sobre la incomprensión entre los pueblos, las naciones o las capas de la sociedad, cuando dos personas hermosas, diciendo en una lengua, no comprenden uno a otro y no pueden convenirse! La causa es simple hasta la banalidad: ellas se encuentran en los diferentes continuum espaciales-temporales.

Con la ayuda del intelecto la persona ha aprendido a “sacar” del encéfalo de mamífero todo qué aquél es capaz de hacer. Y él, siendo alejado del Yo Superior y de Dios (cuando a él se le encargan cumplir las funciones no inherentes al instrumento de la Evolución), es capaz de llevar la persona de la componente dinámica de la vida – del presente – poner en marcha el mecanismo de la autodestrucción. Todo esto se hace en el autómata, ya que la Evolución sin el neocórtex es una oncología. Ella pone bajo amenaza el Universo, ¡significa, su portador demasiado activo está destinado para destruir!

Pero Dios no sería el Salvador, si no previese la puesta en marcha de la acción de vuelta de este mecanismo. Solamente la persona puede ponerlo en marcha, por su propia mano. ¿De qué modo? A través de la interpretación y el reconocimiento de su curso como desastroso. Nuestros libros permiten hacerlo. La segunda etapa es realizar la corrección de la Conciencia con la ayuda de “Diez Pergaminos” de Og Mandino. La tercera es la conexión a su Yo Superior, el regreso en la actualidad, ¡donde Dios a la persona la está cansado de esperar! Solamente aquí, en la componente dinámica de la vida, en el presente, es posible, habiendo reunido con su Yo Superior y con Dios, poner en marcha el neocórtex y armonizarse a sí mismo por completo. ¡Y entonces la Humanidad cesará, al fin, construir “la torre de Babel” de la rivalidad con Dios, habiendo restablecido la comprensión mutua con Él! Se puede realizar la tercera etapa con la ayuda del Sistema de la Armonización.

¿Qué es criterio de la armonización de la persona? Su independencia completa del socium, los maestros, los gurú – la independencia y la libertad de la necesidad del ganarse el pan con el sudor de su frente.

La adquisición de la independencia no significa la edificación alrededor de sí la pared inabordable. Esto será el siguiente callejón sin salida y no más. La independencia es una autosuficiencia, cuando no tienes necesidad de ningunos soplos, porque la fuente única y más segura de la información para ti hizo un canal intuitivo (la línea directa con Dios). Aquí entonces se hace comprensible el sentido de la frase de la Bíblia: “...No llamen “padre” a nadie en la tierra, porque ustedes tienen un solo Padre, y él está en el cielo” 1. Y hasta ese tiempo esto es una declaración de las intenciones y no más. El índice objetivo de la preparación de la persona al recibo del bien ansioso (al regreso en el Paraíso) es la capa suficiente de la mielina hecha por la persona sobre las células del encéfalo.

Como usted sabe, cuando nuestros antecesores Adán y Eva han tenido la intención de abandonar el Paraíso para gustar el encanto del mundo material, Dios les deseaba feliz viaje, diciendo: “Te ganarás el pan con el sudor de tu frente” 2. Si ir a la inversa, el punto correcto de referencia del regreso de la persona en el Paraíso y la reunificación con Dios será no la renuncia al trabajo en general, sino la renuncia trabajar por el dinero. ¿Por qué? Porque a costa de la quema de su vida inestimable la persona, recibiendo las migajas, alimenta la banda de los gorrones. ¡Y esto es el crimen contra el Comienzo Divino y la coparticipación en la conjuración contra los planos de Dios! El esclavo trabaja por el dinero, y la Persona crea el dinero por sí, recibe de la vida todos los bienes y trabaja para su realización creadora.

En conclusión queremos recordar que para lograr el nivel del rico hace falta tener el consentimiento en las relaciones familiares, el apoyo moral de los miembros de la familia. Si el marido (la mujer) quiere emprender un negocio, ambos pasan la prueba de la solidez, pues cualquier empresa se realiza en los intereses de la familia completa, en vez del uno. El factor decisivo para el éxito tiene el vector resultante de la comprensión y la necesidad de la acción. Por eso, estimados matrimonios, si ustedes quieren conseguir la riqueza, apoyen moralmente uno a otro en la empresa y no “ponen chinas en el zapato”. De su unión depende el bienestar de la familia.


1 Mateo, 23 : 9.

2 Génesis, 3 : 19.

 

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© Alejandro y Tamara Blanco 2007